Chapter Text
Llevaba más de 5 horas sentado en la cabeza del Thousand Sunny, sin ningún interés por moverse de ese lugar. La perspectiva de llegar a la siguiente isla lo tenía bastante emocionado los últimos días, y si las direcciones que tomaron desde Isla Egghead eran correctas, para la tarde podrían llegar a su destino. Después de asegurar con Nami y Jinbei el buen curso que seguían, no quitó sus ojos del horizonte, esperando ser el primero en gritar “¡tierra a la vista!”.
Para su tripulación parecía ser lo más normal del mundo. Conocían muy bien el entusiasmo de su capitán, y verlo igual de emocionado ante la idea de llegar a la nueva isla como muchas otras veces anteriores pasó a ser algo de rutina, por lo que cada uno se encontraba realizando sus propias actividades.
Franky era la persona más ocupada del momento. Su escape de Isla Egghead no había sido tan super discreto como le hubiera gustado, y sumándole todo el daño que recibieron durante el ataque inicial del Cipher Pol 0 y uno que otro choque causado por los pacifistas, habían dejado a su barco de ensueño con bastantes daños que necesitaban pronta reparación. Luffy podía ver la forma en que trabajaba cambiando tablas del piso y maldiciendo de vez en cuando cada que su brazo dañado le causaba algun problema. “Lleva tres días trabajando sin parar desde nuestro último escape” pensó el capitán mientras lo veía batallar con el pegamento para la madera, “supongo que Sunny no terminó libre de heridas tras nuestra batalla. Al menos Franky pudo desquitarse con el responsable de tanto trabajo, shishishishi.” Pensó recordando la manera en que Franky mandó a volar a los agentes secretos de un solo disparo.
En ese momento, viendo la calma que había en el mar y la falta de tierra a su vista, Luffy decidió poner en práctica su haki de observación sobre el barco. Tras su batalla con Katakuri decidió que, para tener un mejor desempeño en sus peleas dentro del Nuevo Mundo, todas sus habilidades deberían encontrarse lo más refinadas posibles. No quería meter a su tripulación en un problema del que no fuera capaz de sacarlos él mismo, y para eso aprovechaba sus ratos libres para mejorar su repertorio de habilidades.
Con su haki activado, pudo identificar a cada Mugiwara bajo cubierta, dedicados a sus propios trabajos: Zoro dormía en la enfermería todavía, acompañado de Chopper quien le cambiaba las vendas de sus heridas; Robin parecía estar inmersa dentro de la biblioteca, mientras Brook se dedicaba a tocar una pieza muy tranquila y relajante para su gusto. Usopp se adueñó del acuario, donde parecía trabajar en mejoras para sus armas. Sanji estaba en la cocina, preparando las meriendas para el mediodía, mientras que Jinbei seguía detrás del timón. Intentó localizar al último miembro de su tripulación, pero descubrió que no había ninguna presencia cerca del cuarto de mapas ni del jardín.
-¿Vas a pasar todo el día esperando a que la isla aparezca de la nada? Ya sabes que mínimo nos faltan otras dos horas para llegar.
Luffy volteó para ver a la persona que se dirigía a él en ese momento, y se encontró con su navegante cargando un canasto de mandarinas, recién recolectadas según parecía. “Todo el tiempo estuvo acercándose a mí por la espalda, y nunca me di cuenta por enfocarme en el resto del barco. Por algo el viejo Rayleigh siempre me sorprendía con sus ataques. Mi enfoque todavía no es perfecto.”
-Oh, Nami. ¿Una de esas mandarinas es para mí? ¿Como sabías que me muero de hambre?
-No son todas para ti, las acabo de juntar para usarlas en la cena de hoy, y todavía no me has dicho que haces sentado ahí desde la mañana.
-No puedo evitarlo Nami, llevo aburrido desde que zarpamos de la isla robótica, y no ha habido ninguna distracción para pasar el rato.
-Solo tu podrías estar aburrido luego de escapar de una isla del gobierno y de sus agentes secretos que, por cierto, ¡CASI NOS ARRESTEN! - Nami había agarrado de la oreja a Luffy diciendo esto último, mientras lo bajaba de su asiento preferido a la cubierta.
-Pero ya estamos bien, ¿no es así? Que importa lo cerca que estuvieran de arrestarnos.
Nami respondió con dos golpes directos a su cabeza, implorando por enésima vez que Luffy descubra algún sentido del cuidado.
-Oye, no tienes que pegar tan fuerte- dice mientras masajea su cabeza – además, es en parte tu culpa que este aburrido.
- ¡Mi culpa! ¿Cómo de que es mi culpa?
-Tu escogiste la ruta aburrida
-Escogí la ruta segura. Este es el único camino que nos llevara directamente a la isla sin tener que cruzarnos con Marines, piratas o incluso bestias marinas, o por lo menos eso dijo Vegapunk.
