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All I Want for Christmas Is You

Summary:

En una modesta casa un joven azabache abría los ojos con gran alegría y cansancio, estaba emocionado por preparar su hogar para la que sería su primera navidad en esta nueva ciudad al lado de su esposo.

Pero no todo terminaría como lo había planeado esa navidad tendría un final inesperado y terminaría por recibir el mejor regalo.

Notes:

Este es mi primer trabajo navideño de algún fandom, se me ocurrió ayer después de ver un vídeo en Facebook y deje que la escritura fluyera, es sobre mi pareja favorita el WangXian. Espero les guste

Work Text:


🎄♥️


 

El viento soplaba con fuerza, su aullido era el fiel presagio de la tormenta que se cernía en el horizonte la gente se apresuraba a terminar sus deberes los negocios comenzaron a cerrar sus puertas asegurándose para pasar lo que se dio en la noche difícil, las familias recogiendo a sus pequeños alistandonos para la cama y tranquilizando los por el ruido del viento.

 

Pronto cayó la noche y con ella una fuerte tormenta invernal, que cubriría todo con un espeso manto de nieve, la primera gran nevada de la temporada y un presagio de que las fiestas navideñas estaban casi a la vuelta de la esquina.

 

Pronto el sol salió iluminando la nieve fresca, dando una apariencia de ensueño, el mundo parecía sacado de un cuento de hadas. 

 

Con los primeros rayos de sol, la gente volvía a ponerse en marcha, salían bien abrigados de sus hogares y presurosos y también un poco malhumorados procedían a quitar la nieve de sus vehículos.

 

En una modesta casa un joven azabache abría los ojos con gran alegría y cansancio, estaba emocionado por preparar su hogar para la que sería su primera navidad en esta nueva ciudad al lado de su esposo.

 

Con cuidado de no despertarlo aún, salió de la cama y tomando un abrigo de la silla más cercana donde le había votado la noche anterior, salió en silencio de la habitación y se dirigió a la cocina para preparar el desayuno y el almuerzo de su marido.

 

Tarareaba alegremente una canción navideña que sonaba en el pequeño radio de la cocina, estaba a un volumen bajo pues aunque él amaba la música, no era el caso de su marido y no quería que esté se molestara por lo que llamaba "ruido inútil".

 

Pronto el desayuno completo estuvo listo y servido en la isla de la cocina acompañado de un delicioso y humeante café, con una sonrisa de satisfacción por su trabajo realizado el joven azabache se dispuso a despertar a su esposo, pero antes de subir las escaleras, se topó con él mientras esté bajaba por las mismas.

 

— ¡Buenos días cariño! —saludo alegremente al verlo, aunque no recibió más que un gruñido de su parte mientras pasaba por su lado. — Te prepare tu desayuno favorito y también café recién hecho —continuó con su discurso sin notar que en el rostro de su esposo se reflejaba una mueca de molestia por sus palabras.

 

—Wei Wuxian ¿Que nunca te callas? —gruño finalmente con molestia.

 

El mencionado solo atino a cerrar la boca antes lo dicho y mostró una sonrisa forzada mientras se disculpaba y dejaba que su marido desayunara sin su parloteo, así que  procedió a tomar sus alimentos en completo silencio pero atento por si Wen Chao le pedía algo más.

 

Finalmente Wen Chao terminó de desayunar y tras decir un seco "me voy al trabajo" le dio un beso a Wuxian, aunque fue más un ligero roce que propiamente un beso.

 

Pero Wei Wuxian estaba acostumbrado a la actitud de su esposo, en ocasiones era así, muy serio y seco con él, hasta había ocasiones donde era muy frío y distante con él, pero no siempre había sido así, mucho tiempo atrás, cuando comenzaron a salir, su ahora esposo era amable y amoroso con él.

 

De solo recordar esos días, siente que su corazón se acelera en su pecho, Wen Chao era tan detallista y cariñoso con él, siempre tratándolo con gran amor, con sus atenciones cayó rotundamente enamorado a pesar de que su pareja no era del agrado de su familia adoptiva o más bien no era del agrado de sus "hermanos" pero sí de su "madre" la antigua Jiang, ahora viuda.

