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Steps in the rain

Summary:

La lluvia fue algo importante para Tsukasa Suou, desde el primer día.

O

Un resumen de los eventos de Yumenosaki desde la primera era, la segunda y la futura tercera desde la perspectiva de Tsukasa Suou. Feliz cumpleaños rey.

Notes:

Y bien, este trabajo fue escrito hace y un año. Lo he revisado varias veces, pero continua sin terminar de gustarme pero como sea. Este personaje continúa siendo muy importante para mí, incluso si me hizo gastar 1,000 daiyas por su carta de tres estrellas, (sin resentimientos kasa) e incluso si no ando muy activa en la comunidad.

Él está severamente ignorado en la comunidad, parece de los que menos facfics tiene. Aunque mis tres trabajos al año no van a cambiar exactamente eso... Bueno, es trabajo honesto (?)

Work Text:

La lluvia fue algo importante en la historia de su reinado.

El día en que comenzó en Yumenosaki llovía, un comienzo gris, ver a las personas pasar con paraguas oscuros. Su mundo carecía del brillo suficiente para considerarlo emocionante, Yumenosaki fue las pinturas extrañas que su vista necesitaba.

El día en que fue aceptado en Knights llovía, hacía frío ese día, aunque no podía sentirlo por el nerviosismo que caminaba en su sistema por la respuesta de los mayores en Knights. Ser aceptado fue difícil, era novato después de todo, tenía fallos fáciles de ver, mucho que aprender, aún así estuvo dispuesto a la enseñanza lo más posible. Amo a esos caballeros desde la primera vez que los vio, quiso estar en el escenario con ellos, cantar y brillar lado a lado.

El día en que conoció a su rey desaparecido fue brillante, cada inicio comenzaba con lluvia helada, un cielo sin algo llamativo que mencionar. Leo vino como el sol que faltaba en Knights, con su brillo natural, con su canto fuera de lo normal. Hizo temblar a Tsukasa cuando apunto su espada a su posición, lo hizo dudar de sus habilidades y su arrogancia se hizo añicos. No entendía a ese rey, vino para destruir algo que Tsukasa amaba bastante, y podría acabar todo con un juicio final. Nunca lo dijo, por supuesto que no, pero Leo lo asustó. Tenía el poder para terminar con todo, los amenazó, los hizo sudar, luchar con uñas y dientes para mantener a Knights seguro, esforzarse hasta el cansancio por esa unidad que todavía no era una familia.

La misma noche después del juicio llovió, las gotas eran frías a diferencia de la adrenalina que aún bailaba por sus venas al recordar ese live. Tsukasa miró el cielo oscuro con cansancio, fue una dura batalla, pero su rey estaba nuevamente aquí, el trono no estaba vacío ahora. Ya no eran solo 4, estaban completos, se vieron venir cosas grandes para Knights. La unidad pronto volvería a su antigua gloria, porque todos estaban allí para cantar juntos en el escenario.

Leo fue como el verano, cálido, llamativo, importante en el día a día. Tsukasa no podía empezar a entenderlo, perseguirlo para que estuviera presente, repetirle su nombre para que jamás lo olvidará, escuchar sus canciones en tarareo casual en el club, todo era tan común en un punto y Leo seguía siendo un misterio para Tsukasa. Quería entenderlo, ayudaría si lo necesitase, mostrarle la felicidad que presentó su regreso si algún día dudaba de su decisión. Quería entender al hombre al que le prometió su lealtad, a quien le mostro su cuello cuando apuntaba su espada a el. No le asustaba lo que terminaría encontrando si seguía excavando, si era un niño que sufría, lo abrazaría sin dudarlo, si era un monstruo, lo enfrentaría.

Tsukasa podía pecar de testarudo, pero nunca dio un paso atrás ante un reto. Réquiem fue lluvia desde el inicio, desde la primera muestra a la corona, desde la primera duda que hubo sobre si podría ser un rey bueno. Todo fue lluvia en su interior, confundido sobre todo lo que depararía el futuro, su futuro.

