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Verano Goof

Summary:

Max lleva a Bradley a conocer su ciudad luego del fin del semestre, teme que su novio no encaje con su estilo de vida.

Work Text:

Max guardó algunas de sus pertenencias en la maleta, iría a visitar a su padre por un mes antes de que el próximo semestre comenzará. Bradley lo acompañaría, si bien Max le advirtió no llevar tantas cosas, este no lo escucho y empaco casi todo su cuarto.

Estos últimos días en el campus fueron bastante curiosos para Max y considerablemente estresantes para Bradley. Los estudiantes comenzaron a hablar sobre el vínculo entre ellos dos, si bien a Max le daba igual, casi todos los comentarios violentos iban direccionados a Brad, asociando la conducta narcisista y mal carácter a su “homosexualidad reprimida”. Era Max quien trataba de desviar su atención de esos comentarios, pero llegado un punto decidió que ir a casa de su padre para evitar el tormento de los rumores sería lo mejor.

Tomaron el primer bus hasta la casa del Sr.Goof, Bradley no apartaba la vista de la ventana, mirando atentamente el paisaje.

—¿Dices que tu papá no va a odiarme cuando me vea? —pregunto preocupado

—Por supuesto que no, estará feliz de verte —respondió Max, tomándolo de la mano y besando sus nudillos—. Te preocupas demasiado.

~🛹~

Bradley estaba nervioso esperando en la puerta con sus dos maletas en la mano, Max golpeó y su padre salió a recibirlo cálidamente con un abrazo. El Sr.Goof no se contuvo, abrazando también a Brad, el cual no esperaba eso, tornándose aún más tímido.

—¡Maxie!¡Bradley! Pasen, déjenme ayudar con las maletas —dijo alegremente mientras empujaba todo el equipaje adentro. Los chicos pasaron mientras Goofy cargaba todo hasta el cuarto.

—Entonces… esta es tu casa —Brad observaba todo con atención—. Creí que vivías en un remolque o un rancho.

—Hey, que no sea una mansión no quiere decir que sea un pueblerino… ¿Quieres ir a recorrer la ciudad por la tarde?

—Me encantaría.

Almorzaron todos juntos, para sorpresa de Bradley, PJ vivía en la casa junto a Max. El Sr.Goof invitó tanto a PJ como a su padre a compartir la comida. Pedro sabía bien cómo hacer la carne al asador, pero había algo en él que le recordaba a su propio padre, haciendo que se sintiera intranquilo. Max lo notó y no se vio en posición de hablar de eso ahora, por lo que mintió diciendo que estaba cansado, pero que se encontraba bien.

Pedro era muy estricto con PJ, este se veía casi asustado de lo que su padre fuera a decirle. Bradley nunca pensó que los amigos de Max estuvieran pasando por eso.

Al terminar el almuerzo, Max recogió los platos, PJ limpio la mesa, Pedro limpiaba el asador y Goofy lavaba los platos. Bradley no quería ser el único sin hacer algo, por lo que se ofreció a ser él quien lave los platos en lugar del Sr.Goof, sin embargo, jamás había lavado un plato en su vida. La textura de la comida mojada le desagradaba incluso con los guantes puestos. Todos los platos estaban bastante sucios por todo el queso y grasa de lo que habían comido y como si fuera poco, la comida mojada se acumulaba en el desagüe y debía retirarla con las manos.

Max al verlo se rio y se acercó a él para darle una mano.

—Oye, se que nunca hiciste eso, déjame ayudarte —se le arrimo por la espalda y lo sujetó de la cintura—. Dame los guantes, lavaré lo que queda. Tu sécalos y guárdalos de vuelta en el mueble.

Bradley no ejerció resistencia alguna, descubrió que odiaba lavar los platos. Le entregó los guantes a Max y se dispuso a secar los trastes que ya estaban limpios.

—Gracias, me siento tonto.

—No deberías, te estás esforzando —Max le dio un beso en la punta de la nariz antes de seguir lavando.