 

Pero finalmente dio el permiso para su matrimonio pues era una gran ventaja política y económica para su familia, o lo fue hasta que al no poder dar un heredero a la familia Wen, las relaciones estaban un tanto tensas entre ambas familias, aunque esperaba que pronto eso cambiará y pudiera quedar en cinta.

 

Sacudiendo la cabeza busco espantar esas ideas un tanto deprimentes, era mejor centrarse en algo más alegré, así que aplaudiendo con fuerza y limpiando una lágrima rebelde de su mejillas, se dispuso a sacar todas las cosas navideñas del ático y empezar a decorar la casa para las fiestas.

 

Así tardas un día completamente agotador logro adornar de manera modesta la casa, nada demasiado ostentoso ni excesivo. Sonrío satisfecho por su arduo trabajo y completamente agotador se dejó caer en uno de los sofás de la sala y rápidamente se quedó dormido.

 

Se despertó unas horas más tarde, algo sobresaltado por quedarse dormido inesperadamente, se puso de pie y se dirigió a su habitación para tomar un largo y relajante baño, ya que aún tenía tiempo para arreglarse mientras el pavo se terminaba de cocer en el horno.

 

Una vez salido de la ducha, se puso su mejor ropa y arregló el desastre que era su cabello, bajo las escaleras dando pequeños saltos como un niño hasta detenerse frente al horno, con sumo cuidado sacó el pavo y le dio los últimos toques antes de presentarlo en la elegante mesa del comedor junto al banquete que había preparado. 

 

Tomó asiento en una de las sillas del comedor y se dispuso a esperar a su esposo, mientras tanto se permitió distraerse con unos juegos de su celular, por fortuna su espera no fue larga, pronto escucho el sonido del coche de su esposo, una sonrisa se formó en su rostro, se levantó de un salto y se acomodo la ropa y el cabello, se apresuró a pararse junto a la puerta, dispuesto a darle un gran beso y abrazo de bienvenida a su amado.

 

Pero su sonrisa se borró en cuanto la puerta se abrió, ¿la razón? Su esposo no estaba solo, había traído a varios hombres con él y no tenían buena pinta.

 

Entraron como los dueños y señores de su hogar, manchando la mullida alfombra con el lodo y la nieve acumulada en el camino. Dejaron caer los abrigos en el sofá cerca de la entrada y este se humedeció rápidamente y lo peor es que su esposo le ignoró por completo para guiar a aquellos hombres a su sala donde les dio de beber su receta del mejor alcohol, aquel que no le permitía tomar porque era para ocasiones "muy especiales".

 

Wei Wuxian solo atinó a quedarse de pie cerca de la puerta sin saber bien qué había ocurrido o como debía de actuar. Finalmente raras un momento de asombro e incredulidad reaccionó y se dirigió hacia su marido para preguntarle por qué había invitado a sus colegas.

 

— ¿Cómo que para que? —bramo sin dejar de tomar su vaso de alcohol— Por qué quise y ya, seguramente serás tan aburrido como siempre,tenía que traer diversión a esta casucha y además ¿Que son esas tonterías que pusiste? —reclamo con fastidio mientras señalaba las decoraciones navideñas.

 

— Pero A-Chao, son las decoraciones navideñas, hoy en noche buena —reclamo confundido y algo dolido— Creí que la pasaríamos juntos —dijo con gran tristeza.

 

— Jajaja ¿Porque perdería esta noche cenando solo contigo si me puedo divertir mejor? Anda, deja de decir tonterías y sirvenos de algo de comer mejor —con esas despectivas palabras prácticamente me corrió del lugar.

 

Me tragué el nudo que se había formado en mi garganta y me costaba respirar, avance con pasos torpes, tratando de evitar llorar, no quería darle la satisfacción de ver cuánto me habían dolido sus palabras, y tontamente tenía la esperanza de que fueran causa del alcohol, pero dentro de mí sabía que no era el caso.

 

Pronto la noche perfecta, la navidad perfecta que había luchado y trabajado tanto por conseguir se había desvanecido como si fuera un simple espejismo, una frágil torre de naipes que se había derrumbado por la indiferencia y crueldad de mi marido. 

 

Asustado e impotente solo pudo observar cómo aquellos hombres destruían la decoración y consumían los alimentos que con tanto esfuerzo y dedicación había preparado para una gran noche, se arruinaba completamente.

