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Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2022-07-20
Updated:
2022-10-09
Words:
27,485
Chapters:
6/?
Comments:
3
Kudos:
6
Hits:
268

Dos mitades de la misma moneda

Summary:

Próspero y pequeño encanto. Lugar lleno de alegría, color y vida en cualquier lado que puedas llevar tu mirada. La gente amable y servicial, todos se conocen entre todos. Si necesitas ayuda, cualquier muy amablemente te tenderá la mano.

Aunque hay una familia, la cual es especial entre todos los presentes. Los Madrigal.

Donde la cabeza de la familia, Alma Madrigal. No sólo madre de 3 sino que también la líder del pueblo. Todos siempre acuden a ella para consejo o un favor. Después de todo gracias al milagro que ocurrió estando ella, su pueblo logró crearse y ellos salvarse de los maleantes que querían acabar con ellos.

Sus tres hijos Julieta, Pepa y Bruno. Trillizos. Son más especiales que ella, puesto que ellos tienen Dones. Milagros dicen algunos incluyendo su madre. Poderes dicen otros. Maldiciones es la respuesta de los 3 mencionados. Tres pequeños que lo único que quieren es tener una vida normal y sueñan algún día se vuelva realidad.

Notes:

⚠️ Advertencia ⚠️
Relaciones de temática homosexual. Si no te gustan este tipo de historias por favor sal y busca que leer, no queremos malos entendidos.

Posibles situaciones o mención de abuso sexual.

Posibles situaciones eróticas de tendencia homosexual.

Homofobia de la época.

Relación chico x chico.

ℹ Información ℹ
Esto se toma como una precuela de la historia "Disociación" que puedes encontrar en mi perfil.

Chapter 1: Como nos conocimos

Chapter Text

Javier un joven de 14 años de cabello liso corto rojizo, una par de ojos café y piel bronceada está por el pueblo caminando y hablando con unos amigos, en ese momento ve a Bruno con sus hermanas y su madre; al verlos sabe exactamente quienes son los Madrigal, y conoce lo que se habla de él en todo el pueblo.

- Chicos, ¿Y si nos acercamos a los Madrigal?- Le pregunta a sus amigos.

-No, son unos raros- Dice uno de los chicos.

- Pepa hace que llueva todo el tiempo, Julieta es una aburrida y Bruno... no me hagas hablar de Bruno, es un insoportable con sus miradas al futuro, tiene ataques de ira y habla con ratas- Dice el que se cree el líder del grupo.

- Exacto, es un mal plan- Dicen varios chicos al unísono estando de acuerdo con el otro.

- Creo que está mal juzgarlos, ellos tienen una gran responsabilidad a su cargo- Dice Javier intentando hacer cambiar de opinión a sus amigos.

- Si, creerse los jefes de todos- Dice el líder.

- No...Mario la semana pasada cuando tu hermana enfermó fue Julieta que la ayudo, Santi la huerta de tu padre ¿Quién la salvó? Pepa, así que ellos tienen muchas responsabilidades y tienen nuestra edad, no está bien hablar mal de ellos- Dice Javier, dejando a sus amigos pensando.

- Aún así, Bruno está ahí y su poder no sirve para nada, nosotros no vamos a dañar nuestra tarde con esos niñatos- Dice el líder renuente a ceder ante Javier.

-Pues yo si voy a hablar con ellos- Sentencia Javier para luego alejarse de sus amigos y se acerca a los trillizos. -Hola- Dice sonriendo.

-Hola pequeño ¿te sientes mal?- Pregunta Alma viendo fijamente a Javier.

-No, solo quiero hablar con los chicos- Responde Javier un poco incómodo.

-Ah bueno, si necesitas algo me avisas- Dice Alma para luego alejarse, no sin antes mirar seriamente a sus hijos.

-Gracias- Javier sonríe -¿Cómo están chicos?- Javier se dirige a los trillizos.

-Deberías de decir que quieres de una vez, no tienes que fingir ser amigable, ¿Necesitas ser curado o quieres ver truenos? - Dice Pepa un poco molesta.

-Nada de eso, yo solo...- Empieza a decir J pero se ve interrumpido.

- Ya sé, quieres ver tu futuro- Dice Bruno con una expresión de decepción.

-No, no quiero nada de ustedes y prefiero vivir el momento- Responde Javier un poco extrañado por la actitud de los chicos.