-Eso no quita que el viaje se haya vuelto aburrido- Luffy se quedó haciendo un puchero, para luego sonreír de oreja a oreja - pero no importa, las cosas se pondrán mucho más divertidas en cuanto lleguemos a la isla.
-Te quería preguntar sobre eso, ¿por qué estas tan emocionado por llegar ahí? Según nos contaron, la isla está abandonada.
-Si, pero no se trata de cualquier isla. Si lo que el viejo cerebrón nos dijo es cierto, se trata de la penúltima isla que alcanzaremos siguiendo el Log Pose. Además, tengo una idea que quisiera poner en práctica para toda la tripulación.
- ¿Tienes una idea? Eso suena…. a que posiblemente terminaremos muertos. - La cara de Nami reflejaba su desesperación ante la sola idea de lo que Luffy quiera hacer.
-No pongas esa cara Nami, será algo muy divertido, ya lo verás, shishishishishi. Ya lo platiqué con Zoro, Sanji y Jinbei
-Que Zoro y Sanji lo sepan no me da mucha confianza, pero si Jinbei sabe lo que planeas, parece que no tendré de que preocuparme, mientras pueda descansar en una playa paradisíaca sin preocuparme de salir corriendo lo aceptaré. Por cierto- Nami toma una de sus mandarinas y se la pasa a Luffy, quien apenas pudo reaccionar para atraparla. - Quédate con esta mandarina, recolecte más de las necesarias para hoy, y se ve que debes ingerir algo si sigues haciendo guardia.
"No será carne, pero seguro que llenará mi estomago por ahora" - ¡Gracias Nami! ¿A cuánto subirá mi deuda contigo ahora? - decía mientras se llevaba la fruta a la boca.
-Lo dejaremos así por hoy, estoy de muy buen humor para cobrarte. Pero la siguiente mandarina te costará el doble.
- ¿Entonces para que dices que esta mandarina no me cobraras nada si después te vas a desquitar, tacaña?
- ¡QUE DIJISTE, MALAGRADECIDO! - gritaba Nami mientras agarraba del cuello a Luffy y lo hacía tratar de escupir la mandarina.
- ¡Oigan, que es lo que están cuidando al frente! - pudieron escuchar que alguien gritaba desde la base del mástil. Luffy y Nami, todavía exprimiendo el cuello del chico, voltearon para ver a Usopp saliendo por la puerta del interior y señalando hacia el horizonte. A lo lejos se podía ver lo que parecía una pequeña línea de tierra que destacaba sobre el mar.
"Hm! Yo quería ser el primero en señalar tierra a la vista, pero Usopp ya me robó ese logro"
-Increíble Usopp, como fue posible que vieras la isla a tan larga distancia y sin un catalejo. - decía Nami mientras sacaba sus anotaciones de navegación y revisaba su Log Pose.
-Ja, ja, ja, ja, que más se podría esperar del grandioso Usopp, con su vista que alcanza a ver hasta la punta de la agujeta del zapato del Tontatta más diminuto.
-Woooow, ¡¿en serio?! ¡Eres increíble Usopp! - se pudo escuchar el grito de Chopper, quien incluso desde la enfermería estaba atento a las exclamaciones del más grande mentiroso de toda la Grand Line.
Luffy decidió acercarse nuevamente al frente para poder tener un mejor vistazo de la isla. Cuando fue visible claramente no pudo evitar soltar su risa característica y se puso a brincar de alegría por toda la proa, y cuando vio a la mayoría de sus nakamas salir decidió que era el mejor momento de contarles su sorpresa.
-Muy bien chicos. Todos se deben estar preguntando por que era tan importante llegar a esta isla, y les voy a decir de una vez. - Luffy hablaba con un tono de seriedad y calma muy poco común en él, aunque se podía notar su emoción por lo que iba a contar. -Tras nuestra última experiencia en Egghead, y luego de consultarlo con Zoro, Sanji y Jinbei, he tomado una decisión. Si queremos llegar a Laugh Tale y apoderarnos del One Piece debemos convertirnos en la mejor tripulación del mundo.
Luffy se divertía viendo las caras de extrañeza de sus amigos mientras él hablaba. "Debe ser bastante raro para ellos que hable de esta manera, ni siquiera yo estoy acostumbrado. Mejor termino de hablar de una vez."
-Para lograr eso, he decidido que pasaremos las siguientes semanas entrenando y, si todo sale bien, ¡¡¡todos seremos expertos en su dominio!!!
-Eh, Luffy, ¿dominio en qué exactamente? - pregunto Usopp.
Luffy parecía extrañado de su pregunta
-Uh, ¿no es obvio Usopp? ¡En Haki, obviamente! Seremos de las primeras bandas de piratas del Grand Line donde todos controlemos Haki, shishishishishi.