 

Algunas lágrimas rebeldes se escapaban por mis mejillas, apretaba con fuerza su ropa para reprimir los sollozos, finalmente harto de la situación se marchó a descansar a su habitación, se puso una cómoda pijama y cayó en un sueño inquieto del cual fue sacado abruptamente por su marido, el cual ingresó azotando con fuerza la puerta de la habitación.

 

— ¿Qué haces allí acostado? —bramó molesto mientras caminaba con grandes pasos hasta detenerse al costado de la casa y de manera agresiva me sacaba de la misma.

 

Me asusté muchísimo por la manera que ingresó y por cómo me trataba, no esperaba esa actitud  de su parte, me sorprendió y atontado por el sueño tropecé con mis propios pies mientras me levantaba de improvisto.

 

Pronto Wen Chao volvió a gruñir— Levántate inmediatamente, ve y atiende a los invitados —me indicó mientras incrementa la fuerza de su agarre en mi brazo 

 

Me dolía mucho, por más que quise evitarlo se me escapó una mueca de dolor acompañada de un quejido, lo cual le molestó más.

 

— Deja de quejarte y anda a hacer lo que te dije —dicho eso me soltó, y por la inesperada acción, terminé cayendo con fuerza en la cama, donde permanecí aturdido sin emitir sonido alguno.

 

Wen Chao caminó hacia la puerta pero se detuvo abruptamente, pareciera que se le había ocurrido algo más por hacer ya que una sonrisa misteriosa y cruel apareció en su rostro. Mostrando una sonrisa que me puso los vellos de punta se giró hacia mí y dijo— Sabes, pensándolo mejor… —hizo una pausa antes de agregar— quiero que vayas y los diviertas y para eso te tengo el atuendo adecuado —agregó con una risa y fue a sacar una caja del armario.

 

Su contenido era un traje de ayudante de santa de esos que parecen más un pedazo de tela que un traje en realidad. Era algo humillante, pues no dejaba casi nada a la imaginación y ¿De verdad él quería que lo usará para entretener a sus amigos?

 

No señor, eso sí que no. Al ver qué no respondía nada, solo me aventó el traje que al no tener intención de atraparlo término regado en el piso.

 

— Cambiaste ya y no tardes —me ordenó y con eso se fue.

 

Tarde en reaccionar pero en cuanto entendí que no me esperaba nada bueno de permanecer en esa casa, me levanté apresuradamente, busque la mejor y más abrigadora ropa que pude encontrar y me cambié a toda velocidad, me puse las botas, guantes y gorro para protegerme de la nieve que había empezado a caer.

 

Tenía que escapar, por fortuna siempre tenía un escondite donde guardaba algo de dinero para emergencias y que no le había dicho a mi esposo, tome el dinero con manos temblorosas y agarre mi celular. Estaba apunto de cruzar la puerta cuando me di cuenta de que no podía ir en esa dirección, Wen Chao y sus invitados estaban abajo, tenía que pensar otra manera de salir.

 

Mire la ventana, esa era una buena opción, el diseño de la casa me permitiría cambiar por el costado hasta llegar al pequeño invernadero donde había logrado tener mis flores de loto, el cual me proporcionaba una manera más segura de llegar al suelo, así lo hice y rápidamente llegué al jardín.

 

Una vez en el suelo me eché a correr inmediatamente sin mirar atrás, corrí y corrí hasta que mis piernas no dieron para más y termine cayendo en la nieve acumulada en un parque.

 

Me levanté con un algo de dificultad, las lágrimas caían libremente por mi rostro, no solo era por lo que había sucedido en mi casa, también porque la caída me había causado varios golpes y raspaduras en especial en mis rodillas y barbilla al caer.

 

Me sacudía la nieve y el lodo, tontamente ahogaba mis sollozos y continue caminando con una leve cojera, me abrazaba con fuerza para darme calor y en un intento de darme ánimos. Pero no servía de nada, estaba asustado, triste y perdido, no podía dejar de llorar.

 

Cuando el cansancio me abrumó volví a caer al suelo, esta vez no me intente levantar, estaba tan agotado por todo, solo me quería quedar allí y dormir para olvidarlo todo.