-¿No quieres nada de nosotros?- Pregunta Julieta viendo desconcertada al otro.

-No, solo quería conocerlos- Responde Javier un poco apenado.

Los trillizos se miran entre ellos confundidos. -¿Conocernos?

-Si, para ser amigos ¿A ustedes solo le hablan para pedirles favores?- Pregunta Javier preocupado.

-Si, prácticamente en eso se basan nuestros días- Dice Julieta para luego agregar – No es que nos moleste claro está.

-¿Amigos?- Dice Bruno en voz baja.

-Si, amigos...-

-Ah ya se, quieres hacernos una broma, te pusiste a apostar con tus amigos, pues tu juego no va conmigo- Grita Pepa y una nube se forma en su cabeza.

-Lo juro, solo quería conocerlos- Dice Javier angustiado pero intrigado por la nube sobre la pelirroja.

-Bueno ¿Qué quieres saber?- Dice Pepa mirándolo de reojo.

- No se... ¿Qué hacen para divertirse? – Pregunta curioso Javier.

- Yo leo, Julieta camina y Bruno actúa, ¿Algo más?- Pregunta Pepa cada vez más molesta.

-¿Los estoy molestando?- Pregunta Javier apenado pensando que ha incomodado a los trillizos.

-Si- Dice Pepa mientras Bruno dice "no".

-No nos molestas, es que no estamos acostumbrados y ella es un poco desconfiada- Dice Julieta riendo un poco al ver como Pepa hace un puchero.

-Entiendo, bueno no quiero molestar, nos vemos otro día- Dice Javier ya listo para darse la media vuelta e irse.

-Nos puedes acompañar a nuestras tareas si quieres- Dice Bruno tímido pero esperanzado de poder tener un amigo.

-¿Seguro?- Pregunta Javier un poco dudoso.

- Si, será chévere tener compañía- Dice Julieta amable – Además así nos conocemos más.

Los jóvenes se dirigen a la plaza donde se encuentran las personas haciendo una fila para recibir la comida de Julieta. Algunos con una venda, incluso un sujeto con el brazo roto.

-¿Así que todos los días hacen esto?- Pregunta Javier.

-Sí, prácticamente esto es lo que hacemos-  Dice Bruno.

- Vienen con niños también, acompañando a sus padres- Dice Julieta asegurándose que lleva toda la comida con ella.

Javier ve a los niños para luego tener una idea y decirle a los trillizos - ¿Y si hacemos galletas para los niños que esperan? – Pregunta con una sonrisa en su rostro.

-No creo que a mi madre le guste esa idea- Responde Bruno inseguro mientras se encorva y sostiene su brazo derecho.

Ante eso, el otro chico lo ve confundido - ¿Por qué? Los niños tienen que hacer filas enormes y no tienen nada  a cambio-

- De todos modos no podría, no se hacer postres- Dice Julieta avergonzada.

- Es una mala idea, ya tenemos suficiente trabajo para estar agregando más a lo tonto- Dice Pepa molesta y preocupada por lo que pueda pasar.

- No sería problema, puedo ir temprano y hacerlas, así le enseño a Julieta como hacerlas al mismo tiempo –Dice Javier sonriendo esperando la respuesta positiva por parte de los trillizos.

-Pero… nosotros nos levantamos muy temprano, no creo que sea necesario – Menciona Bruno un poco apenado y sin ganas de molestar al otro chico.

-Vamos, piensen en los pequeños – Insiste Javier ahora haciendo ojos suplicantes.

-Ash, si tanto insistes, a la 5 tienes que estar en la casa, niño entrometido- Dice Pepa cruzándose de brazos desconfiada.

-Perfec...Espera ¿5 am? – Pregunta ahora un pálido Javier.

-Si, somos madrugadores… ¿Es acaso un problema?- Dice Bruno preocupado por el otro.

-No, no hay ningún problema- Responde rápido Javier "Santa vaca, ni el abuelo Héctor se levanta tan temprano y eso que es el madrugador de la familia” Piensa el de cabello rojizo.

--------

Más tarde en su casa Javier se encuentra hablando con su madre de lo sucedido ese dia con los trillizos- Ni modo hijo, ya valiste. A despertar temprano-

-Pero…- Intenta justificarse pero es interrumpido.