~🛹~

Tomaron sus patinetas y recorrieron las calles de la ciudad. No era como el barrio privado donde Brad vivió toda la vida, la gente de aquí tenia otro brillo en los ojos.

Pasaron frente a la escuela a la que asistió Max, era una escuela pública como las miles de escuelas públicas en todo el país. Bradley por otro lado, asistió a una condecorada institución privada donde podían suspenderte si tu camisa no estaba lo suficientemente almidonada y la corbata correctamente atada. Su familia lo había hecho odiar cualquier cosa “pública” o “de bajos recursos” pero ahora que ya era mayor, notaba todas las carencias y cosas que se perdió por no haberse relacionado con gente más allá de la burbuja de dinero en la que lo atraparon.

—Ven, en este supermercado de por aquí siempre tienen oferta en cerveza.

Bradley lo siguió, cargando su patineta bajo el brazo para ingresar. Era un lugar muy familiar, además de vender las marcas más conocidas, tenían también un par de productos locales y de fabricación propia. Max tomó dos latas de cerveza de una marca que Brad jamás había visto y cuyo diseño parece estar hecho con paint. Desconfío de la elección pero decidió dejarle escoger, después de todo era Max quien conocía este mercado.

Bebieron cerveza sentados en la acera, pocos autos circulaban por la calle y el calor aumentaba conforme pasaban las horas. Max pensó que sería una buena idea ir a las piscinas públicas, aunque debía consultarle a Bradley antes de tomar cualquier decisión.

—Hey ¿Quieres ir a nadar? Las piscinas no están tan lejos de aquí, si tenemos suerte no habrá tanta gente —preguntó mientras entraba a la casa—. Si no quieres esta bien, se que no te gusta el agua en donde hay mucha gente nadando.

Bradley negó con la cabeza.

—No, está bien. Vayamos. Eres mi guía hoy, así que haré todo lo que digas. Quiero conocer más de tu vida.

—¿Haras todo lo que diga? Deberías tener cuidado con tus palabras —Max sonrió, tomándolo del mentón y dándole un beso—. Está bien, ponte el traje de baño y vayamos. Le preguntare a papá si quiere ir, será divertido.

~🛹~

El Sr.Goof conducía, Max iba de copiloto y Bradley llevaba todos los bolsos en el asiento trasero. Llegaron a las piscinas que a pesar del calor no estaban tan concurridas. Bajaron del auto y buscaron un lugar donde instalarse. Brad reservó un par de tumbonas para él y Max, mientras Goofy fue por helado para todos.

—¿Me ayudas? —Max le dio el envase con protector solar, Brad se echó un poco en las manos antes de esparcir la crema en la espalda del muchacho—. Si quieres puedo ayudarte también.

—Si, me vendría bien. —Las manos de Max sobre su cuerpo siempre conseguían derretirlo. Los dedos apretando la piel de su cintura y la delicadeza con la que sus dedos tocaban su espalda.

El Sr.Goofy regresó con refrigerios, los cuales comieron con gusto.

Muchas de las personas presentes se acercaban a saludar, Max parecía ser alguien querido. La mayoría habían sido sus compañeros en la secundaria o simplemente vecinos del mismo barrio. Donde Bradley vivía no existía tal calidez. Esperaron unos treinta minutos antes de nadar, pues no querían arriesgarse a tener un calambre después de haber comido helado. Ver a Max mojado, con el traje de baño pegándose a sus piernas y remarcando su miembro dormido pero aún prominente era un deleite para la vista de Brad pero también parecía serlo para algunas de las chicas presentes.

—Siento que me estás comiendo con la mirada ¿Por qué no dejas eso para la noche? —dijo Max, susurrándole al oído. Bradley se sonrojo pero antes de poder quejarse, Max lo hundió en el agua.

Brad lo arrastró con él, comenzando un juego de salpicaduras y jaloneos.

Luego de nadar, se sentaron en sus tumbonas a secarse, Bradley fue hasta su bolso para buscar nuevamente el protector y gafas de sol cuando una muchacha se acercó a hablar con Max. Brad no quiso interrumpir, se quedó junto a su bolso hasta que la chica se alejara, el Sr.Goof estaba con él.