 

Casi lo hago, podía sentir como el sueño me tomaba entre sus brazos cuando fui despertado por una silueta que se puso a mi lado, y con cuidado me sacó de la nieve.

 

Pude distinguir a un hombre muy atractivo, juro que parecía que un ángel había descendido de los cielos y me rescataba de lo que iba a ser mi tumba helada.

 

Rápidamente se quitó el abrigo que llevaba y lo colocó sobre mis hombros y sin esfuerzo alguno me levanto entre sus brazos hasta llevarme a un banco debajo de un gran techo que nos cubriera de la nieve.

 

Se que me preguntó si estaba bien, pero la verdad estaba muy aturdido que no podía hablar, solo pude asentir con la cabeza y tras revisarme para verificar que no estaba herido más allá de estar helado como un bloque de hielo, se puso de pie antes de dejarme brevemente e ir por una bebida caliente de un carrito de comida cercano a nosotros.

 

Regreso rápidamente y colocó la bebida entre mis temblorosas manos y las sujeto para ayudarme a tomar el líquido, pude sentir que de apoco el calor regresaba a mi, y el entumecimiento retrocedía. Pronto pude estar más lúcido y me dediqué a observar a mi inesperado salvador.

 

Decir que era atractivo era quedarse muy corto con aquella descripción. Su piel tan blanca como la nieve que nos rodeaba se veía tan suave, su largo cabello negro caía como dos cortinas de tinta oscura al rededor de su rostro y algunos mechones tocaban mis manos, podía sentir que eran tan suaves y sedosos, pero lo que me robo el aliento eran esos hermosos ojos dorados, eran hechizantes.

 

— ¿Te encuentras bien? —pregunto nuevamente y esta vez escuché bien su voz, era suave y armoniosa.

 

Respondo con algo de torpeza, aún embelesado con su belleza.

 

— Si, estoy bien, muchas gracias —logré balbucear.

 

— Me alegro, y disculpa mi atrevimiento, pero ¿Que hacías tirado en la nieve en plena navidad? Es peligroso ¿Sabías? —agregó con voz y un rostro muy serio.

 

Me sonroje tanto por la intensidad de su mirada como por las preguntas realizadas, me daba vergüenza explicar lo que había pasado con mi esposo, pero necesitaba sacar aquello de mi pecho y él se ofrecía a escuchar lo que fuera a decir.

 

 

Al final le terminé contando todo, él solo se quedó allí escuchándome en silencio, con gran atención, me dejó llorar hasta que me quedé sin lágrimas que derramar y mi garganta ardía a carne viva.

 

Me dio toda su atención y cuando termine se acercó a mí y me abrazó con fuerza, inexplicablemente me sentí muy seguro entre sus brazos, lo que nunca había llegado a sentir en los brazos de Wen Chao.

 

¿Qué ironía de la vida? Me sentía a salvo en los brazos de un completo extraño y no en los brazos del hombre con el que me case.

 

Nos quedamos así unos minutos más, y tras lo que se sintió como años nos separamos, le agradecí y finalmente nos presentamos.

 

— Gracias por todo, tu ayuda y tiempo, disculpa que te entretuviera con mis problemas —exclamé mientras reía torpemente— Por cierto, soy Wei Ying, de cortesía Wuxian. Mucho gusto —me presenté al darme cuenta que nos habíamos presentado adecuadamente.

 

— Lan Zhan, de cortesía Wangji —se presentó igualmente. — Está bien, no hay problema, de verdad, me alegro haber tomado este camino a casa de mi tío —declaró.

 

—Oh —exclamé— entonces no te entretengo más y te dejo marchar, seguramente tu familia se preguntarán por qué aún no has llegado —le dedique una triste sonrisa, antes de levantarme para devolverle el abrigo.

 

—Como dije ya, no hay problema —respondió mientras aceptaba la prenda— Acompañante —soltó de repente.

 

— ¿Perdón? —pregunte sorprendido.

 

Él me miró con esos hermosos ojos y repitió la petición.— Acompáñame a la vena con mi familia, no puedo dejarte solo aquí, en medio de un parque y menos está la noche —dicho eso me ofreció su mano.