-Pero nada, ahora ve a dormir para que despiertes temprano, sabes que no me gusta cuando no cumples tus promesas-

~~----

A la mañana siguiente, mientras la mayoría por no decir todos en el pueblo descansa, se puede ver a un joven Bruno esperando en la puerta de casita con una lámpara a la llegada del que espera sea su primer amigo. Sonríe tímido al ver a un cansado; pero puntual Javier, quien más dormido que despierto le saluda y asi ambos entran. Cuando llegan a la cocina, Pepa y Julieta ven sorprendidas a Bruno por estar despierto tan temprano, puesto que siendo el varón, su madre le prohibió ayudar a sus hermanas en la cocina.

-Bruno, ¿Qué haces aquí?- Pregunta Pepa susurrando sosteniendo su cabello.

-Am... Bueno quería ayudar- Dice tímido, mientras ve la mirada juzgona de su hermana.

Javier sin pensarlo mucho gracias a su estado de ensueño comienza a buscar los ingredientes sin pedir permiso, minutos después el joven empieza a dictar la receta, mientras Bruno va escribiendo atento a cada detalle.

-¿Cómo aprendiste a hacer eso?- Dice rápido, y luego reformula su interrogante- ¿Cómo aprendiste a cocinar?- Pregunta Bruno atento a las palabras de Javier para poder escribirlas en el papel.

-¡Ah! Mi abuela Imelda me enseñó, dice que siempre tienes que saber hacer de todo y ser independiente; mi sueño es viajar por el mundo. You know? Entonces ella me ha enseñado como puedo valerme por mi cuenta- Dice Javier mientras continúa su trabajo sin darse cuenta de su desliz al hablar.

-¿Hablas inglés?- Pregunta sorprendido Bruno, Pepa y Julieta al mismo tiempo, los intrigados por ello.

-Si, a veces se me escapan algunas palabras, lo siento- Dice Javier a la vez que baja la mirada.

-¿Cómo aprendiste?- Pregunta curioso Bruno.

-Bueno, es una larga historia... Bueno tampoco es tan larga, nací y crecí  en un pueblo cercano a Encanto, ahí mi madre conoció a mi padre, mientras ella vagaba por las lejanías del puebl, aún después de que mi abuela se lo prohibió, mi padre es gringo y mi madre Colombiana-Mexicana… Mi abuelo es mexicano y mi abuela es Colombiana- Responde Javier intentando explicarse bien.

-¿Cómo atravesaron las montañas? - Pregunta el sorprendido Bruno.

- Se perdieron, según ellos eran los mejores senderistas y terminaron aquí, lo bueno es que conocían el idioma- Se burla Javier.- En fin... decidieron quedarse aquí y enseñarme a hablar ambos idiomas- Concluye la historia con una sonrisa, provocando un pequeño enrojecimiento en las mejillas de Bruno y Pepa.

-Es muy chévere que hables dos idiomas y sepas cocinar Javier-  Dice Julieta mientras prepara unas arepitas.

-No es nada- Dice Javier mientras ve directamente a Bruno- Bien Brunito lo último que se tiene que hacer es sacar el sobrante de las galletas y esperar unos 15 minutos a que estén listas- Termina de decir serio.

-Está bien- Responde Bruno ignorando a propósito el diminutivo de su nombre.

-Me alegra que vinieras- Le dice Julieta con una sonrisa.

-Prometí que vendría y en mi familia siempre cumplimos nuestras promesas – Dice Javier sacando pecho con orgullo.

-Si, pero ninguno de  nosotros pensamos que lo harías- Dice Pepa de manera sincera y directa.

- ¡Pepa!- Julieta y Bruno le reprenden en susurro para no alertar a su madre.

-No es cierto, yo si pensé que vendrías- Le dice Bruno acariciando su brazo.

-Soy un hombre de palabra-

-¿Hombre?- Se burla Pepa divertida- Eres un niño-

- Soy un joven en crecimiento; pero pronto seré un hombre, ya deje de ser un niño-  Javier mientras hace expresiones de fuerza y flexiona sus brazos.

------

~Bruno~

Ante el comentario de Javier, se queda pensando y analizando la situación.

-¿Cuál es la diferencia?-” Pregunta Hernando.

-¿De qué rayos estás hablando?-“Responde desinteresado Jorge.

“-Tiene que haber alguna diferencia-” Vuelve a decir Hernando sin prestarle atención a Jorge.

