Actions

Work Header

guapo ladrón extranjero

Summary:

Si a Kim Dokja le pagarán por la cantidad de alcohol que ha consumido desde sus días de universidad tendría una pequeña fortuna en la que apoyarse, o al menos si no hubiera gastado tanto dinero en alcohol se hubiera ahorrado ese dinero y la vergüenza que le sobreviene cuando vuelve a estar sobrio.

o - kim Dokja se emborracha, fin.

día 6 - Beso en la frente

Notes:

hola! solo aviso que esto puede tener algunos errores ortográficos o gramaticales, si eso no te molesta mucho puedes seguir leyendo!

por cierto, solo estoy usando los prompt del reto, así que no le prestare mucha atención al número de palabras para los días que faltan~

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Si a Kim Dokja le pagarán por la cantidad de alcohol que ha consumido desde sus días de universidad tendría una pequeña fortuna en la que apoyarse, o al menos si no hubiera gastado tanto dinero en alcohol se hubiera ahorrado ese dinero y la vergüenza que le sobreviene cuando vuelve a estar sobrio.

Además, se ahorraría tener que llegar a casa, abrir la puerta con el cero equilibrio que le proporciona su cuerpo y asegurarse de llegar al futón o sofá sin terminar con su cara en el suelo. Aunque teniendo en cuenta lo borracho que esta podría conformarse con dormir en el suelo con tal de poder abrir la maldita puerta de su apartamento.

Reanudó su esfuerzo para abrir la cerradura. Solo era insertar la llave en la cerradura, una acción tan simple que hasta un niño puede hacerlo, pero subestimó las capacidades que tenía sin un centro de gravedad estable.

Al cabo de unos minutos renunció por completo a seguir tratando de abrir la puerta y dejó caer su cabeza contra la puerta provocando un pequeño estallido de dolor en su pobre frente, el cual ignoró y se dedicó a mirar la llave en su mano como si fuera su mayor enemigo. Con cada segundo que pasaba podía sentir como el alcohol le nublaba la mente y los sentidos, estaba seguro que si seguía allí unos minutos más era muy probable que sus vecinos llamaran a la policía por encontrar un supuesto cadáver en el pasillo a la mañana siguiente.

Se sentía cansado, con sueño, su cuerpo apenas le respondía y lo único que quería era tirarse sobre el futón raído que ha sido su compañero en muchas noches desde hace varios años, por eso cuando escuchó un distante ruido al otro lado de la puerta de su supuesto apartamento, no pensó que fuera nada, hasta que el ruido aumentó a lo que podría reconocer como los pasos de una persona. 

¿Eh?

Kim Dokja parpadeó tratando de despejar la neblina que ralentizaba cualquier pensamiento racional o alerta instintiva que tuviera. ¿Había alguien en su apartamento?

Ay, ay, mierda . Una persona había entrado a su pobre departamento para robarlo y como no encontró nada de valor lo espero para desquitar su incompetencia por no tener cosas de valor. ¡¿Lo iban a asesinar?!

La comprension le cayo igual que un balde de agua fria. Dió un paso atrás, pero cuando su cuerpo estuvo a punto de reaccionar ya era demasiado tarde, Kim Dokja escuchó la manilla girar y observó como la puerta de su apartamento se abría desde adentro. 

Kim Dokja sabía que era un idiota y se merecía muchas cosas malas, pero sabía que morir a manos de un asesino mientras estaba ebrio no era una de ellas. Dios sabe que no era así, o eso quería creer y solo fue mala suerte.

con la mente en blanco y sin saber qué más hacer instintivamente cerró los ojos esperando que el dolor de una puñalada o un disparo le atravesara la carne o un golpe impactará en su piel, sin embargo, para su creciente sorpresa ninguno llegó. En cambio el sonido de su nombre siendo llamado con desconcierto llegó a sus oídos. 

–¿Dokja? 

Era una voz extrañamente familiar, pero no había nadie a quien atribuirle esa voz en sus recuerdos (o tal vez si?). Consciente de que el tiempo pasaba sin que sucediera nada, abrió con cautela con ojos y bajó los brazos que en algún momento levantó de forma instintiva.

Al otro lado de la puerta un pelirrojo lo miró con el ceño fruncido, a primera vista el hombre parecía irritado, pero por alguna razón noto un destello de preocupación(? (Tal vez se había vuelto loco por fin) evidente tras unos ojos castaño rojizos, que lo miraron fijamente de arriba a abajo. 