 

Le mire a los ojos y no vi duda o maldad en ellos, si que extendí mi mano y acepte la suya, caminos hasta la salida del parque para tomar su coche hacia nuestro destino, él nunca soltó mi mano, podía sentir como mi corazón saltaba como un loco en mi pecho y mi mano que aún estaba firmemente sujetada por la suya, ardía como el fuego mismo, mis mejillas se sonrojaron cuando me di cuenta de ello, aunque pude despistar diciendo que era por el frío, cuando me di cuenta que me miraba.

 

Subimos a su coche y charlamos un poco en el camino, me contó que había estado fuera del país y que recientemente había regresado para pasar las fiestas navideñas con su familia, pronto note que dejábamos la ciudad y de pronto nos adentramos a un hermoso bosque nevado, curiosamente no sentí miedo por eso, pronto me quedé con la boca abierta al ver una enorme e imponente mansión en la cima de una cinta.

 

Era hermosa de principio a fin y parecía un castillo entre las nubes al estar rodeada por la nieve, tanto los portones de la entrada como los jardines posteriores estaban finamente decorados con adornos navideños, y la mansión misma no se quedaba atrás.

 

Y aunque no era la primera vez que veía una casa así de ostentosa, ya que los Jiang y posteriormente Wen poseían casas asombrosas pero está, está en especial superaba por mucho a las demás, así que no lo pude evitar, me quedé con la boca abierta.  Me di cuenta de mis acciones cuando una suave risa se escuchó a mi lado, mire en dirección de mi acompañante y este tenía una pequeña sonrisa en su rostro, lo que lo hacía lucir aún más hermoso y etéreo que antes.

 

Mi corazón volvió a dar un vuelvo en mi pecho y me sonroje tan furiosamente que tuve que ocultar mi rostro con mi bufanda en un débil intento de esconderme por la vergüenza que sentía al ser atrapado infraganti.

 

Afortunadamente me salvé del incómodo silencio que le siguió a esto, cuando llegamos frente a los escalones de la mansión, Lan Wangji salí del coche y lo rodeo antes de que yo pudiera abrir la puerta y la sostuvo abierta para mí, ofreciéndome su mano para descender del vehículo.

 

Me sentí como una joven doncella asistida por su príncipe azul y el sonrojo volvió a adornar mis mejillas.

 

Sujeto mi mano y me guió al interior de la mansión, unos sirvientes llegaron para tomar nuestros abrigos y bufandas que se habían cubierto de una fina pelusa blanca.

 

Al final fuimos llevados a una lujosa sala donde dos figuras se encontraban tomando té, acompañados del crepitar de la chimenea. Al escuchar las puertas abrirse, ambos hombres se giraron en nuestra dirección, y pude notar el enorme parecido que ambos tenían con Lan Wangji, vaya que la genética había bendecido a esta familia, sus integrantes parecían ser seres celestiales, poseedores de una belleza etérea.

 

Salí de mi ensoñación al notar como el hombre más joven se acercaba a nosotros con una gran sonrisa en su rostro y abrazaba fuertemente a mi acompañante antes de notar mi presencia a su lado.

 

— Hola, buenas noches —saludé con una reverencia a mis anfitriones.

 

— Buenas noches —recibí el saludo a cambio.— Wangji estábamos preocupados, es tarde y no sabíamos de ti —agregó esta vez mirando a Lan Wangji.

 

Sutilmente nos guió hasta el otro hombre que en primer lugar creí que era igual a la persona que nos había hablado, pero que ya estando más cerca pude notar que era mayor que nosotros, él debía ser su tío, aunque no sabía aún quién era el primer hombre, que no pareciera ser mayor que nosotros.

 

—Xiōng Zhǎng, tío —habló de pronto Lan Wangji, tomándome por sorpresa— Wangji lo lamenta, pero surgió un inconveniente que me retraso —al escuchar aquello no pude evitar sonrojarme apenado, sabiendo que era por mi culpa.

 

— Les presento a Wei Wuxian —exclamó presentándome, a lo que solo atiné a realizar una breve reverencia— él necesitaba mi ayuda así que me detuve a prestarla.

 

— Muy bien Wangji, aunque podías habernos avisado, me alegro que estuvieras allí para asistir al joven Wei en lo que necesitará —exclamó qué hombre que sabía ahora el hermano mayor de Lan Wangji.