Le preguntaré a mi madre mañana, dejen de hablar, voy a parecer loco mirando desorientado a todo lado” Piensa Bruno buscando como calmar a aquellos dos.

“-Lo lamento Bruno-” Se disculpa apenado Hernando.

-Deberías superarlo, estas super loco-” Se burla Jorge.

Bruno rueda los ojos y le sonríe a Javi - ¿Qué haremos mientras esperamos?-

-¿Puedo hacerles preguntas?- Pregunta Javier viéndoles directamente.

-Sí, ¿Qué quieres saber?- Pregunta Julieta lavándose las manos.

-Sobre sus dones, ¿Cómo funcionan? ¿Les duele utilizarlos? ¿Si se van lejos de Encanto funcionan? ¿Qué tan fuertes son?- Lanza diferentes preguntas Javier, emocionado por saber más de los hermanos.

-Detente, ¿Qué tanto quieres saber?- Pregunta Pepa un poco fastidiada por tantas preguntas.

-Fueron muchas preguntas-Susurra Bruno.

-Lamento si los incomode, es que me da curiosidad, si quieren pueden hacerme preguntas a mí también- Dice Javier intentando aligerar el ambiente.

- Me parece bien, así nos conocemos más- Dice Julieta con una sonrisa en su rostro.

- Cada don es diferente, el mío está conectado a mis emociones, el de Julieta solo basta con que ella cocine algo y ya se activa y Bruno tiene que pensar en la persona para ver su futuro- Dice Pepa- ¿Tu abuela vino con tus padres?-

- Es muy interesante, ahh... no, ellos salieron solos, mis padres, a hacer senderismo y explorar, mi abuela estaba en contra pero mi mamá no le importó, y salió con mi papá y conmigo… aún recuerdos los gritos de la abuela. Bueno, mi mamá y mi papá tan expertos y todo, se perdieron – Dice Javier riendo un poco por ello recordando aquellos días – Bueno, nos perdimos. Hasta que luego de pasar días cruzando las montañas llegamos a Encanto… Mi papá casi se desmaya cuando se enteró de sus dones- Termina de decir Javier.

-A las personas le sorprende bastante, si no se supieran el discurso de mi madre de memoria no lo creerían- Dice riendo Julieta.

-No nos duele utilizarlos, es como respirar; pero tienes que aprender a utilizarlos, así sabes cómo potenciar el poder- Dice Bruno con voz calmada.

-¿Ya aprendieron como hacer eso?- Pregunta Javier curioso.

-Yo estoy aprendiendo nuevas recetas y cómo hacerlo según cada situación. Por cierto, gracias por las recetas de los postres- Responde Julieta.

- Bruno me enseñó a meditar y ahora puedo controlar un poco más las emociones y por ende mis poderes- Dice Pepa sonriendo viendo con orgullo a su hermano.

- A mí no me gusta usar mis poderes por eso no se utilizarlos, o bueno intento no utilizarlos para nada- Dice Bruno avergonzado, le encantaría estar tan avanzado como sus hermanas; pero está cansado de solo ver lo malo en todo el mundo.

-Bruce tu poder es genial, tienes que practicar aunque no le digas a la persona y así se que podrás ver cosas buenas, ¿Has intentado meditar mientras estas practicando? – Pregunta Javier algo pensativo buscando una manera de cómo ayudar al de cabello negro-

-¿Bruce? - Pregunta Bruno confundido -¿Por qué me llamas así?

- Es tu nombre en inglés… ¿Te puedo llamar así? Si no te gusta está bien. No quiero incomodarte – Dice Javier apenado.

- No, no te preocupas, me gusta- Bruno se sonroja- Y bueno, nunca he meditado, es una gran idea, puede que funcione- Dice nervioso.

En eso comienzan a sentir el aroma de algo dulce -Bien, ya están listas las galletas, Bruce toma una- Dice Javier feliz sacando las galletas del horno y con cuidado ponerlas en una mesa- Pepa, Julieta ustedes también. Pero tengan cuidado que están muy calientes-

Los trillizos ven sorprendidos a las galletas, es la primera vez que ven y huelen algo tan dulce. Cada uno con cuidado toman una galleta soplándolas para enfriarlas un poco y poder comerlas.

-Están muy ricas- Dice Bruno disfrutando de la galleta.

- Si, eres muy bueno en esto- Admite Julieta.

-Lo mismo digo- Dice Pepa apoyando a las afirmaciones de sus hermanos.