—¿Quién es ella? —pregunto, entre intrigado y celoso.

—Oh, es Roxanne. Iba con Maxie a la escuela. Fue su primera novia, oh, Maxie hizo de todo para impresionarla ¡Debiste verlo bailando en el escenario con Powerline!

—¿Bailando con Powerline?¿¡Max era el niño que bailó con Powerline!? Lo transmitieron en todos los canales de noticias.

Estaba visiblemente celoso, intimidado por aquella chica pelirroja cuyas curvas parecen hipnotizar a todos los hombres a su alrededor. Una vez se marchó, Max volteó a verla alejarse, oh, si, Max siempre tuvo debilidad por los culos y por supuesto que iba a verle el trasero mientras se iba.

—Así que tú eras quien bailó con Powerline —Bradley finalmente se acercó a hablarle—. ¿Por qué nunca me lo comentaste?

—Oh, eh, es que es un poco vergonzoso ¿Mi papá te lo dijo?

—Si, algo así. Dijo que fue para impresionar a esa chica que acaba de irse

—Ah, es mi ex novia. Me sorprendió verla después de tanto tiempo… y lo de Powerline fue una tontería de adolescencia ¿Estás celoso? —Max lo sujetó del rostro, acariciándole la mejilla. Brad apartó la mirada, avergonzado.

—No, es solo… no se que fue eso. Ignóralo.

—Genial, porque me dijo que está trabajando en un nuevo bar de por aquí y le dije que iría ¡Y vendrás conmigo! Es una cita, contigo, por supuesto.

~🛹~

Bradley sacó un cambio de ropa de la maleta y lo acomodó sobre la cama, ni siquiera sabía qué tipo de bar era, por lo que no tenía un código de vestimenta claro. “Solo ponte lo que quieras” fueron las palabras de Max al preguntarle al respecto, no le dio ninguna certeza.

—¿Puedo usar el baño? Necesito ducharme para quitarme el cloro de la piel —pregunto mientras buscaba el estuche con su set de productos para el cabello y rostro.

—Pero ya nadamos ¿Debemos bañarnos después?

—Si Max, hay que bañarse incluso después de nadar. Así que arrastra tu culo al baño que voy a lavarte el cabello.

Bradley usó un poco de shampoo en él, masajeando suavemente con sus dedos el cuero cabelludo de Max. El baño era más grande que el de la universidad, por lo que no estaban tan apretados, pero aun así, elegían estar juntos. Brad le enseñó cómo hacer una limpieza facial de forma correcta, Max seguía sin entender nada, pero dejó que Bradley siguiera mientras le colocaba distintas cremas y mascarillas en la cara.

Finalmente se vistieron, Max ya le fue a avisarle a su papá que cenaría afuera junto a Brad.

Bradley no podía oír la conversación desde el cuarto, pero Max le contó a su padre que saldrían, su padre pareció responderle afirmativamente pero luego agregó algo respecto a Brad.

—Pedro siempre se mete en mis asuntos, eso nunca me molesto porque se que intenta ayudar a su manera, pero no quiero que se meta en tu vida, Maxie — dijo Goofy, Bradley no entendió el porqué de sus palabras—. El te vio con Brad en la cocina limpiando los platos, me pregunto si no me sentía ofendido al tener un hijo desviado. Yo jamás me sentiría ofendido por ti, pero, eso me recuerda que hay gente mala en el mundo, hijo. Así que por favor cuídate. Y dime si necesitas ayuda.

Brad encontraba adorable la complicidad que Max tenía con su padre y deseaba poder tener algo así, aunque sabía que era imposible.

~🛹~

Al llegar, ocuparon una mesa cerca de la barra. Roxanne volvió a aparecer, esta vez vestida con un uniforme de camarera. Dejó dos cartas con el menú en ellas luego de saludar a Max con una sonrisa.