 

Finalmente encontré mi voz y di un paso adelante para hablar. 

 

— Me disculpó por ser la causa de que Lan Wangji llegará tarde, me desmaye en la nieve sin nadie a mi alrededor que me ayudara, por fortuna él pasaba por allí y vip cuando ocurría —inventé sobre la marcha, no era del todo una mentira pero calmaría el asunto por  el momento.

 

— Oh vaya, eso es terrible ¿Pero se encuentra bien ahora? ¿Necesitas ayuda médica? —pregunto un tanto alarmado.

 

— No, no es necesario —aclare rápidamente— estoy bien ahora, solo un poco golpeado por la caída pero no es nada de consideración, gracias por preguntar —continúe explicando mientras tomaba asiento en uno de los sofás del lugar tras ser conducido allí por Lan Wangji.

 

— Excelente, oh qué torpeza de mi parte —exclamó el joven— No me he presentado apropiadamente, soy Lan Huan, de cortesía Lan Xichen, encantado de conocerte, Wangji no suele traer amigos a casa y menos a la cena de navidad, debes ser especial si te ha invitado —agregó con una sonrisa traviesa en su rostro, me sentí avergonzado y emocionado al mismo tiempo al escuchar eso.

 

— Hermano —exclamó apenado Lan Wangji.

 

— Suficiente Xichen —exclamó el hombre mayor con voz firme.— Están abrumado a nuestro invitado —regaño sutilmente, luego volteando a verme agregó— Yo soy Lan Qiren, el jefe de la familia Lan y tío de estos dos jóvenes —indicando a los hermanos Lan— Bienvenido joven Wei.

 

— Gracias señor Lan —agradeció sus palabras con la mayor cortesía, lo que pareció agradar al hombre.— Ahora les parece si llevamos está conversación al comedor, es tarde y es hora de cenar.

 

Los tres aceptamos las indicaciones y caminamos hasta el gran comedor donde nos aguardaban una gran variedad de platillos, demasiados para unas cuantas personas pero aún así se sentí un ambiente hogareño que me sentí como parte de esta familia.

 

Al final de la noche les termine contando lo que me había ocurrido y ambos hombres se indignaron al saberlo, Lan Qiren no se sorprendió de que Wen Chao fuera de esa manera, resultó que él conoció a mi suegro Wen Ruohan, cuando ambos eran jóvenes. 

 

Pues al ser de familias ricas habían coincidido en varios eventos donde la aristocracia se veía reunida y habiendo terminado cada uno de esos eventos en discusiones y encuentros nada agradables entre Wen Ruohan y Lan Qiren por lo que este último no tenía una buena opinión de esta familia, después de todo y en sus palabras "la manzana podrida no cae demasiado lejos del árbol".

 

Para mí sorpresa y pareciera que también para los hermanos Lan, Lan Qiren me ofreció recibirme en su hogar y no sufriente con esoz, me ofreció el ayudarme legalmente para divorciarme de la escoria humana que es mi marido, cuando dije que no quería permanecer a su lado por el temor de lo que pudiera hacerme pero que no son estar casado con él, yo no tenía dinero propio para pelear un caso legal que seguramente se vendría pues Wen Chao no me dejaría ir tan fácilmente, no si su "honor" era manchado, porque se que así lo presentaría al mundo cuando era lo contrario y era mi honor el que era mancillado.

 

Un final inesperado para un día que había sido todo lo contrario a lo que había planeado, solo quería pasar una agradable velada, una hermosa navidad al lado de mi esposo y encontrar esa magia rodeado de extraños.

 

A la mañana siguiente Lan Zhan, como había insistido en qué le llamara, me acompañó de regreso a mi casa, al arribar ya pasadas las 10 am, nos topamos con la sorpresa de que la fiesta aún continuaba ¿Cómo era posible tal descaro?. 

 

Ingresamos a la casa y al ver el estado en qué estaba me moleste mucho, aquel lugar que tanto me esforzaba en tener limpio y ordenado, ahora era un completo desastre, todo estaba fuera de su lugar, había rastros de distintas cosas por todos los muebles, y la verdad no deseaba averiguar que era. 