-¿Cuáles son tus pasatiempos?- Le pregunta Bruno a Javier.

-Bueno me gusta pintar, pinto rostros, realmente me gusta todo tipo de arte que tenga que ver con el rostro, también estoy aprendiendo a recortarme; el cabello le da una estructura al rostro hermosa y me encantaría aprender a hacerlo de forma profesional- Admite Javier algo apenado pero ilusionado.

- ¿Algún día nos enseñaras tus dibujos?- Pregunta Julieta curiosa terminándose su galleta.

- Está tarde, si tienen tiempo libre- Responde Javier viendo a los hermanos.

- Bueno ya casi terminamos con nuestras tareas, pronto mamá va a despertar- Dice Pepa preocupada tomando de su cabello al mismo tiempo que hace ejercicios de respiración.

- No se preocupen, de todos modos también me tengo que ir a la escuela, nos vemos en la tarde, me dicen si les gustan las galletas a los niños- Dice Javier limpiando sus manos en su ropa para dirigirse a la puerta.

-Te acompaño a la puerta- Dice Bruno acercándose a Javier.

-Nos vemos luego chicas- Se despide con una sonrisa Javier mientras se dirige a la puerta con Bruno.

Mientras van caminando en dirección a la puerta principal Bruno le dice-Gracias por hacer esto, fue divertido-

-Gracias a ustedes por permitirme ser su amigo- Dice Javier al tiempo que le da un abrazo rápido a Bruno antes de salir por la puerta.

Bruno se dirige a la cocina y ayuda a sus hermanas a empacar lo que ya está listo-Me agrada-

-A mi también- Dice Julieta.

-Creo que es un chico lindo, que busca problemas con sus amigos; sigo creyendo que es una trampa- Dice Pepa haciendo una posa de desconfianza.

-Per crees que es lindo...- Le molesta Julieta con una sonrisa al ver como Pepa se sonroja.

-No, solo creo que el se cree un chico lindo- Se defiende Pepa.

-Pues yo creo que te gusta, solo has hablado mal de él, y te pone nerviosa- Dice Julieta.

-Hablo mal de él, porque no le tengo confianza- Responde Pepa ahora con un puchero.

-Si, pero le dedicas mucho tiempo como para estarlo molestando, admite lo que sientes- Sigue Julieta molestando a su hermana.

--------

~Bruno~

Está en su mundo pensando, mientras escucha la voz de sus hermanas al fondo.

“- Ese niño es raro y hacen a Bruno sentir raro, nosotros podemos sentir la pesadez de su cuerpo-” Dice Jorge algo desconfiado pero curioso.

"-¿Asustado? Por fin tendremos a alguien con quien hablar que no sean esas dos-” Habla Hernando esperanzado.

Me intriga demasiado, él cocina, pinta y es amable, no se parece a nadie de aquí; mi madre me dijo que solo las mujeres cocinaban; pero él lo hace y muy bien; quiero conocerlo más” Piensa Bruno.

“-Ya tendrás tiempo de conocerlo, él dice que quiere ser su amigo, y se ve como un chico bueno-” Dice Hernando recostado en una silla viendo a Bruno.

Me siento confundido. Javier me agrada; pero tengo miedo que sea una mentira como dice Pepa. Además de que es todo lo que mami me dijo que un hombre no puede hacer...” Piensa Bruno angustiado.

“-No temas en tener amigos... Si no confías, puedes, no sé, intentar conocerle de a poco, ves su comportamiento, no hables muchas cosas con él, sobre todo de nosotros, y nos asegurarnos que sea de confianza primero-” Le sugiere Hernando buscando como calmar a Bruno.

-Y si lo es, ya después le pides que sea tu amigo de deberás-” Dice Jorge

Mientras los 3 se encuentran en su pequeña burbuja de calma y paz, la madre de ellos ingresa a la cocina, cosa que hace que los hermanos se pongan tensos de nuevo.

-Chicos, ¿ya terminaron sus tareas?- Pregunta Alma entrando a la cocina.

-Si, mamá- Dicen al unísono como si fuesen la misma voz.

-Bien, ya nos vamos- Dice Alma sin darle importancia a la actitud de sus hijos.

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Mientras tanto en la escuela de Encanto, Javier ve a sus amigos y se dispone a sentarse con ellos.

-Hola, chicos- Dice Javier feliz.