Bradley no sabía que ordenar, la comida parecía tener el valor graso suficiente como para ser el terror de un cardiólogo. Opto por unas papas fritas con queso cheddar y uno de los cócteles frutales que tanto disfrutaba. Max por su parte quería una cerveza.

El lugar parecía una versión local de hooters, si bien la ambientación no se parecía en nada, Bradley tenía la leve sensación de que todas las camareras fueron contratadas por ser excepcionalmente bonitas. Había un pequeño escenario en el lugar, donde una chica cantaba acompañada de dos bailarinas. Debía admitir que era un lugar tenia una buena estética, sería el tipo de bar al que iría buscando un polvo, sin embargo se sentía algo cohibido ya que estaba allí con Max y este tenía ya varios ojos encima.

—Buenas noches guapos ¿Ya saben que van a ordenar? —preguntó una de las señoritas, Max no se esforzaba mucho en mantener la vista lejos de sus pechos.

—Yo, ehmm. Una cerveza y un plato de nachos.

—Y yo pediré unas papas y un cóctel de vodka con frutos rojos.

La chica se alejó ya con la orden.

—¿Entonces qué opinas de mi pequeño mundo? ¿Te gusta la ciudad? —Max intentó iniciar una conversación ya que vio a Bradley bastante distraído

—Ah, si. Tu padre es agradable. Además todos parecen conocerse y hablar entre ustedes. De dónde vengo nadie habla con nadie, es como si todos se evitarán —Max siempre se sorprendía cuando Brad comentaba algo de su vida o su familia. Sabía que no le gustaba tocar mucho esos temas por lo que no iba a presionarlo a hablar, pero tenía mucha curiosidad.

—Mañana podría mostrarte el parque, o podríamos ver una película. Quizás ir a los bolos… no lo se —Max debió hacer una lista de actividades, le era muy difícil decidir.

—Cualquiera está bien, vine aquí para estar contigo. Me da igual a donde me lleves.

Max sonrió, estaba feliz de poder tener a Bradley a su lado aunque quería asegurarse de que Brad también esté feliz ya que lo notaba algo distante desde la tarde. Sabía que este no era el ambiente que acostumbraba, siempre se movía por clases altas o se reunía con personas cuyos apellidos poseían una carga y status. Él era Max Goof, solo Goof. Ningún cargo ni riqueza.

La música seguía sonando, la cantante ahora cantaba temas un poco más movidos y las bailarinas se paseaban entre los clientes. Max parecía bastante impresionado por eso, sus ojos vagaban entre las dos muchachas mientras montaban su espectáculo. Brad traía sus inseguridades a flor de piel, tal vez él no tenga muslos o tetas enormes, quizás su trasero no sea tan grande como el de una mujer, pero ¿Él estaba bien? ¿Verdad?

Las dos bailarinas se instalaron en su mesa, una a su lado y otra junto a Max. Las dos practicaban su performance, Bradley no debía sentirse celoso de ellas, solo hacían su trabajo, pero Max se veía tan cómodo con una mujer en sus brazos. Si bien una de las muchachas estaba con Brad y este sabia como dirigirse a una mujer, su encanto con el sexo opuesto era una habilidad que ya no deseaba usar. No quería ser descortés, pero tampoco quería aparentar algo que no era.

Esta vez fue Roxanne la camarera que trajo los pedidos, entregándoles las bebidas y snacks. Las bailarinas se retiraron y Bradley pudo dar un largo trago a su cóctel.

—¿Todo bien por aquí? —preguntó la pelirroja, de pie a un lado de la mesa

—Oh, si. Todo en orden —respondió Max con una sonrisa—. Ah, Roxanne, él es Bradley. Viene a la universidad conmigo es… un amigo.

—¡Un placer Bradley! —saludo la chica. Brad respondió al saludo por cortesía.

Max parecía animado al hablar con Roxanne, se preguntó porque ella y él terminaron su relación. Sintió que sobraba, apenas podía meter un bocado en la conversación pues no entendía bien de qué hablaban.

