Work Text:
“Sigamos por un largo tiempo. Solo te tengo a ti.”
•“Un pájaro sin nombre canta: ¿donde estas? ¿Por qué lloras?
Si somos los únicos aquí.
Solos Tu y yo.” - 4 o clock. •
Jimin siempre había estado para Taehyung.
Desde que Jimin llegó a los dormitorios y saludó a un chico que llevaba unos bóxers rojo y sonrisa cálida. Sabía desde ahí que ya estaba perdido. Mientras que Taehyung había llegado un año antes, le fascinaba el hecho de tener a alguien de su misma edad.
Pronto se convirtieron en amigos inseparables. Y aunque tenían sus argumentos que incluso llevaba a que otros del grupo interfirieran. Siempre encontraban una manera de arreglarse ya sea con una disculpa silenciosa, o con palabras quebradas donde era inevitable que las lágrimas escapen o en un abrazo que parecía curarlo todo.
Inclusive estaban para el otro en los peores momentos como la vez que Taehyung recibió la peor noticia de su vida:
Todo había pasado en un abrir y cerrar de ojos. Hace unos minutos se estaba preparando para viajar con sus amigos y ahora estaba viajando a Geochang, su pueblo natal.
Taehyung tenía la mirada perdida mirando el paisaje con sus audífonos y en todo el trayecto lloro en silencio.
Quería que alguien lo despierte y escuchar la voz calmada de su padre: “Taehyungie tranquilo. Tu abuela está bien solo fue una pesadilla.”
Pero, al llegar y ver el semblante triste de sus padres y sus hermanos que apenas compartieron unas miradas se dio cuenta de que no. De que lo que había sucedido estaba lejos de ser una pesadilla y que era una realidad. Algo que siempre había temido.
Recorrió su casa. Hace un año que no la visitaba y siempre cuando volvía era lo mismo como si nada hubiese cambiado y todo siguiera en su sitio hasta el olor a madera vieja. Pasó por su antiguo cuarto que aún tenía su cama y unas fotos de artistas pegadas en su pared, el de sus hermanos, y finalmente el de su abuela que tenía su retrato y un par de velas e inciensos. Respiro profundamente varias veces antes de dar una reverencia pensando lo mismo una y otra vez: “Lo siento por no haber estado aquí. Lo siento por no pasar más tiempo contigo. Lo siento por no haber hecho más.”
Sintió una mano posarse en su hombro. Era su madre.
- Taehyungie. Mi niño.
Taehyung abrazo fuerte a su madre enterrando su rostro en su cuello tratando de que los sollozos no estallen, pero era inevitable no cuando su madre le susurraba un “ya, ya, ya” que sabía a calma y amor y calidez de esos que siempre extrañaba tanto, o de su mano delicada pasar por su cabello tinturado.
- Lo siento. Lo siento tanto.
- Mi niño. No tienes por qué pedir perdón.- le dijo mientras su voz se le rompía.- Eres un chico maravilloso. No tienes por qué pedir perdón.- le volvió a repetir.
Pero, aún así, él no podía evitar sentirse culpable.
Los pocos días libres que tenía pudo haberse dado una escapada y visitarla aunque sea unos minutos o unos segundos y decirle que la amaba, abrazarla y contarle sobre la vida loca que ahora su nieto tenía.
Sin embargo, era muy tarde para arrepentimientos. Él sabía que su estilo de vida consistía de sacrificios. Pero, ¿hasta cuando?
El aroma de su madre se unió con el del incienso y el juró que en sus brazos podía encontrar unos segundos de calma.
Ambos de esa manera se quedaron abrazados con fuerzas.
Tan pronto como había llegado, Taehyung tenía que marcharse. Siempre había sido así. Ya no era sorpresa para su familia.
No quería irse.
Pero, sabía que no podía quedarse más tiempo.
Y era en estas ocasiones donde Tae quería mandar a la mierda todo. Su trabajo, ese maldito viaje a un país que no sabía bien donde quedaba o a ese programa que ya no tenía ni ganas de continuar.
Dio un gran resoplido despidiéndose con la mano dentro del carro mientras veía como la silueta de sus padres y sus hermanos se perdían hasta convertirse en unos puntos difíciles de reconocer.
Después de 17 horas de viaje y unos mensajes avisándole a sus amigos que ya estaba cerca del restaurante que le habían indicado.
