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Movies Night

Summary:

En una noche de peliculas Bngchn cedió ante sus retorcidos deseos.

Definitivamente era un padre terrible.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Seungmin era inocente y cariñoso, Bangchan no debería aprovecharse de eso. Nunca lo hizo hasta ese momento, siempre que se excitaba con su propio hijo lo arreglaba sólo en su habitación, pero ese día simplemente el morbo le ganó.

Seungmin estaba a su lado viendo atentamente la película que habían puesto, era noche de películas en familia, aunque solo estaban ellos dos. Estaba tan entretenido que no se percataba de la mirada lasciva de su padre y como este masajeaba su verga vestida. Es que ese día Bangchan no la tenía fácil: su hijo solo llevaba una remera suya que le quedaba gigante, no llevaba pantalones, al menos por lo que podía ver, y sus suaves piernas estaban expuestas, Bangchan se imaginaba pasar sus manos por ellas, lamer la piel desde abajo y subir hasta llegar a esa zona con la que fantaseaba todo el tiempo. Imaginaba que su hijo no llevaba ropa interior y él simplemente podría abrir sus piernas y lamer.

Seungmin se acomodó en ese sofá, recostandose sobre su almohada y viendo fijamente la televisión. Bangchan sintió una punzada en la verga, estaba tan duro solo por ver a su pequeño.

Con el cuerpo cosquilleando por el morbo, levantó un poco su hoodie hasta dejar ver su erección escondida, la tocó sobre su pantalón, apretando en un intento de calmar el dolor, vió a Seungmin de nuevo, estaba tan concentrado en la película, tan ajeno a su padre comportándose como un pervertido. Su excitación se disparó, el morbo latía en su sien y él sacó su verga del pantalón. La tenía afuera totalmente dura y con su hijo a menos de dos metros de él, no debería ser jodidamente excitante, pero lo era, tan excitante que podía correrse.

Con cuidado la rodeó con su palma, alerta de cualquier movimiento de su hijo a su lado, comenzó a tocarse de abajo hacia arriba, reprimiendo sus jadeos, tratando de que la fricción húmeda por el abundante presemen que salía de su polla no genere demasiado ruido. Acarició su glande antes de bajar su puño y otra vez subir.

Se masturbó viendo de reojo a su hijo, tratando de que sus movimientos no sean obvios y que Seungmin no se diera cuenta. Se sumergió en su imaginación, pensó en cómo se sentiría levantar la remera de su hijo y comerle el culo mientras este seguía viendo la televisión. Bangchan quería follarlo, quería tenerlo debajo suyo y obligarlo a comer su verga, pensó en cómo se sentiría su húmeda boquita alrededor de su polla o en su linda expresión cuando se corra finalmente. 

Se sobresaltó levemente, deteniendo sus movimientos cuando Seungmin tomó un puñado de palomitas para comerlas con la vista fija en la televisión. 

Aceleró el movimiento de su mano, tenía ganas de follar algo, se preguntó cómo reaccionaría su hijo si se le tirase encima, probablemente lo miraría con asco y trataría de alejarlo, aunque sería tan fácil forzarlo. Jadeó cerca del orgasmo, maldiciendo en su mente y controlando que Seungmin aún no se haya percatado de lo que hacía.

Apretó más fuerte, como seguro el culito de su pequeño lo exprimía si se metiera en él.

Dios. Estaba perdiendo la cabeza y esos pensamientos se convertían en una necesidad, trataba de reprimirse a sí mismo pero cada día era una tortura, el realmente quería hacerlo y no poder se sentía como la mierda.

Seungmin rió al lado suyo y él siguió masturbándose, acelerando cada vez más cerca. Todo su cuerpo cosquilleaba por el morbo y la alerta, era tan excitante. Se hundió en sus fantasías más erróneas, tenía tantas que involucraban a su hijo, lo imaginó con las piernas abiertas y la respiración acelerada, con su vientre y su entrada manchados de semen.