El final de Requiem fue en una tarde calurosa en Florencia, el inicio algo totalmente diferente. Tsukasa ya no era un primer año, ni un novato, era un rey. El líder de Knights ahora. Múltiples responsabilidades vendrían en su futuro, demasiados cargos para alguien de su edad, se sintieron abrumados en un inicio.

Levantarse, escribir, comer y controlar a los caballeros de Yumenosaki. Fue una rutina a la que se acostumbro, se esforzó lo más posible en su deber, trabajo hasta el cansancio para construir una base fuerte para la próxima generación de Knights. Un día ya no sería el rey, ese día un sucesor nueva vendría, ese día Tsukasa entregaría su corona con una sonrisa cansada y una muerte limpia. Para entonces Knights debía ser totalmente independiente a sus mayores, debía asegurarse de que no pasaría lo mismo que le sucedió a Ryuseitai cuando ya no contarán con la protección de Tsukasa en Yumenosaki, si seguía a este ritmo, todo estaría listo para ese día. El siguiente rey cometería errores, tendría que quizás tomar el papel de tirano, pero el resto estaría allí para apoyarlo y mostrarle el camino nuevamente, como todos hicieron una vez con Leo. En un juicio distante, con jóvenes con un futuro brillante y con deseos de continuar los cinco.

Al estar en ese escenario brillante con Arashi y Ritsu, su último concierto como estudiantes de Yumenosaki, su último día como segundo año y su último año para ser rey. Le quedó un año duro por delante, mucho más trabajo, más dudas sobre lo que vendría para él, Tsukasa Suou.

Tsukasa camina por el jardín de Yumenosaki, llueve, lo que hace esto mucho más poético de algún modo. Su primer día como tercer año fue ajeno, se sintió igual de extraño como cuando Leo e Izumi se graduaron, Arashi y Ritsu no estaban allí para apoyarlo. Todo lo que Tsukasa haría apartir de ahora en Yumenosaki dependía totalmente de su experiencia previa, se sintió nervioso pero listo para su siguiente dificultad.

Casi era un adulto ahora, debería comportarse como uno, mostrar cómo siempre lo listo que estaba para los futuros problemas que vendrían por delante. Estaba empapado, usando una sudadera de deporte algo grande para su cuerpo, no creció mucho para su tercer año, en realidad los de su generación tampoco. La ropa mojada es incómoda, se le pega al cuerpo a pesar de la tela excesiva. Quizás no fue buena idea que sus padres compraran todo su uniforme en su primer año, contaban con un crecimiento que... finalmente no vino. Antes era el más bajo de Knights, ser el tercero con menor altura en su clase no era tan diferente de ello.

Ha pasado bastante desde que era un primer año, no tanto en realidad, pero se siente así. Como una eternidad en vez de dos años. Ha pasado por mucho, ha cantado mucho y bailado con muchas personas, cree que evoluciono como persona gracias a Yumenosaki. Siente un cambio significativo al chico egocéntrico que llegó a Yumenosaki, ahora un tercer año caminando por los alrededores de Yumenosaki por mero aburrimiento y nostalgia. Físicamente no cambio, pero su mente era diferente que hace dos años, maduro de algún modo.

Sonríe, se siente ajeno a su comportamiento, como si volará toda su preocupación de una posible gripa después de este capricho. Se enfermara definitivamente, se siente más frío que cualquier cosa, pero no encuentra preocupación por eso. Comenzar su tercer año enfermo no suena ideal, considerando que ahora más que nunca no puede tomarse un descanso por enfermedad, tiene mucho por hacer y un año es poco tiempo.

No sabe lo que depara el futuro, realmente no sabe las dificultades que vendrán mañana o el día siguiente. Hoy no es más que un simple adolescente haciendo una estupidez, por hoy solo quiere ser un chico de secundaria nada más, ni un rey ni un líder ni un adulto.

Por hoy, Tsukasa se dejará llevar por la lluvia, quien fue su fiel compañera desde el inicio.