Le colocaron a Taehyung su micrófono y tanto el staff como el suyo estaban listos para sacar las tomas de su llegada.
Sus amigos lo recibieron como era de esperarse con los brazos abiertos como si esa semana que había estado lejos de ellos se había convertido en meses.
Se sentó en la silla vacía que encontró. Todos empezaron a hablar sobre lo delicioso que estaba la comida y de las cosas que habían hecho, sobre el clima, el mar, los dormitorios, y el asado que pronto tendrían.
Jimin tomó su mano de entre medio de Namjoon que estaba inmerso en la conversación. Sus ojos se toparon y el le murmuró un “te extrañe.” Mientras apretaba su mano.
Taehyung simplemente sonrió y ambos aún tomados de la mano siguieron el hilo de la conversación de los demás.
•El mundo no parece tan tenebroso cuando sostienes de mi mano. •
Todo era un caos dentro de su mente. Todo estaba bien. Estaba conversando con sus amigos, estaban comiendo la carne que Jin hyung había cocinado con ayuda de Jeongkookie y Hobi hyung. Hasta que una ola de tristeza lo inundo dejándolo con ganas de llorar.
Alzó la mirada al cielo que estaba estrellado. Amaba las estrellas. Y el se preguntaba si su abuela era un de ellas.
En silencio se alejó de sus amigos. No quería arruinar el momento. Entonces, tomo una silla y se sentó en una esquina casi oscura mirando al infinito.
Poco le importó los pasos de algunos del staff que pasaban cerca. Podía sentir sus miradas curiosas, pero el siguió mirando las estrellas con sus ojos que no dejaban de llorar.
Pero, ¿como podía dejar de llorar? Cuando había perdido a alguien que era tan importante para el. A alguien que tontamente había creído que era infinita.
La muerte nos sorprende siempre recordándonos que estamos aquí solo en instantes.
Escucho unos pasos acercándose y después unos brazos lo rodearon. Hobi hyung estaba a lado de él acariciando su muslo sin saber muy bien que decir en este tipo de situación. Y Jimin que le murmuraba cerca de su oído.
- No llores mi bebe. No llores.- le murmuró secando sus lágrimas con su dedo pulgar.- La noche es muy hermosa para que mi Taehyung esté así de triste.
Pero, el no podía dejar de hacerlo.
Quería desaparecer.
Tomo varias bocanadas de aire y asintió a las palabras de su mejor amigo. Y de su hyung que le dijo: “ Es mejor que descanses. Nosotros nos encargaremos de la limpieza y de todo.”
- Okay.- simplemente dijo.
Se metió a la tienda después de haberse cambiado de ropa y se arropó convirtiéndose en un burrito. Cerró los ojos con fuerzas tratando de conciliar el sueño.
Y después de media hora una silueta entró a la tienda y en silencio se acostó muy cerca de él. Pasó su brazo por su costado y Tae tomó su mano como si pidiera protección y compañía.
- Yo estoy aquí. - le murmuro Jimin en la oscuridad su voz acariciaba su oreja. - Ya estoy aquí. Y pronto todo volverá a estar bien.
Taehyung no le dijo nada. Y se empezó a escuchar unos sollozos silenciosos que adornaron la noche húmeda. Jimin le dio un pequeño beso en su cabeza y le volvió a repetir lo mismo una y otra vez apretando el agarra de su mano con la de Taehyung. Y poco a poco los sollozos se apaciguaron hasta convertirse en una respiración pausada.
Los dos estaban muy cerca. Jimin podía sentir la respiración de Taehyung rebotar contra la piel de su clavícula sus piernas estaban enredadas entre sí. Y taehyung podía jurar que por unos segundos podía volver a respirar que podía salir a la superficie a tomar bocanadas de aire y que el mundo no estaba colapsando a su alrededor.
Se acercó más al cuerpo de su mejor amigo envolviéndose en su aroma que conocía a la perfección. La mano de Jimin pasó por su cabeza acariciandola y le empezó a hacer un pequeño resumen de lo que harían mañana en pequeños susurros. Taehyung asintió con debilidad recuperando su compostura.
- Gracias Jimin ah.- le susurro Tae con su voz aspera que parecía un suspiro.
El no le respondió. No había necesidad de decir nada
Y abrazados de esa manera ambos se quedaron dormidos hasta el día siguiente.
•Tú siempre has estado ahí.