Papi… otra vez —imaginó que este suplicaba que le metiera la polla, que esté dentro suyo todo el tiempo, que descargue todo su semen dentro. 

Bangchan llegó al orgasmo finalmente, mordió su labio inferior tratando de callar sus gemidos cuando su semen salió disparado, salpicando el suelo y manchando su hoodie.

No estaba satisfecho para nada, su verga siguió semidura y continuó endureciendose poco a poco. La dejó fuera de sus pantalones solo por el morbo de que su hijo se diera cuenta. Miró la pantalla sin saber realmente de qué se trataba la película que su hijo había elegido. Pronto esta llegó a su fin dando paso a los créditos.

Miró de vuelta a Seungmin, estaba con una sonrisa adorable, la noche de películas había concluido. Metió su verga dura de vuelta en sus pantalones y tomó el control remoto dispuesto a apagar la televisión.

—Espera —la voz de Seungmin sonó en el silencioso living, Bangchan miró su puchero encantador.

—¿Qué ocurre, cariño? —preguntó, actuando normal, como si no se hubiese masturbado justo al lado suyo.

—Miremos otra —pidió con una sonrisa en su rostro, no quería ir a dormir aún, quería pasar más tiempo con su padre—. Puedes elegirla.

Bangchan jamás podía resistirse a lo que sea que su pequeño le pidiera.

—De acuerdo —dijo, volviendo a sentarse en su lugar—, sólo déjame pensar —trató de enfocarse aunque su verga volvía a doler. Bangchan solo quería irse lejos de su hijo y masturbarse hasta quedar mínimamente saciado, aunque no funcionara y siguiera duro fantaseando con él. Estaba tan excitado, en el fondo no quería masturbarse más, quería cumplir sus fantasías, quería que su dulce hijo salte encima suyo, empalandose su polla hasta correrse.

Un pensamiento cruzó por su mente, más erróneo que cualquiera que pudo haber tenido jamás. Su cuerpo volvió a calentarse por la excitación, sólo que esta vez era más extrema.

—Ya lo tengo —su voz sonó más profunda de lo previsto, Seungmin lo miró con curiosidad, tan inocente y adorable, Bangchan no debería hacer lo que estaba pensando— solo debes venir y cerrar los ojos —palmeó sus piernas invitando a su hijo a sentarse en ellas.

—Está bien —asintió sin sospechar nada extraño, acercándose para sentarse sobre las piernas de su padre. Bangchan suspiró cuando el suave culo de su hijo aplastó su verga, rezaba porque fuera tan inocente y no se diera cuenta de lo dura que estaba.

—Cierra los ojos —ordenó, Seungmin obedeció con confianza y una sonrisa en sus labios, Bangchan finalmente cubrió sus ojos con su mano izquierda y tomó el control remoto con la derecha.

Pasaron unos minutos hasta que Bangchan llegó a donde quería. Se preguntó una vez más si debería hacer lo que estaba pensando, pero Seungmin se removió levemente sobre su regazo, aplastando cualquier pensamiento coherente.

—Listo —anunció finalmente, el morbo le volvía a atacar más fuerte que nunca, presionó play y destapó los ojos de Seungmin.

Sus mejillas se tiñeron de rojo cuando vió que su padre había puesto una película porno, las personas se besaban apasionadamente y comenzaron a quitarse la ropa. Seungmin jadeó mirando a otro lado cuando estuvieron completamente desnudos y el hombre más bajo se arrodilló para meter la polla dura de su compañero en su boca.

Bangchan jamás estuvo tan excitado como en ese momento.

—No, Minnie —tomó el rostro de Seungmin para dirigirlo otra vez a la televisión—. Sé un buen chico y presta atención —sostuvo el rostro de su hijo, obligándolo a ver la pantalla. 