—Si me disculpan, iré por un poco de aire —dijo antes de ponerse de pie y salir, aun llevando el cóctel en la mano. Ya llevaba sintiendo que no encajaba desde esa misma tarde. El problema era él, no estaba hecho para el estilo de vida de Max y no quería hacerlo cambiar. Cuando intentó cambiar a Max un año atrás para unirse a los gammas notó cuán especial era él y el error que estaba cometiendo en atentar contra la naturaleza del joven Goof.

—¿Está bien tu amigo? —Roxanne estaba confundida.

—No lo sé. En realidad, Brad y yo no somos amigos. Es decir, si, pero la verdad es que estamos saliendo y tengo miedo de que no se sienta cómodo conmigo. Somos muy diferentes —Max se llevó las manos al rostro, Roxanne se recargó en su hombro e intentó hacerlo entrar en razón.

—¿Intentaste hablar con él al respecto?

—No, es que... Es la primera vez que lo traigo a la ciudad, no quería abrumarlo pero ya la cagué.

—Max, si no se comunican no va a funcionar. Ve, habla con él —Roxanne se puso de pie, llevándose las manos a la cintura en una postura autoritaria—. Ve Max, ve por tu hombre.

Max estaba algo apenado por mostrarse así frente a Roxanne, con Brad era la primera vez que intentaba tener algo serio con un hombre y tenía que admitir que era algo difícil “¿Es por eso que las mujeres piensan que somos tontos y poco comunicativos?” Se preguntó luego de pagar la cuenta y salir afuera, encontrándose con Bradley.

—Hey… ¿Podemos hablar? —Max apoyó la espalda contra la pared, a un lado de Bradley—. ¿Qué pasa?¿Hice algo malo? Quiero que te sientas cómodo.

Bradley suspiro y bajó la vista a su copa ya vacía. Los hielos se derretían y se mezclaban con los restos de fruta.

—No se si encajo aquí, ya sea en la ciudad o en tu vida. Lo siento.

—Porqué… ¿Por qué dices eso? —Max le tomó la mano pero Brad la apartó.

—Te ves tan feliz aquí con todos, siento que no estoy hecho para ti ¿Si te gustan los hombres Max? Es que, te ves tan bien y tan cómodo cuando estás entre mujeres, desde que te conocí siempre estuviste al pendiente de las chicas ¿Porqué yo? Se que no tengo tetas ni un culo enorme, pero te amo Max ¿No es eso suficiente?

—Por supuesto que es suficiente. Yo también te amo Brad, y si sientes que no perteneces aquí, puedo intentar y haré lo posible para que te sientas cómodo, escucha, quiero conocerte ¿Si? Sé que no es fácil hablarme de tu vida pero quiero saber más de ti, quiero saber cómo actuar contigo. Por favor Brad.

Bradley se frotó los ojos, limpiando las lágrimas que amenazaban con salir. Estaba pasando por un torbellino de emociones confusas. Amaba a Max pero también sentía envidia y miedo.

—Yo… siento que estar contigo solo te arruinara la vida. Ya fui suficiente molestia en los Juegos eXtremos, si bien ahora intento ser mejor, siempre seré el mismo idiota. En cambio tu Max, siempre haces lo que quieres y los demás están felices con eso, eres una buena persona Max. Toda mi vida pretendí ser algo que no era y ahora que intento ser yo, es como si todo me quedara grande.

—¿A qué te refieres con que “todo te queda grande"?

—Tuviste una novia, Max, o quizás más de una. Ahora estás conmigo e independientemente de tu sexualidad tu padre te ama. Mientras que yo siempre me forcé a coquetear con chicas en las fiestas Gamma, me acosté con muchas de ellas pero jamás sentí nada, nunca me gustaron las mujeres, solo lo hacía para que mi padre no se entere de que tenia un hijo maricón. Pero contigo, fue la primera vez que sentí algo tan fuerte. Y Max, te juro que fue por ti que me prometí no volver a esconderme. Cuando te bese en el pasillo de la universidad, a la vista de todos, fui egoísta. Lo hice pensando en mí y en que quería ser libre, pero no era consciente de que quizás tu no me veías con esos ojos, perdona si te presione.