 

Lo peor es que ahora no sólo permanecían los "compañeros" de mi esposo (ex esposo próximamente), sino que ahora también había más gente, incluidas diversas mujeres y hasta hombres fáciles que "entretenían" a los "invitados".

 

Me quedé sorprendido al ver tal escena, el centro de atención de todo era Wen Chao, quien estaba rodeado de dos mujeres en escasa ropa, una de ellas estaba hincada a sus pies, mientras la otra sentada en su regazo le daba de comer en la boca.

 

Una mueca de disgusto cruzó por mi rostro, aquello era repugnante ¿Cómo pude casarme con este tipo? ¿Cómo me llegue a enamorar de eso?.

 

Wen Chao reía y disfrutaba de las atenciones que recibía sin importar nada más, pero cuando me vio de pie allí en medio de la sala, chasqueo la lengua con fastidio y exclamó con voz  chillona— Y tú ¿Dónde estabas? ¡Eh! Largandote en lugar de ocuparte de los invitados como debías hacerlo, tuve que conseguir quién lo dijera cuando es tu deber como mi esposo —reclamo sin levantarse de su sitio.

 

Solo pude mirarlo sin emitir palabra alguna antes de caminar mi trayecto hacia mí destino final, mi habitación, donde tomé algunas cosas importantes como mis documentos, laptop y otras cosas que no quería perder y que si no las tomaba ahora no podría después.

 

Mientras lo hacía podía escuchar a Wen Chao gritando en el piso de abajo, el ruido de la música y hasta el olor del alcohol y demás sustancias.

 

Suspire hondo y tomando mi maleta descendi tranquilamente las escaleras, Wen Chao ya me esperaba al final de estás, su rostro estaba de un alarmante rojo, casi morado, creí que le daría un infarto en cualquier momento.

 

— ¡¿A dónde carajos vas?! ¿Qué crees que estás haciendo? —bramó con furia al ver mi maleta.

 

Intento arrebatarmela pero fui más rápido y salí de su alcancé, me di la vuelta y le grité que me largaba de su lado, que quería el divorcio.

 

— ¡¿El divorcio?! —bramó con furia, casi escupiendo saliva con cada palabra.— Nunca te lo daré, ¿Entiendes? ¡ME PERTENECES! —gritó nuevamente.

 

—No, ¡NO TE PERTENEZCO! no soy un objeto Wen Chao, yo te amaba, intente luchar por este matrimonio, pero lo ocurrido anoche fue el colmo. Adiós —dicho eso me dispuse a salir de esa casa finalmente pero no pude ni dar un paso antes de que una mano me sujetará bruscamente.

 

La inesperada acción me tomó por sorpresa y logró que perdiera el equilibrio, por lo que terminé cayendo con gran fuerza al piso, donde para mí mala suerte, me termine golpeando en un costado de la cabeza con la esquina de una pequeña mesa y empapando mi ropa con los líquidos del piso.

 

Pude escuchar como allá mujeres se reían de mí desgracia y como Wen Chao se sumaba a las burlas. Este intentó avanzar hacia mí, totalmente dispuesto a causarme daño pero sus avances fueron impedidos por Lan Zhan, quien al ver lo que ocurría se dispuso a intervenir.

 

Con gran cuidado me ayudó a levantarme, y colocó un pequeño pañuelo en mi cabeza, que para ese momento comenzaba a sangrar e impedía la visión de mi ojo derecho.

 

— ¿Y tú quién te crees que eres? —bramó furioso.

 

Pero Lan Zhan permaneció estoico sin mostrar la furia que le causa más allá de dejarla ver a través de su mirada.

 

—  No toques a Wei Ying —dijo Lan Zhan seriamente, había un gran enojo en su tono de voz, el cuál estúpidamente Wen Chao ignoró o no comprendió por lo que volvió a abrir la boca.

 

— Yo puedo hacer lo que quiera con él —dijo señalándome— ¡Es mi maldito esposo! Y haré lo que se me venga en gana, y nadie, especialmente tu, niño bonito —dijo con burla—, me lo va a impedir —bramó mientras señalaba y picaba con uno de sus dedos el pecho de Lan Zhan.