Subió el volumen para que se oiga perfectamente cada uno de los sonidos. El chico pequeño estaba en el suelo tragándose la polla del más grande, gimiendo como una puta solo por eso. El húmedo chasquido de sus lamidas se oía claramente en la oscura habitación. Seungmin temblaba levemente con su rostro ardiendo por la vergüenza.

Pasaban las escenas, lo único que se veía era cómo el hombre más chico se comía la polla del más grande. Cuando sacó su polla de esos labios, solo por un momento, Seungmin sintió un calor extraño en su cuerpo, su padre comenzó a acariciar sus piernas desnudas. Estaba tan mal, no sabía por qué su padre le hacía ver eso.

El actor se parecía a Seungmin, Bangchan lo sabía muy bien, trataba de no ver sus videos pero de vez en cuando terminaba masturbándose con ellos. Estaba enfermo, tocándose viendo pornografía de un hombre que se parecía a su hijo, solo por eso, era un intento de satisfacer sus retorcidos deseos.

Volvió a meter la gran polla en su boca y Seungmin se removió incómodo, sintiendo calor y las manos de su papi tocando su sensible piel, subiendo hasta tocar sus pezones.

—¿Te gusta, bebé? —le preguntó con esa voz ronca que lo hacía sentir extraño, Seungmin no sabía qué responder, era una situación nueva para él, jamás había visto contenido erotico y definitivamente lo hacía sentir raro— A papi le gusta mucho —volvió a hablar pasando su nariz por la piel de su cuello, embriagándose con su aroma. Bajó sus manos a la cintura de su pequeño para removerlo sobre su polla dura—. ¿Puedes sentir lo mucho que me gusta, Minnie? —su voz ronca estaba cargada de excitación. Seungmin sintió la cosita de su padre dura debajo de su trasero, ¿eso significaba que le gustaba?

—Papi… me siento extraño —admitió Seungmin, un cosquilleo se extendía desde su vientre bajo. 

Su padre hizo un sonido encantado antes de mover su mano hasta su entrepierna. Seungmin se sobresaltó cuando su padre tocó su polla con sus manos frías, la acarició superficialmente hasta hacerlo jadear, le gustaba. Esa mano se alejó de su pene para bajar más, metiéndose entre sus piernas para tocar su culo.

Bangchan respiraba pesado, con su verga palpitando dolorosamente. Acarició el agujerito de su hijo sobre la suave tela de sus bragas, anhelando ver allí. Con movimientos ágiles logró retirar esa prenda y lo dejó semidesnudo.

Tomó las piernas de Seungmin y las abrió, dejando sus pies apoyados sobre el sofá. Lamió dos dedos y volvió a llevarlos a la entrada de su hijo, masajeandola superficialmente, quería correrse pero aprovecharía cada segundo de esa situación. Seungmin temblaba sin saber a dónde mirar, la televisión seguía reproduciendo esa película para adultos y su padre estaba entretenido tocando su agujerito. Nuevamente su rostro fue tomado por su papi para girarlo nuevamente en dirección a la pantalla.

—Mira bien, bebé, lo mejor está por empezar —susurró. 

Seungmin miró con curiosidad, con su mirada borrosa por algunas lágrimas que se le habían acumulado. El protagonista seguía lamiendo la polla de su compañero hasta que este tomó su cabeza y lo obligó a permanecer quieto. El más chico hizo sonidos amortiguados hasta que al fin pudo alejarse, de sus labios caía algo blanco, recibió una caricia en el cabello y volvieron a besarse.

Se sorprendió cuando uno de los dedos de su papi se metió dentro suyo, un jadeo salió de sus labios, le ardía pero su papi parecía disfrutarlo, dejó que juegue con su agujerito, metiendo y sacando su dedo. 

La escena cambió y ahora estaban a punto de follar, con el chico más pequeño en cuatro esperando pacientemente que su interior sea llenado. Bangchan estaba tan excitado, por fin tenía a su pequeño hijo tal y como quería, su verga dolía debajo de su suave culo y para nada ayudaba que esas paredes apretaran su dedo tan fuertemente.