Desde un principio.
Siempre•
Jimin era alguien tímido. Y entrar a un nuevo colegio significaba que tenía que hacer amigos. Odiaba eso. Tenía miedo de que se burlaran de él, de sus cachetes algo rellenos, de su voz que era un poco aguda, y de su dialecto de Busan.
Taehyung le había contado con mucha emoción y sus ojos que brillaban y una sonrisa que provocaban que el corazón de Jimin diera unas saltos extraños, que no tenía nada que preocuparse que él le presentaría a sus amigos y que todo iría bien.
Así que las semanas pasaron, los meses igual y Jimin poco le dejo de importar si los demás detectaban su dialecto entre el acento de Seoul. Una combinación de dialectos que Taehyung también tenía, o si los demás notaran su voz algo aguda o si se burlaban de sus mejillas rellenas.
Estaba con su mejor amigo y nada de eso importaba porque sabía que él estaría a su lado pasará lo que pasará.
- Taehyungie se acerca nuestra graduación. - le susurró una noche fría en el salón de baile. Los demás ya se habían ido a los dormitorios y ellos le habían prometido que los alcanzarían enseguida, que practicarían una vez más.
Pero, no practicaron una vez más sino miles de veces. Ya Taehyung había perdido la cuenta.
Acostados mirando las luces blancas. Taehyung cerró los ojos tratando de recobrar el aliento.
El tiempo parecía que se había ido volando. Hace dos años había llegado a Seoul esa ciudad inmensa y desconocida, y ahora estaba a punto de graduarse del colegio.
- Quiero debutar pronto.
- Namjoon hyung dijo que sería el próximo año.
- Tu crees? - Taehyung preguntó, su voz hacia eco en la sala vacía.
Jimin alzó su mirada chocando con sus ojos oscuros. No se había percatado de lo cerca que estaban.
- Si lo haremos Taehyungie.- le dijo a pesar de que no tenía mucha confianza en sus palabras.
Tae asintió y antes de que pudiera decir algo más su celular sonó. Era Hoseok preguntándoles cuando iban a regresar a casa.
Jimin se levantó de un salto. Tae lo vio sorprendido porque aún tenía fuerzas después de las prácticas que habían hecho.
Le tendió la mano con una media sonrisa.
- Regresemos a casa.
•¿Te quedarás a mi lado?
¿Me lo prometerás?
Si suelto tu mano. Tu valoraras muy lejos y te quebrarás.
Tengo miedo, miedo, miedo de eso.•
-Butterfly 🦋
- Jimin ah.- le murmuro.- Es muy tarde. Vamos a casa.
- Te dije que no iría Tae.
- Pero, Jimi...
- Tae no iré!.- Jimin grito.- No puedo irme sino perfecciono este baile.
- No has comido tampoco bien. Puedes enfermar.
Jimin giro los ojos y dijo de manera cortante:
- Adiós Taehyung
Taehyung arrugó el entrecejo y mirándolo una última vez se fue de la sala de prácticas.
Jimin no había estado bien desde hace unos meses y el había hecho lo imposible para tratar de hablar con el, pero siempre todo terminaba así. Jimin cerrándose en si mismo y Taehyung tratando de tocar la puerta sin que nadie le respondiera.
Tenía miedo de perder a su mejor amigo.
Llego al departamento que compartía con los demás. Estaba en silencio con excepción de la luz de la cocina. Paso a lado de esta esperando que la persona que estaba ahí no dijera nada, pero escucho la voz de Namjoon llamarle.
Taehyung no le gustaba llorar. Pero, muchas veces, era inevitable. Cómo está ocasión.
- ¿Jimin se quedó ensayando?
Taehyung asintió sin poder decir nada más. Tenía un hueco en la garganta que devoraba su voz y las palabras. Namjoon no pregunto más y Taehyung bajo la mirada tratando de que las lágrimas no cayeran por sus mejillas apretando los labios con fuerzas.
Namjoon lo notó y dejó su tasa de café en el mesón y apretó su hombro con fuerzas.
- Taehyung ah.- Pero antes de que pudiera decir sus palabras consoladoras. El menor hablo en un murmullo procurando que su voz no se rompiera en el proceso.
- Tengo miedo que le pase algo hyung. No quiero eso.
- Todos estamos preocupados por el.... pero confío de que el se dará cuenta.
- ¿Entonces, vamos a esperar a que colapse?