 

Siendo sincero admiro el temple que tiene Lan Zhan, porque soportó aquella diatriba hasta que Wen Chao término de despotricar tontería tan tontería, antes de tomar bruscamente la mano de este y darle un empujón que causó que cayera de trasero al suelo. 

 

— No me vuelvas a tocar, no estás calificado para hablarme, menos para poner un dedo encima de mi persona —expresó Lan Zhan.— Y no vuelvas a acercarte a Wei Ying si sabes lo que te conviene.

 

— ¿Lo que me conviene? ¿Me estás amenazando? Vaya que eres edtupifo ¿Que no sabes quién soy? —despotrico mientras se intentaba poner de pie— Soy el segundo hijo de Wen Ruohan, el dueño de Wes Industries , mi padre sabrá de esto —exclamó en un débil intento de amenaza.

 

— Eso espero, y si ocurre ten por seguro que recibirán una contra demanda de Cloud Recesses, Wei Ying está bajando el cuidado de la familia Lan, así que te aconsejo que por una vez en tu vida uses esa bolsa de aire que llama cabeza y le des el divorcio de una buena manera —pronunció una nueva voz desde la puerta de la casa.

 

Era Lan Qiren, quien había acompañado a su sobrino y a Wei Wuxian aquel día, buscando conocer a la escoria que era el hijo de su antiguo conocido, y tras presenciar la patética escena que esté había causado no podía evitar preguntarse ¿Cómo terminó Wei Wuxian casado con esta escusa de ser humano?.

 

Mientras su tío hablaba, Lan Zhan había llegado a mi lado y me estaba ayudando a estar de pie.

 

Wen Chao al ver a aquel hombre y escuchar el nombre de aquella empresa, se puso sumamente pálido, sabía quién era esa familia, ellos eran poor mucho más ricos y poderosos que su propia familia, la cuál con el paso del tiempo había empezado a caer en desgracia y solo aparentaban tener el estatus que hace mucho tiempo habían perdido, si los Lan demandaban, perderían mucho más que solo la poca cara que les quedaba, así que por primera vez hizo lo que se le pidió y no dijo nada más, dejo que ese tonto de Wei Wuxian se marchara y no mucho edwspues le dio el condenado divorcio.

 


🎄♥️


 

El tiempo pasó y Wei Ying terminó como viendo con los Lan, aunque éste se resistió a ello, pues sentía que ellos ya habían hecho más que suficiente por ayudarlo y que eso era abusar de su amabilidad ya que aún eran técnicamente extraños.

 

Pero sus palabras cayeron en oídos sordos y tras muchas discusiones, terminó cediendo. 

 

Con cada nuevo día se fueron conociendo y los lazos formados se fortalecieron, tanto así que el mismo Lan Qiren terminó tomando a Wei Ying bajo su tutela y le llevó a trabajar a Cloud Recesses, donde fue bien recibido.

 

En Lan Xichen encontró un amoroso y feroz hermano mayor, quien no dudaba en defenderlo, algo a lo que tuvo que acostumbrarse.

 

En cuanto a Lan Zhan, bueno, con él la situación era muy pero muy diferente, fue ese extraño salvador en el momento más inesperado, su caballero de brillante armadura, luego un buen amigo aquí en le gustaba molestar para obtener alguna reacción de su rostro siempre estoico, para finalmente dar paso a una peculiar amistad, la cuál terminó siendo algo mucho más que solo amistad.

 

Así llegamos nuevamente a esa época del año, los adornos estaban listos, la gente alistaba los preparativos, la nieve caía cubriendo todo de un manto blanco y en una mansión de la colina, dos figuras veía como unos pequeños infantes corrían y reirán mientras arrojaban bolas de nieve a su abuelo que se dejaba ganar en aquella guerra de nieve.

 

El hombre más joven miraba aquella escena con una gran sonrisa en su rostro mientras se permitía apoyarse en el amplio pecho de su esposo, mientras esté le rodeaba con sus brazos y los dejaba reposar en el abultado vientre del otro hombre.

 

— Feliz navidad Lan Zhan —exclamó con alegría sin despegar la vista de aquella escena.

 

— Feliz navidad Wei Ying —respondió el otro hombre, apretando el abrazo a su pareja.

 

Esta sería una muy pero muy feliz navidad.

 


🎄❤️