Los gemidos de los actores llenaron la habitación cuando empezaron a follar, parecían disfrutarlo tanto, Seungmin no entendía muy bien, todo era muy brusco y definitivamente el dedo de su padre lo estaba desconcentrando.

—P-papi… —jadeó cuando de repente sintió demasiado calor, su pequeña polla dolía dura sobre su vientre y comenzaba a amar aquel dedo en su agujero. Bangchan trató de ir más lejos varias veces hasta que Seungmin tembló violentamente encima suyo—. ¡Papi! —gritó cuando se sintió tan bien, su padre había tocado algo dentro suyo, comenzó a removerse queriendo más.

—Bebé —lo llamó, el morbo resonaba en su voz, Seungmin liberó algunas lágrimas de sus ojos y trató de girarse para mirarlo— ¿Quieres que papi te haga eso? —preguntó, metiendo su dedo profundamente junto a un segundo. 

Seungmin tembló, mirando la televisión: el más grande metía su cosita en el agujerito del protagonista, tan fuerte y rápido, empujando su cuerpo y haciéndolo gritar. Los dedos de su papi se sentían tan bien en su culito y estaba duro debajo suyo, pensó en cómo se sentiría que el pene de su papi toque eso en su interior e inconscientemente asintió

—Papi te hará sentir muy bien, Minnie.

Folló a su hijo con dos dedos, profundo y rápido, Seungmin se deshacía en gemidos encima suyo, más adorable que cualquier otra fantasía que haya tenido antes, se retorcía tan lindo cada vez que tocaba su próstata.

—P-papi… algo está pasando —trató de hablar con la respiración agitada, porque sentía demasiado placer y este estaba haciéndolo sentir extraño, su padre simplemente siguió penetrandolo, tratando de meter otro dedo. Aquel ardor que sentía cuando su agujero trataba de amoldarse a más dedos le cortaba la respiración, su papi golpeó eso en su interior un par de veces más hasta que su cuerpo reaccionó. 

Seungmin se corrió tan fuerte encima suyo, el primer orgasmo de su hijo lo había provocado él con sus propios dedos, el semen de su pequeño manchó su remera blanca y cayó rendido sobre su pecho, con la respiración entrecortada y sufriendo réplicas.

Estaba tan exhausto pero los dedos de su papi seguían en su agujero, tratando de abrirlo aún más.

—¿Te gustó? —preguntó con ese semblante nuevo en su rostro, hablándole con la voz ronca y profunda, Seungmin asintió sinceramente, jamás se sintió tan bien como en ese momento— Imagínate lo que puedo hacerte sentir, bebé, solo con mi polla —la excitación quedó evidenciada en su voz, su verga estaba a punto de explotar, anhelaba meterse dentro de su hijo.

Seungmin estaba mareado, aún sufría su orgasmo. Miró hacia abajo encontrando algo blanco que salía de su pene.

—Leche —dijo con curiosidad, pensando en el protagonista de la película que veía con su padre, tomó un poco con su dedo y, ignorando lo bien que se había sentido, lo llevó a sus labios para probarlo.

Bangchan sintió una punzada de excitación al ver a su pequeño hijo probar su propio semen. Estaba tan mal. Sin aguantar un segundo más recostó a Seungmin en el sofá, dispuesto a terminar de una vez por todas.

—No puedo esperar más, bebé —advirtió, sacando su verga dura de sus pantalones, mostrándosela a su hijo. 

Seungmin vió como palpitaba en las manos de su padre, sintiendo un cosquilleo en todo su cuerpo. Su papi se recostó encima suyo y unió sus labios, trató de moverlos al igual que él pero sólo conseguía ser torpe, Bangchan amaba lo inexperto que era.