- No, no quiero decir eso.
- Muchas veces creemos escenarios inexistentes en nuestra mente y terminamos pensando que son nuestra realidad, cuando en verdad no es así.- Taehyung lo miro con atención.- Podemos decirle muchas cosas a él, pero el mismo se tiene que dar cuenta de lo valioso que es. Presionándolo no le hará nada bien.-Namjoon dio un suspiro largo.- Solo hazle saber que estás ahí para él.
- Pero, hyung se lo he dicho muchas veces. El lo sabe.
- No importa. Mantente a su lado.
Taehyung asintió aún con la preocupación en su pecho. Y meses más tarde lo que más había tenido ocurrió. Jimin presentó deshidratación y casi se desmaya en uno de los ensayos y tuvo que ser llevado a urgencias.
No era la primera vez que uno de ellos colapsaba. Pero, siempre era doloroso, una cachetada a la realidad, de que no eran unas máquinas, que eran seres humanos que tenían límites como cualquier otro.
Taehyung entró en silencio a su habitación. Hoseok estaba dormido en su cama. Pero, el sabía que Jimin estaba despierto.
Jimin no le dijo nada cuando sintió un peso en su colchón. Sabía que era Taehyung desde el momento en que abrió la puerta.
Jimin abrió sus brazos y Taehyung se colocó en su pecho acurrucándose.
Taehyung cerró los ojos escuchando su respiración pausada y el latido de su corazón. Lo apretó contra su cuerpo por unos segundos tratando de unirlo a él, de decirle que sin él no estaría aquí, que él era una de las personas más importantes luego de su familia, que por favor lo necesitaba.
Pero, Taehyung no le dijo nada de eso. Simplemente se sostuvo a su cuerpo por unos minutos que parecían una eternidad.
- Namjoon hyung habló conmigo.- le murmuro.- Tambien Sejin hyung, y estuve hablando con Hobi hyung antes de que se durmiera.
Esperó que continuara:
- Trataréde mejorar y no preocuparlos más.
Y Taehyung no sabía que decirle. Quería decirle tantas cosas, pero las palabras no salian y el seguía sosteniendo el cuerpo de su amigo con fuerzas. Mientras las lágrimas se escapaban en silencio por sus ojos.
Respiro profundamente mientras en su mente resonaba:
“No puedo perderte. No puedo perderte.”
Los dos se durmieron y poco le importo las preguntas que Hobi hyung le haría cuando despertara, por qué repentinamente Taehyung había amanecido en la cama de Jimin.
Tae solo quería seguir abrazando a Jimin con la promesa de que en el futuro el volvería a estar bien.
•Yo de la luna. Tú de las estrellas• Friends.
Estaban en uno de los tour más largo que habían tenido hasta ahora, en un país que quedaba a miles de kilómetros, donde hablaban un idioma que poco entendían y con una cultura completamente diferente a la suya.
Pero, en esa habitación arropados por el gran edredón blanco no parecía molestarles. No mientras se tenían el uno y al otro.
- Jimin ah estuviste genial hoy día.
Los labios de ambos estaban muy cerca tan cerca que sus aliento chocaban entre si. Ambos estaban soñolientos, pero conscientes de lo que estaba ocurriendo.
- Tu también. Te veías muy sexi en ese traje. No es justo que coquetees así al frente de todo el mundo.
Taehyung se rio acariciando su mejilla.
Los dos se miraron fijamente a los ojos. La luz de las calles de esa ciudad desconocida apenas pasaba por las hileras de las cortinas, pero a pesar de eso ambos podían ver el brillo en los ojos y un nerviosísimo que merodeaba más de una vez.
Se quedaron en silencio y sin razonarlo siquiera Taehyung se inclinó acortando lentamente la distancia que lo aparataba de Jimin hasta que sintió unos labios cálidos acariciando los suyo en un pequeño tacto que pronto empezó profundizarse.
Los brazos envolvieron los cuerpos de ambos, con fuerza se abrazaron mientras sus labios empezaban una danza. Taehyung abrió su boca dándole paso a la lengua de Jimin comenzando ambas a acariciarse.
¿Cuánto Taehyung había esperado para esto?
Siempre preguntándose por qué las cosas no funcionaban con las personas con las que habían estado (que tampoco la lista era inmensa), por que siempre sentía que algo faltaba a pesar de que intentaba y seguía intentando.