Max acunó el rostro de Bradley con sus manos, obligándolo a mirarlo a los ojos.

—Escucha, deja de pensar en eso. Yo te amo. No me arruinaras la vida. Me alegra que estés intentando alcanzar tu libertad pero es decisión mía decidir con quién me quedo y con quien no, y yo quiero que te quedes conmigo. Y si, me gustan las mujeres, pero ahora solo tengo ojos para ti porque te amo, Bradley, te amo. Te traje a mi ciudad y a mi casa porque si bien no conozco a tu familia, quiero traerte a un lugar donde puedas sentirte cómodo porque en serio quiero que seas feliz y en serio quiero que seas mi novio.

—¿Si quieres que sea tu novio?

—Por supuesto, idiota —Max se rio, el también tenia los ojos llorosos. Los dos se besaron en un acto de reconciliación, Bradley lo rodeo en un abrazo apretado, Max continuó besando su cuello y mejillas.

—Vayamos a casa —dijo finalmente Max.

~🛹~

Entraron en silencio para no despertar al Sr.Goof y fueron directo a la habitación de Max.

—Iré a lavarme la cara y ponerme el pijama —dijo Bradley llevándose todos sus productos faciales al baño, Max aun no podía creer la disposición de este pasa seguir echándose cosas en el rostro. Por su lado solo se quitó la ropa quedando en boxers y la camiseta que usaba para dormir. Pasaron diez minutos, Max comenzaba a sentir sueño así que se recostó en la cama cuando Bradley finalmente salió del baño usando una bata de seda, en este punto Max ya se había acostumbrado a las vestimentas nocturnas de Bradley.

—¿Tanto tardaste poniéndote cosas en la cara? —pregunto extendiendo los brazos hacia él para sujetarlo y hacer que se siente en su regazo.

—Es que quería darte una sorpresa —se justificó, su actitud era más lasciva. Max sonrió al ver que su novio tenía algo planeado.

—¿Puedo saber cuál es la sorpresa? Recuerda que papá duerme, tendrás que ser silencioso —Max unió sus labios con los de Brad mientras lo sujetaba de la cintura. Eran besos cortos pero picantes, estaba jugando.

—¿Por qué no lo averiguas? —respondió Brad, Max llevó las manos a los extremos de la bata y la deslizó por sus hombros para ver que Bradley no traía nada debajo. Su piel brillaba y olía a loción.

—Con que así ¿Eh? —Pasó las manos por su cuerpo aceitado, la bata se acumulaba en su cintura, cubriendo aún su miembro y su trasero. Max recorría su piel lentamente, acercando sus labios al cuello de su pareja para besar la zona de sus clavículas.

Bradley movió el trasero sobre el bulto de Max, creando fricción y buscando provocar una erección, cosa que no llevó tanto esfuerzo. Max lo sujetó fuerte por las caderas, acompañando el movimiento y llevando la boca a uno de los pezones de Bradley, el cual chupo y mordió con descuido.

El pene de Max palpitaba debajo del culo de su amante, deseoso por enterrarse en él. Terminó haciendo la bata de Brad a un lado, revelando su completa desnudez. Tenía hambre de él, pero antes de follárselo, debía prepararlo primero. Separó las nalgas de Bradley con intenciones de meter los dedos allí, pero se sorprendió al sentir algo duro contra la entrada de su culo

—¿Qué…es esto? —Max se vio intrigado, Bradley sonrió poniéndose de pie frente a Max y dándole la espalda para que pudiera tener una mejor vista de su culo.

—Oh, me tome el tiempo de prepararme para ti —dijo extrayendo un plug anal de su cuerpo, Max abrio los ojos totalmente impactado al ver a Bradley con el juguete sexual en la mano—. Aunque tengo ganas de darle otros usos.

—¿Si?¿Cuál? —Max pudo notar las intenciones de Bradley por el modo en el que lo miraba, este lo empujó, dejándolo caer de espaldas a la cama.