Le encantaba cómo su papi lo besaba, Seungmin sentía que se derretía. Los gemidos en la televisión resonaron más altos aún, el sonido del choque de las pieles aumentó y Seungmin cortó el beso para ver con curiosidad. Los protagonistas siguieron moviéndose así hasta que de sus pollas salió el mismo líquido blanco que salió de su pene. El más alto salió del culo del protagonista y Seungmin vió atentamente cómo de su agujero salían chorros de leche.

—¿Quieres que llene tu culito con mi leche, bebé? —preguntó su padre. 

Seungmin recordó lo bien que se sentían los dedos de su papi en su agujerito, su pene era mucho más grande, quizás eso haría que se sintiese mejor. La actitud de su padre lo ponía nervioso, lo notaba más serio que de costumbre a pesar de que lo estaba haciendo sentir tan bien.

—Sí quiero —admitió avergonzado, temblando levemente, quería hacer con su papi lo mismo que hacían los protagonistas de la película.

Bangchan reprimió una maldición, se irguió, sentándose, viendo las piernas abiertas de Seungmin, ya lo tenía, por fin lo tenía como siempre quiso. La pequeña polla se removía dura sobre la remera manchada de su hijo, quien esperaba pacientemente. Su verga al lado del agujero de su pequeño se veía monstruosa, rezaba porque no le doliera, porque a partir de ese momento tendría a su hijo debajo suyo todo el tiempo.

—Debes relajarte —ordenó, alineándose con la entrada de su hijo para comenzar a empujar. Trató, con todas sus fuerzas, de reprimirse y no ser brusco, iría lentamente para hacerlo sentir bien, definitivamente haría que le gustara.

Le ardía, el pene de su padre era mucho más grande que sus dedos, pero Seungmin lo aguantó porque supuso que solo sería momentáneo, sería un buen chico y aguantaría. Obedeció a su padre y trató de relajarse.

En principio solo metió poco más de la mitad, deteniéndose por pura fuerza de voluntad, su hijo le exprimía la verga con fuerza. Vió que algunas lágrimas se escapaban de sus ojos y se acercó para limpiarlas.

—Eres un buen chico, Minnie —halagó dejando cortos besos en sus mejillas. Con cuidado comenzó a moverse un poco, solo unos pocos centímetros adentro y afuera para ayudarlo a acostumbrarse rápido.

Su papi se movía tan delicadamente pero aún así dolía un poco, trató de distraerse enfocándose de nuevo en la película. Ahora el más pequeño saltaba en el regazo del más grande, empalandose su polla en cada salto. 

Seungmin sentía mucho calor, su padre trató de meterse un poco más, estaba siendo tan dulce pese a que ya no dolía, esa lentitud ya no le era suficiente.

—M-más —pidió Seungmin, anhelando que la polla de su padre llegue profundo dentro suyo, ya quería saber cómo se sentía estar lleno de su leche. 

Bangchan se metió más profundo, dejando sólo un poco de su polla afuera, quería cogerselo tan fuerte como siempre deseó, pero siguió con las penetraciones lentas. Cerró sus ojos por lo bien que se sentía, su pequeño era tan estrecho y adictivo. Seungmin se retorcía nuevamente, disfrutando del dulce ardor en su interior, poco a poco su padre lo penetró más fuerte, dejándolo sin aire.

Siguió empujandose contra el frágil cuerpo de su hijo hasta que sintió sus testículos chocar contra su culo. Lo tomó de la cintura firmemente, ayudándose a entrar hasta el fondo. Seungmin se estremecía debajo suyo, reaccionando adorablemente cada vez que golpeaba su próstata y llegaba hasta ver su verga en un bulto en su vientre.

Tomó la remera de su pequeño y la sacó, dejando ver su blanquecino pecho, Seungmin inconscientemente comenzó a jugar con uno de sus pezones y él tomó el otro entre sus labios.