Pero, en ese instante, con los labios de Jimin en los suyos que se movían y se movían sin parar... fue como una respuesta a todas esas dudas.
Con los demás no era lo mismo. Porque los demás no eran Jimin. Porque ninguno lo había besado de esa manera. Porque ninguno le había acariciado con tanta gentileza. Porque ninguno había provocado que su corazón latiera con tanta velocidad que podía jurar que en cualquier momento explotaría.
Necesitaba pegar su cuerpo más a el de él, a pesar de que ya estaban abrazados sintiendo como la piel empezaba a escuecer.
Jimin se separó unos centímetros de los labios de Taehyung botando el edredón que los envolvía. Ambos titiritaron por el aire frío de la habitación.
Sus miradas volvieron a chocar y Jimin le regalo una sonrisa cálida. Sus labios estaban húmedos y rosados más de lo normal y Taehyung no resistió y se inclinó volviendo a capturarlos.
Se quería ahogar en esos labios, en ese abrazo, en su aroma, en su cuerpo, en él.
Rodaron en si mismos cambiando de posición. Taehyung estaba encima de Jimin. Se miraron unos segundos, pero no hubo tiempo de preguntar que iba a pasar después porque Taehyung comenzó a darle besos primero su mejilla, después su clavícula hasta llegar a su cuello repartiendo besos profundo en su piel enterrando sus dientes.
- N-no vayas dejar ninguna marca.
Jimin apretó la camisa de Taehyung en un puño levantándola un poco. No sabía hasta donde iban a llegar, pero tener esos labios en su cuello habían lanzado unas corrientes de electricidad por todo su cuerpo.
Y... necesitaba más.
Más fricción.
Más algo.
Trago en seco.
- M-mierda.- susurró, cuando Taehyung comenzó a mover sus caderas contra las suyas. Podía sentir su miembro duro rozar contra el suyo.
Jimin mordió sus labios al escuchar a Taehyung:
- Jimin ah.- su voz era áspera y rasposa.- Jimin ah.- siguió repitiendo.- Jimin.
Pero, Jimin no dijo nada. Simplemente acaricio el rostro de Taehyung dándole un beso en su frente. Este cerró los ojos.
- Quítate tu camisa.- Taehyung le dijo con su voz grave.
Jimin lo miro mientras se quitaba su camisa blanca pasando su lengua por sus labios mientras el hacía lo mismo con la suya.
Ambos estaban nerviosos. Sus corazones latían hasta en sus oídos, sus ojos pasaron por su pecho y luego en su miembro que sobre sobre la fina tela del bóxer.
Jimin trago en seco.
Lo que estaban a punto de hacer no estaba bien. El lo sabía. Ambos lo sabían. Pero, nada de esos pensamientos tenían sentido, no cuando Taehyung lo miraba con esos ojos inyectados de lujuria, pero también con cariño, con tanto cariño.
Siempre con cariño.
- Jimin ah.- sus manos estaban en su caderas tratando de jalar el elástico del short.
Jimin asintió alzando sus caderas y con ayuda de Taehyung se quitó esa tela que cubría su parte que estaba totalmente erecta.
Taehyung se quedó mirando con la boca semi abierta. Su pecho subía y bajaba.
El pene de Jimin era hermoso, hermoso y blanco y su punta de un leve color rosa.
- D-deja de mirar pervertido.- le dijo Jimin sonrojado con su brazo que cubría sus ojos.
Taehyung no pudo decir nada ni siquiera sonreír ante su comentario. Porque tenia en mente otra cosa, lentamente se acercó a la parte de su amigo y rodeó la punta con su lengua.
Jimin dejó salir un gruñido apretando los ojos con fuerzas cuando sintió la cavidad húmeda rodeándolo totalmente.
- M-mierda. N- no...- pero no pudo terminar lo que decía porque Taehyung empezó un vaivén con su boca.
En pocos minutos la habitación se inundó de gemidos y de sonidos húmedos. Jimin pasaba sus manos por el cabello y el rostro de Taehyung maravillado por lo precioso que se veían sus mejillas rellenas y ese pequeño rubor
- T-tae espera.- murmuro Jimin jadeando.
Taehyung se detuvo sacando su pene de su boca lentamente causando que Jimin lance un siseo Taehyung pasó su lengua por sus labios húmedos.