-Hola, traicionero- Dice Santiago viendo mal a Javier.

-¿Qué?- Pregunta el de cabello rojizo confundido por lo dicho por su amigo.

-Ayer nos dejaste tirados por ir con los raros del pueblo, eres un traicionero- Le responde Mario.

-Solo los salude y pase unos minutos con ellos, ¿Qué tiene de malo?- Pregunta Javier viendo raro a sus amigos.

-Lo que pasa es que nosotros tenemos una reputación, y no podemos dejar que nadie de nuestro grupo la manche- Dijo uno de los chicos mirando de reojo a Javier.

-Eso no tiene sentido, ¿Me están diciendo que no puedo tener amigos fuera de este circulo?- Pregunta indignado Javier.

-Puedes ser amigo de las chicas, de las lindas; pero no puedes ser amigo de otros chicos y menos de los niños más raros del pueblo- Dice el líder del grupo.

-Ellos no son raros, son niños normales que tienen algo especial y ya está- Defiende Javier ya algo molesto por lo dicho.

- ¿Ah si? Y ¿Por qué no están en la escuela? Son raros quieras o no- Dice el líder sin dar su brazo a torcer.

-No sé, estarán ocupados y no pueden venir supongo- Responde Javier.

-Mira se habla de muchas cosas que han pasado aquí con Bruno, es un bicho raro; y si te juntas con él, tu también lo serás y terminaras manchando la integridad de este grupo, nosotros no vamos a permitir que eso ocurra- Sigue hablando el líder del grupo.

-Me parece una estupidez, yo puedo ser amigo de quien yo quiera- De forma autoritaria responde Javier.

-Puedes hacer lo que tu quieras; pero si quieres ser amigo de ellos, no puedes ser amigo nuestro- Sentencia el líder del grupo.

-Ni que fueran la gran cosa, puros envidiosos que son. No son nada más que niños que tienen muchas responsabilidades.- Murmura Javier.

-Realmente lo que queremos es protegerte- Dice Samuel intentando calmar el ambiente tenso de ese momento.

-¿Protegerme, de qué?- Le pregunta Javier.

-Mira hemos escuchado cosas que han pasado en el pueblo con los Madrigal, principalmente con Bruno- Dice Santiago entre asustado y preocupado.

- ¿Qué cosas?- Pregunta Javier levantando una ceja, puesto que no cree que alguien timido como Bruno hiciera algo malo.

-No sabemos exactamente; pero según dicen algunos adultos algunas familias de encanto se fueron hace unos años- Responde Mario seguro.

-¿Eso que tiene?-

-Se fueron traumatizados, esa familia es rara y las cosas que pasan con ellos no se pueden mencionar- Dice el líder con una mala cara.

-Pero, ¿Qué pasó?- Insiste Javier puesto que quiere saber la verdad de lo que pasó.

- No lo sabemos, ¿Estas sordo? Pero son peligrosos, si sigues con ellos el próximo en irte puedes ser tú- Sigue diciendo el lider.

Javier se queda pensando, no sabe si creerle a sus amigos, paso parte de la mañana con esos niños y no vio nada raro en ellos. - No creo que sean peligrosos, he pasado tiempo con ellos y se ven tranquilos-

-Pudiste pasar unos minutos en la tarde, pero no los conoces por solo pasar pocos minutos con ellos- Dice Mario.

Javier decidió omitir que pasó 2 horas en la mañana con ellos- Bueno, voy a pasar tiempo esta tarde con ellos y si considero que son peligrosos, voy a alejarme ¿Contentos?- Dice Javier ya cansado de la plática.

-Si, pero no te daremos más de una semana para que decidas si quieres ser parte de los niños raros o de los geniales- Dice el lider de forma arrogante, planteando un ultimátum.

-Buenos días niños, ya vamos a iniciar- Dijo la maestra.

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En la plaza de encanto se encuentra la familia Madrigal reunida para sus labores, ya está una fila dispuesta a recibir los remedios de Julieta.

-Bien niños, hoy iré con Pepa a enseñarle unas cosas que tiene que hacer, mientras ustedes atiendan a estas personas, Julieta ya sabes que hacer, Bruno ayuda a tu hermana en todo lo que te pida y por amor al cielo no te metas en problemas - Dice Alma viendo directa a sus hijos.

-Está bien Madre- Dicen los trillizos.