—Eres tan dulce —jadeó contra su piel, sintiendo la entrada de Seungmin cerrarse con fuerza alrededor suyo, anunciando que su hijo estaba, una vez más, cerca del orgasmo. Subió para besar sus labios, recibiendo todos los gemidos del menor en su boca, metiendo su lengua para jugar con la de su pequeño.

—P-papi —gimió entre el beso, era tan difícil seguirle el ritmo a su padre—, d-duele —habló con dificultad. 

Bangchan se alejó preocupado, viendo cómo su pequeño tocaba su polla, que estaba tan dura que le hacía doler. Volvió a penetrarlo tan fuerte que perdió la cabeza, alejando la mano del menor de su polla para masturbarlo él. Seungmin se retorcía cerca del orgasmo, asfixiandole la verga, masajeando sus pezones y gimiendo sin control hasta que se corrió al fin.

Otra carga de semen salió de la polla de su hijo junto a abundantes lágrimas de sus ojos, Seungmin gemía tan sensible. Bangchan estaba fascinado, quería grabarse todas esas reacciones en lo profundo de su memoria. Lo penetró más fuerte, disfrutando cómo lo apretaba tanto.

—No te duermas, Minnie —ordenó, Seungmin se veía exhausto, con sus parpados pesando—, papi aún no te llenó de lechita —habló, tratando de alejar el pensamiento de cómo se sentiría cogerse a su hijo mientras éste dormía plácidamente. 

Seungmin asintió con dificultad, volviendo a tomar un poco de su semen con sus dedos para llevarlo a sus labios y saborearlo. Debía permanecer despierto o se perdería a su papi llenándolo de lechita, era tan difícil, estaba cansado y su papi seguía haciéndolo sentir bien.

—Me aprietas tan delicioso, bebé, me vas a romper —oyó a su papi balbucear, su cuerpo seguía cosquilleando y estaba mareado por los golpes en su próstata—. A partir de hoy voy a cogerte todo el tiempo, cariño —habló con su voz ronca, sintiéndose cerca del orgasmo—. Mi lechita va a estar siempre en tu lindo culito —fantaseó, perdiéndose en las expresiones de placer de su hijo, en sus gemidos. Por fin estaba cumpliendo su fantasía y a partir de esa noche lo haría todo el tiempo.

—V-voy a… —trató de hablar, demasiado perdido en el placer, sentía que su cuerpo no podía soportar más— de nuevo… —advirtió, pero Bangchan hizo caso omiso, siguió cogiéndolo más fuerte hasta que se corrió nuevamente, su squirt mojó todo a su paso. Seungmin sentía que se desmayaba y Bangchan descargó su semen en el interior de su pequeño mientras su agujero le ordeñaba la verga.

Cayó rendido encima de su hijo, penetrandolo suavemente para dejar salir todo. Seungmin se sonrojó sintiendo cada gota de leche llenándolo hasta el fondo, era delicioso, pero estaba exhausto.

—Lo hiciste muy bien, bebé, eres un buen chico —halagó besando sus mejillas, Seungmin sonrió feliz, a punto de dormirse—. ¿Te gustó la película? —preguntó, deslizando su verga semi dura afuera de su pequeño. Vió complacido a su hijo asentir.

—¿Papi, me llenarás otra vez? —preguntó en medio de un balbuceo, tenía mucho sueño, sus párpados pesaban.

—Si, bebé. Duerme y cuando despiertes voy a volver a llenarte de leche —besó su frente con dulzura. 

Seungmin se durmió con una sonrisa en sus labios, sintiéndose deliciosamente lleno de la leche de su padre.

Bangchan lo dejó recostado en el sofá y puso otra película dispuesto a masturbarse otra vez, aunque no sabía si lo haría viendo la televisión o el cuerpo dormido y lleno de semen de su hijo.

Bangchan era un padre terrible, lo sabía y aún así apretó play otra vez .

Notes:

La funa en twitter me dió otra razón para subir mis escritos a ao3 🤩 podrán bajarme, pero no a mis escritos 🚬

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