- Quiero también sentirte.- le dijo finalmente con sus ojos fijos en los de el.
Y eso fue suficiente para que ambos terminen de sacarse las pocas prendas que llevaban, quedando completamente desnudos.
No era la primera vez que Taehyung lo veía desnudo. En más de una vez lo había visto mientras se cambiaban en los camerinos o cuando compartían la ducha en aquel pequeño departamento.
Pero, esto era totalmente distinto. Era como si lo mirara por primera vez.
Un sentimiento que aún no entendía empezaba a nacer en su pecho. O quizás ese sentimiento había estado ahí desde que conoció a ese chico de cachetes rellenos y mirada tímida que tenía una voz suave y tierna y le regaló una media sonrisa cuando se conocieron.
Los ojos oscuros de Jimin volvieron a chocar con los de él. Y era como si por unos segundos el el mundo tuviese sentido.
Ambos se envolvieron otra vez en un abrazo enredando sus extremidades mientras sus manos viajaban por el cuerpo desnudó del otro acaricianolo, conociéndolo. Sus bocas chocaban con gemidos graves y algo silenciosos. Hasta que el orgasmo los golpeó a ambos.
- Tae tae.- le dijo Jimin en el silencio que se había convertido la habitación.- Prométeme que las cosas no se pondrán raras entre ambos.
Taehyung asintió un poco con su rostro enterrado en el cuello de Jimin y con el sueño que amenazaba con vencerlo.
- Lo prometo.- dijo después de unos minutos sin estar seguro si Jimin lo había escuchado.
•El universo se mueve a favor nuestro.
Sin perder ni una sola cosa.
Nuestra felicidad estaba destinada a ser.
Porque tú me amas y yo te amo.• Serendipity.
Las cosas no se volvieron raras. Más bien era como si nada hubiese pasado, como si ese día había sido borrado de la memoria de Jimin.
Taehyung trataba de buscar en su mirada alguna pista que le indicaba que quizás para Jimin lo que había ocurrido no había sido algo pasajero. Pero, era inútil. Jimin era bueno escondiendo cosas, y Taehyung lo sabía más que nadie.
Suspiro pesadamente mientras se hundía en el sillón de la sala de su casa. Sus ojos estaban pegados al techo.
Yeontan estaba en su regazo mirándolo con la lengua afuera y la cabeza ladeada a un lado.
Taehyung le sonrió y acarició su pequeña cabeza murmurándole:
- No tengo ganas de jugar Yeontan.- el perro pareció entender porque se acostó en sus piernas emitiendo un sonido.
Debería de preguntarle qué pasó aquella noche. Pero, al mismo tiempo, ¿por que le molestaba tanto todo esto? ¿Qué buscaba? ¿Qué jimin le dijera ‘tienes razón Taehyungie. Algo nos está pasando.’ ?
Taehyung volvió a suspirar dándose cuenta de la terrible verdad. Que quizás todas estas preguntas tenían una respuesta. Quizás todo este tiempo había estado enamorado de Jimin.
Se pasó sus manos por su rostro.
- Soy un tonto.
No sabía que estaba haciendo.
En un arranque de valentía Taehyung le había enviado un mensaje a Jimin diciéndole que necesitaba hablar con él. Y Jimin le había dicho que lo espere en el lobby del departamento que compartían con los demás miembros.
Después de casi una hora esperando Jimin apareció con un suéter que cubría parte de sus ojos y una mascarilla.
Apenas se acerco y Taehyung pudo olerlo.
- ¿Estabas tomando?
Jimin asintió sin agregar nada más. Subieron por el ascensor hasta el departamento que estaba en silencio. Parecía que todos habían salido.
Taehyung no le preguntó qué le pasaba. Pero, Jimin estaba actuando de una manera extraña. Se sacó su abrigo y su mascarilla con un quejido suspirando varias veces haciendo una mueca de dolor. Taehyung lo observaba en silencio mientras caminaba hasta llegar a la cocina sirviéndose un vaso con agua.
- Vamos a mi cuarto. Hobi-hyung no dormirá hoy aquí.
El asintió. Y de repente un nerviosísimo lo invadió.
¿Que carajo estaba haciendo ahí? ¿Y que se supone que le debería decir a su mejor amigo? ¿Que le gustaba? ¿Que inclusive quizás hasta lo amaba? ¿A su mejor amigo?