-Vamos Pepa, tienes mucho trabajo hoy- Dice Alma tomando a su hija por la mano.

- Adiós- Dicen Julieta y Bruno preocupados al ver a su hermana irse con su madre pero al saber que su madre se aleja se alegran- Es perfecto, podremos dar las galletas sin tener preguntas de nuestra madre- Dice Bruno.

-Si, vamos a armar la mesa- Dice Julieta.

Al terminar de organizar todo empiezan a trabajar, atendieron a todos los adultos y dieron galletas a los niños presentes. Las personas agradecían el gesto, y los niños estaban encantados por el postre. Los chicos le dieron el crédito a Javier. Y avisaron que intentaran que se repita al menos dos veces a la semana.

Estaban empezando a recoger cuando vieron a Javier salir de la escuela y dirigirse a donde ellos estaban.

- Hola, ¿Cómo les fue?- Pregunta Javier llegando donde ellos.

-Bien, a los chicos les encantó y los padres estaban agradecidos por el gesto, también te dimos el crédito- Dice Julieta.

-Me alegro mucho- Dice Javier con una sonrisa.

- ¿Cómo fue tu día?- Pregunta Bruno tímido.

-Fue bueno- Dice J con una sonrisa que fue desvaneciéndose al recordar lo que sus amigos habían dicho.

-Me alegro- Dice Bruno un poco confundido al ver a Javier con esas expresiones.

-Javier- Grita el líder del Grupo.

- ¡Ya voy!- Grita a sus amigos. - Nos vemos luego- dice sonriendo antes de ir con sus amigos.

Bruno se queda viendo a Javier mientras se va, entablando una conversación con Julieta- ¿Crees que venga?

- Bueno el dijo que si dice algo lo hace, además nos dijo que hoy en la tarde nos mostrará sus dibujos, confío en él- Dice Julieta mientras termina de empacar todas las cosas.

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~Javier~

Llega donde sus amigos y le miran molestos. -¿Qué pasa ahora?-

- Es increíble, sales corriendo a hablarles, creo que te tienen hechizado-  Dice Santiago.

-No digan tonterías, sería raro si les hablo ayer y hoy no le hablo- Dice Javier.

- Espero que no dure mucho, esto cada vez está más raro- Dice el líder.

-¿Qué quieres decir? – Pregunta Javier viendo mal a su amigo.

-Bueno considero que hay un limite de tiempo que un hombre puede ver a otro, 5 o 10 segundos mientras establecen una conversación; pero Bruno se te queda mirando, eso es raro- Continúa el líder.

- No te entiendo ¿Qué quieres decir? – Pregunta viendo a su amigo.

- No sé, usualmente me quedo mirando así a chicas lindas, no a un ""Amigo"" – Dice el líder haciendo una mueca de asco.

- No me digas que estás pensando en eso- Dice Samuel viéndolo.

- Es asqueroso - Dice Mario.

- No los entiendo, ¿De qué están hablando?- Vuelve a preguntar Javier a todos sus amigos.

- Estoy diciendo que Bruno puede ser uno de los raritos que le gustan los chicos- Sentencia el líder cruzándose de brazos y de nuevo haciendo una mueca de asco.

Javier se pone rojo y mira a Bruno que está hablando con su hermana. -No lo creo quizás solo soy su único amigo-

-Espero que no por mucho tiempo, se te puede pegar lo rarito- Dice de forma burlona el lider.

Javier lo mira un poco molesto- Me tengo que ir a casa-  dice antes de empezar a caminar a su casa ignorando los llamados de sus amigos.

"Mis amigos son exagerados, Bruno recién me conoce, no puede pensar así de mi, nadie en este pueblo podría" Piensa mientras va llegando a su casa.

-Hola mijo- Saluda Carmen, su madre. Una mujer de piel algo morena, cabello negro y ojos café. De contextura delgada y carácter firme. Zapatera del pueblo y ama de casa.

- Hola, má voy a descansar un rato y luego te ayudo con mis quehaceres, estoy un poco cansado-  Dice Javier.

- Está bien, descansa amor- Dice Carmen dándole un beso en la mejilla a su hijo.

"Algún día saldré de aquí, sé que en este mundo tan grande tiene que haber personas que no me consideren raro por gustarme un chico" -Piensa abrazando su almohada, mientras una lágrima recorre su mejilla, y luego se queda dormido.