—¿Puedo usarlo en ti? —preguntó poniéndose entre las piernas de Max, este no opuso resistencia.

—Si… solo ten cuidado —respondió Max con los ojos muy abiertos, una vez dado el consentimiento, Brad escupió sobre el juguete, llenándolo de saliva. También llevó las piernas de Max sobre los hombros para así poder acercar el rostro a su ano, pasando la lengua antes de comenzar a introducir lentamente el juguete sexual. Max gimió al sentir sus paredes abrirse y rodear el objeto, Bradley disfrutaba de estas reacciones.

Una vez adentro, Brad centró su atención en lamer el miembro de Max mientras movía ligeramente el plug en el culo de su novio.

—Fuiste tu quien dijo que había que hacer silencio para no despertar a tu papá, cumple con tu palabra.

Max solo frunció el ceño pero tenía razón, si su papá lo descubría en tal situación se le caería la cara de la vergüenza.

Bradley finalmente se acomodo sobre Max, sin tardar más tiempo, alineó su agujero con el pene de su pareja y se dejó caer, envolviéndolo con su calor. Max se cubrió la boca, era demasiado para asimilar, Bradley ya lo había montado en otras ocasiones pero nunca dejaba de ser una experiencia casi espiritual.

—Te ves lindo así, Maxie.

—Cállate y bésame —lo jalo del brazo para poder tenerlo más cerca y así silenciar sus propios gemidos en los labios de Brad.

Bradley daba brincos sobre Max y este último clavaba sus talones en la cama para así poder impulsarse y clavarse en el cálido agujero de su novio. Metía su verga y la sacaba, una y otra vez mientras los dos contenían sus jadeos. El pene de Brad estaba duro, rebotando cada vez que brincaba sobre Max, este se masturbaba frenéticamente mientras perseguía el clímax al montar a su novio.

Cambiaron de posición, ahora Brad estaba abajo, con las piernas abiertas y la polla de Max dentro de su culo, Brad se cubría el rostro con la almohada para no gritar.

—Vamos Brad, di que quieres que te llene, pídemelo —le susurró Max al oído luego de quitarle la almohada de la cara.

—Lléname, por favor, no aguanto más.

Max siguió tocando el pene de Brad al mismo tiempo que lo follaba, sentía el miembro palpitar en su mano anunciando su pronta liberación.

—Vamos, acaba para mí —volvió a susurrar en el oído de Brad, segundos después, este eyaculó en su mano. Max sin apartar los ojos de el, se llevo los dedos a la boca, probando el semen de su pareja, pero no conforme con eso, recogió un poco mas de esperma y lo llevo a los labios de Bradley—. Chupa.

Sonrió al ver como este obedeció.

—Buen chico.

El culo de Bradley se había vuelto más apretado después de su orgasmo, empujando a Max hacia la locura, no aguantaría mucho más, iba a llenarle el culo de semen en cuestión de minutos.

Se aferró fuertemente a las caderas de Brad mientras alcanzaba el clímax, el esperma salía a borbotones de su pene directo en el agujero de Bradley el cual también gimió ante la sensación cálida y húmeda en su interior. Antes de retirarse, Max se quito el plug anal que había traído puesto durante todo el acto y lo uso colocándoselo en el culo a Bradley, así manteniendo el semen dentro de su cuerpo.

—Lo hiciste muy bien, vaya sorpresa me diste —Max lo beso, Brad lo rodeo con los brazos y ambos se recostaron en la cama, intentando estabilizar sus respiraciones después de lo que habían hecho. Bradley busco acurrucarse más contra Max, pero sintió algo en la espalda, al voltearse a ver, se trataba de un pequeño oso de peluche.

—¿Es tuyo? —tocó la suave felpa del oso, Max estaba sonrojado.

—Si…¿Vas a reírte?.

—Hace un año me habría burlado, pero ahora me parece tierno —acercó el oso a la mejilla de Max y simuló darle un beso—. Buenas noches cariño.

Max sonrió, volvió a abrazar a Bradley, esta vez con el peluche en medio de los dos.

—Buenas noches bonito. 

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