Cuando había una gran posibilidad de que esa amistad se rompa para siempre y afecte al grupo entero.
Taehyung trago en seco cuando escucho la puerta cerrarse en un pequeño toque.
La habitación olía a limpio y las camas estaban sin tocar. Taehyung se sentó a lado de jimin que estaba conectando su celular al cargador. Se pasó su mano por su cabello sus lechos dorados volvieron a caer sobre su rostro.
- ¿Estas bien?.- se atrevió a preguntar.
- No es nada.- Jimin dijo un poco seco.- Solo estoy cansado.
- ¿Saliste con tus amigos a algún bar?
- No. Estaba tomando solo.
¿Solo? ¿Donde? ¿Estará con alguien?
- Taehyung que querías decirme.
Taehyung apretó sus labios y empezó a jugar con sus dedos.
Y respirando profundamente clavo sus ojos en los ojos cansados de Jimin. Parecía que había estado llorando y Taehyung quería besar esos ojos, quería abrazarlo y decirle que todo estará bien.
Pero, no lo hizo. Simplemente le miro una última vez y dijo:
- He estado pensando en lo qué pasó cuando estábamos en tour.
Jimin arrugó el ceño.
- Muchas cosas pasaron en el tour Taehyungie.
- En la habitación del hotel.
- Oh.
El corazón de Taehyung se había detenido para volver a latir como una orquesta.
- Si. Oh.- dijo con una media sonrisa seca.
- Me prometiste que las cosas no cambiarían entre los dos.
- Si. Y estoy cumpliendo mi promesa.- la voz de Jimin se había convertido en un susurro.
- ¿Que soy para ti Jimin ah?.- preguntó tomándolo por sorpresa a Jimin que se quedó unos segundos en silencio tratando de procesar su pregunta.
Taehyung le miró con curiosidad. Tratando de encontrar alguna señal, algo que le de esperanzas de que él no era el único.
- No lo sé.- jimin finalmente dijo.
Taehyung aguantó la respiración permaneciendo en silencio esperando que continuara.
Jimin parecía que se acercaba unos centímetros hasta que sus piernas chocaron. Tomo la mano de Taehyung y entrelazo sus dedos con los de el. La mano de Taehyung estaba tibia algo húmeda por el nerviosismo. Y Jimin sonrió para si mismo.
- Lo siento Taehyungie.- Jimin se estaba acercando lentamente hasta que sintió su aliento a alcohol contra su pómulo. Su frente chocó contra la de el. Lo oyó tragar y pensando las palabras que iba a decir.- Pero, no puedo.... No quiero seguir pretendiendo que nada pasó esa noche.
Y Jimin capturó los labios de Taehyung y empezaron a besarse lentamente. Las manos de Taehyung viajaron por sus brazos hasta quedarse en su cuello, su pulgar acariciaba la mejilla suave de Jimin. Mientras, él tenía sus manos en sus costados.
- Yo tampoco. - dijo Taehyung entre el beso.- y-yo tampoco.- volvió a repetir.
Ambos se abrazaron con fuerzas como las miles de veces que lo habían hecho: como aquella vez cuando solían dormir en esa habitación demasiada pequeña para 7 adolescentes y Taehyung había tenido una pesadilla y le pidió a su mejor amigo dormir con él en esa pequeña cama, o esa vez que los dos parecían perderse en las sombras de su cabeza con pensamientos que parecían ahogarlos eternamente, pero al sentir esos brazos lo llevaban devuelta a la orilla.
Taehyung siempre había estado para Jimin. Y Jimin siempre había estado para Taehyung.
Se comenzaron a desprenderse de sus ropas con algo de desesperación sin siquiera poder despegar sus labios del otro ni por un segundo.
Se tomaron su tiempo de explorar el cuerpo del otro porque sabían que esta vez el tiempo no era limitado. Riendo, disfrutando, saboreando el cuerpo del otro porque lo demás no tenía sentido.
Era como si fuesen dos mitades que habían sido separadas por error. Y después de un tiempo, quizás una eternidad, se volvieron a encontrar entre decepciones, entre lágrimas, entre gritos que sacaban lo peor de sí, entre brazos y besos que sanaban, entre sus nombres que repetían una y otra vez en gemidos y suspiros entrecortados.
Era como si tuviese ese sentimiento de estar por fin en casa. Y para Taehyung con su cuerpo pegado al de Jimin, fue suficiente.