Desconcertado, Kim Dokja sintió que su corazón latía un poco más rápido de lo normal ante el escrutinio de la otra persona, que por alguna razón estaba en su departamento y posiblemente sea un ladrón, más no dijo nada, porque para su desgracia (o fortuna) el tipo era una belleza pelirroja sacada de una revista de moda extranjera. Quizás su trabajo principal era ser modelo y sacaba dinero extra robando aquí y allá. Que si se lo preguntan dirían que no es mejor pasatiempo, pero no era quien para juzgar. Seguro es mejor que ser esclavo del capitalismo.

Pensamientos así pasaron por su cabeza uno tras otro cada vez más confusos y sin sentidos.

– Kim Dokja – Repitió el pelirrojo llamando su atención perdida. – ¿Estás bien? – preguntó mirando directamente a los ojos de kim dokja, quien no se había movido de su lugar. Se dio cuenta que ha estado callado por más tiempo del que pensaba, por lo que se recompuso lo más rápido que pudo y se aclaró la garganta para hablar.

– ¿Ese es mi nombre? – si bien, eso no era lo que quería decir, ya no podía hacer nada.

El otro se acercó sin dudar colocando la palma de su mano sobre la frente de Kim dokja. Parecía un gesto casual como si no fuera un desconocido dentro de su apartamento, demasiado íntimo para su gusto. Estuvo a punto de retroceder y tomar una distancia prudente, sin embargo, aquel toque tuvo un efecto mucho más impactante que el alcohol que corría en su sangre. 

Dudo, debatiéndose si dejarse llevar sería lo más racional en su situación, han sooyoung lo mataría si supiera que está considerando tal opción, pero el toque es lo suficientemente reconfortante como para hacerlo dudar de su propia cordura, así que siguiendo lo contrario de sus instintos se dejó llevar apoyando voluntariamente su frente contra la palma del atractivo pelirrojo.

Kim dokja se replanteó si valía la pena seguir viviendo o dejar que esa belleza extranjera fuera lo último que viera en ese mundo, sin embargo antes de que ese pensamiento se afianzará en su corazón el toque en su frente desaparecido. El ladrón tan sereno como su expresión lo mostraba se pasó una mano por el largo cabello cobrizo que caía sobre sus hombros. Tenía que ser super suave... Escucho lo que parecía un suspiro resignado.

– ¿Estás borracho? – pregunto sin más, aunque parecía más una declaración que una pregunta, eso lo hizo dudar si responder o quedarse callado. ¿En primer lugar porque ni siquiera dudaba?

- ¿No? – arrastró las palabras en algo apenas coherente incluso para sus oídos, El alcohol en su sistema no le estaba haciendo ningún bien y el ladrón asesino que parece modelo tampoco. 

Captó un suspiro que parecía más una risa baja. La risa baja no duró más de unos segundos, pero fue suficiente para derretir su corazón.

– Aja, y yo no estoy despierto. – se burló con lo que parecía un destello de cariño en su voz(?.

En ese momento Kim Dokja ya estaba considerando seriamente su caída a la locura gracias al alcohol, tal vez jamás volviera a beber en su vida. No le dieron tiempo a procesar la situación cuando la otra persona se apartó de la puerta dejando espacio suficiente para que alguien pase sin problemas.

– Vamos entra. 

Según el sentido común nadie entraría a su casa con un posible asesino guapo extranjero en ella, pero según el sentido de un borracho, virgen, que jamás ha tenido una relación en su miserable prospecto de vida, le pareció una idea tentadora.

Sin embargo…

El pelirrojo pareció notar su duda y abrió la boca.

– O – se detuvo mirando el pasillo por un momento antes de volver a mirarlo con aquella mirada indiferente. – A no ser que quieras dormir en medio del pasillo otra vez. 

Kim Dokja hizo una mueca. Cualquier otro lugar era más aceptable que despertarse con la visita de un policía cerca de su cara. 

No sé molestó en quitarse los zapatos por cortesía, de todos modos era su casa o ese pensaba y era directo al sofá.

Puaj .

Se dejó caer esperando el incómodo impacto de los cojines viejos y rayos a los que de mala gana estaba acostumbrado, sin embargo para su sorpresa, otra más, le recibió el suave impacto sobre mullidos cojines que no parecían estar desgastados por el tiempo. Extraño, pensó. Frunció el ceño moviéndose sobre los cojines tanteando aquella suavidad que no recordaba. Se resolvió de manera poco estética, sacando apenas su rostro de entre los cojines, una acción fácil en su mayoría, pero gracias a su estado de borracho fue una lucha.

– Ugh – gruñó en voz baja, a lo lejos pudo escuchar el clic de la puerta cerrándose seguido de pasos tranquilos hasta detenerse a su lado y tomar asiento. Una mano se posó en su cabello deslizando sus dedos entre las hebras de cabello, sucio y grasiento por las largas horas de trabajo y, su falta de cuidado personal constante; Incluso podía imaginar su desastroso estado en esos momentos ante ese hermoso hombre, pero estaba demasiado ido como para importarle.

– Kim Dokja.

Su nombre fue pronunciado con tal suavidad que juraría estar alucinando.

–¿Mn?

– ¿Sabes qué día es hoy? 

¿Eh? ¿Por qué de repente está pregunta qué día es? Fue una pregunta que lo desconcertó hasta el punto que miro al otro hombre como si él fuera el ebrio entre los dos, aún así decidió responder.

Abrió la boca, pero ninguna palabra salió de ella. La cerró y volvió a abrir, pero no importa cuánto pensará no sabía qué día era hoy.

El silencio se asentó por unos momentos cuando dijo finalmente.

– No lo sé...

Lo único que recordaba de ese día fue salir de su departamento a su trabajo y ser arrastrado a una fiesta de bebida por su jefe de departamento junto a sus otros compañeros.

Aunque, en realidad, eso último tampoco lo sabía con certeza, sólo lo dedujo de la mayoría de veces en las que ha terminado ebrio y desorientado como ahora.

– Mn. 

El otro hombre tarareo en respuesta y siguió pasando sus dedos por el cabello de Kim Dokja como si no hubiera dicho nada. 

De repente, no sabe porque, la energía para seguir hablando llegó.

– Sabes. – arrastró las palabras. – Eres muy guapo. – Se rió, tomó la mano que en algún momento se detuvo y jugó descuidadamente con aquellos dedos ligeramente más largos que los suyos.

– Si, muy guapo.. – Sintió la garganta seca con cada palabra que salía de su boca, así que pensó que en estos momentos le vendría bien un vaso de agua, pero siguió hablando sin pensar mucho en el contenido de sus palabras.

– Eres extranjero? – preguntó levantando la vista para mirar los ojos marrón rojizo que le devolvió la mirada con un brillo desconocido en ellos. 

No espero una respuesta y se rió de nuevo. Seguro que parecía un loco. 

– Claro que lo eres. – dónde más habría pelirrojos con un tono tan natural? En corea seguro que no. 

– Aunque es una lástima que seas un ladrón o tal vez un asesino. – murmuró con palabras apenas audibles. No podía predecir cómo el otro reaccionaría antes sus palabras, sin embargo, teniendo en cuenta que ya estaba prácticamente en sus manos, soltar una que otra cosa más no agranda el agujero en el mismo había cavado.

– Caer en las manos de alguien tan guapo. – Tal vez dios lo bendijo con una última vista inolvidable. – Qué suerte tengo. – sonrió ya apenas consciente de lo que decía. No tenía fuerzas para mover un dedo más, pero volvió a tomar la mano de cale(? Y torpemente la colocó en su rostro. Se rió, era una acción tonta, pero por algún motivo lo hacía feliz. El tacto suave, la calidez reconfortante y, sin duda, la disposición del otro a sus caprichos de borracho. 

Sintió la yema de los dedos recorrer su mejilla y tocar su párpado medio cerrado, por un momento pensó que su muerte sería más dolorosa de lo que pensó alguna vez, pero ese pensamiento se desvaneció tan rápido como llegó, en lugar de dolor, el suave roce sobre la piel de su párpado fue agradable, aunque si pudiera encontrar una palabras mejor sería tierno.

Parpadeó desconcertado, tratando de ver que era lo que hacía el otro, pero una mano cubrió sus párpados obligando a cerrarlos nuevamente. 

Está vez no tuvo la suficiente energía o ganas de volver a abrirlos. 

Y tan fugaz como su conciencia pudo registrar; Distinguió un toque casi fantasmal en su frente, el cual no es difícil más de un segundo, pero la calidez y el tacto fantasmal sobre su piel persisten vívidamente en su conciencia nublada por el alcohol y la somnolencia de un agotador día, que por un momento ya no le molesta si esa es en realidad su última noche en ese mundo. 

Su conciencia se deslizó a la oscuridad cortando cualquier otro pensamiento que pudiera tener.

Notes:

se sabe que luego de eso cale se burla de kim dokja cada que puede skdsk.
espero que les haya gustado, es algo que tenia enterrado desde hace rato en mis borradores, solo pulí lo que había y saque a la luz. Necesitaba algo cale x dokja para seguir viviendo jskajsk

sin olvidar darle créditos a mi hermoso lector beta, quien a pesar de estar ocupado saca tiempo para leer mis tontos escritos antes de publicar. Abrazoteeeeee <33333333

PD: q no se note que el nombre del fic lo saque de la nada XD

Series this work belongs to: