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Maybe one day (Noater/Sterek)

Summary:

Peter solo quería tener su cena de los miércoles, la común que comparte con el hombre que ama desde hace demasiado tiempo, pero entonces su sobrino cambio el aire por completo, resulta que una mala mujer se está postulando para alcalde así que Peter se ve obligado a postularse también para evitar que su sobrino vea tomar el poder a la mujer que intento violarlo, aparte de ello, si hace feliz a Noah, mucho mejor.

¿pero que tanto está dispuesto a arriesgar por ese afecto? ¿Qué tanto haría por esa campaña? Bueno, sería capaz hasta de adoptar a un adolescente huérfano porque hace que sus números de votantes se eleven, de cualquier forma, se puede deshacer de él al terminar la elección ¿No? ¿Qué tan malo puede ser?

Chapter Text

¿Qué se sentiría estar enamorado de una persona por tanto tiempo que dejas de recordar como se siente no estarlo?

Tal vez Peter debió suponer que esta relación no despegaría cuando ese hombre al que amaba termino casándose con una mujer y teniendo un bebé adorable.

Tal vez hubiera olvidado su enamoramiento al ver a su hombre feliz con su familia si ellos no hubieran muerto ¿Es horrible de su parte intentar de nuevo conseguir el amor de Noah a pesar de su dolor?

Miren, él nunca ha dicho ser la persona más buena del mundo, en realidad la mayoría de las personas consideran que es una mala persona, un monstruo y él puede creer que eso es algo exagerado, pero al mismo tiempo, no es algo equivocado.

—Dime que eso no es comida tailandesa otra vez. —Dice Noah cansado dejando caer su cabeza sobre su escritorio.

Ser sheriff significa que es un hombre rudo, el que quieres que te proteja y te cargue en sus grandes brazos, un hombre maduro e inteligente hasta que se trata de comer verduras entonces es un niño infantil que se retuerce cada que ve a Peter entrar con su comida habitual de los miércoles.

—Es italiana, querido. Evolucioné.

Noah pone los ojos en blanco al escucharlo, pero suspira caminando hasta el sillón de su oficina donde Peter acomoda la comida a pesar de su buen gusto, preferiría comer en cualquier lado que no sea una asquerosa comisaria en un sillón que ha tenido más traseros sobre él que el motel de Beacon Hills.

—Sabes, lo único bueno de vivir en este país es las papas fritas, tal vez deberíamos comer unas la próxima vez.

—Eres polaco, querido, no hay nada bueno en tu país, agradece que tienes quien se preocupe por ti y no te deje caer en un ataque cardiaco por tus malos hábitos alimenticios.

Noah lleva el tenedor a su boca frustrado, sabe que no gano esa pelea, así como no gana ninguna. Fue difícil después de que su esposa e hijo fallecieron, se dejó caer en el alcohol pues verlos morir no fue sencillo, Peter se convirtió en quien lo puso de pie de nuevo y trabaja cada día para que no se deje caer de nuevo, aun si le duele que Noah lo vea aun solo como un amigo.

—Tengo un caso —Le dice, Noah le mira con interés —Un niño en california, el muy idiota está siendo acusado de violación, la familia no negó que lo haya hecho, solo dijeron que no quieren que manche su expediente, están dispuestos a pagar lo que sea.

—¿A ti o a la víctima?

Peter se queda pensando, no había preguntado esa parte y probablemente ni siquiera le interesa.

—No sé porque tomas ese tipo de casos, ya eres lo suficientemente rico, no vale la pena.

Peter se encoge de hombros. —Suelen ser divertidos.

—¿Ver la cara del pobre ser al que ese idiota violo y darle la vuelta para que salga solo con una advertencia es divertido?

—Bueno, no eso, sino-

—Podrías hacer cosas mejores, sabes que eres lo suficientemente inteligente para más. —Le interrumpe molesto, Peter se muerde la mejilla por dentro castigándose por su maldita boca.

—Lo sé es solo que-

Unos golpes en la puerta detienen la conversación. Peter ya se encontraba listo para gritarle a cualquier idiota que decidiera atreverse a interrumpir el horario de comida del sheriff hasta que ve que es su sobrino, Derek, el hijo de en medio de su única y adorada hermana, eso aligera un poco sus ganas de matar.

—¿Y tú que haces aquí, cachorro? —Pregunta. Derek mira confundido entre el sheriff y su tío.

—Podría preguntarte lo mismo.

—Yo soy un adulto, puedo ir a donde quiera.

—Tengo 18. —Espeta, Peter se burla.

—Cuando puedas tomar una cerveza sin pedirle a tu papá que te la compre me llamas.

Noah pone los ojos en blanco ante las payasadas del hombre y se para para dejar que Derek se siente junto a ellos, el adolescente lo hace.

—Dime, Derek ¿Qué puedo hacer por ti? —Pregunta. Derek mira a Peter como si se cuestionara si es un lugar seguro o no, su ceño fruncido hace notar que aún no decide, pero su mirada en Noah hace notar que lo intentara.

—Kate Argente se está postulando para alcaldesa —Dice. Extiende un panfleto con la foto de ella, Noah la toma rápidamente con impresión. —Y-yo sé que usted dijo que no podía hacer nada por mi si no denunciaba el acoso que ella... y sigo sin querer hacerlo, pero no podemos permitir que se convierta en alcaldesa, podría llegar a más personas.

Noah asiente, pone una mano sobre el hombro del chico intentando tranquilizarlo. Hace apenas dos meses, Kate Argent, una mujer de 35 años, se había acercado al sobrino de Peter para hablarle sobre "universidades" fingiendo ser una tutora de vida solo para intentar abusar sexualmente de él, Derek corrió hacia sus padres, dijo lo que sucedió antes de que terminara pasando a mayores, pero fue incapaz de meter una denuncia, aun si pudo contarle a Noah lo que sucedió.

Tal vez fue culpa, tal vez fue vergüenza, sea lo que sea ahora es más fuerte ya que sabe que puede volver a pasar a alguien más porque Kate se convierta en una mujer con poder.

—¿Puede hacer algo? —Pregunta, Noah suspira.

—Me temo que no, como sheriff no tengo voz sobre quien es elegido para ser alcalde, voto igual que todos y rezo porque el que sea menos peor quede al mando.

—Si, pero... es el sheriff, si le dijera al alcalde lo que sabe...

—Sería un chisme, Derek, porque no tengo una denuncia, es mi palabra sobre algo que no vi contra la de ella. —Noah ve como el rostro de Derek cae en tristeza. —No digo que no te crea, sabes que lo hago, pero creerte en este punto no hará que ellos lo hagan también.

Derek asiente tragando saliva con tristeza —Lo sé —Murmura —Lamento haber molestado, los dejo con su cena.

—No tienes que irte, Derek —Comienza Noah, pero Derek levanta sus manos y le da una ligera sonrisa que no llega a sus ojos, ni siquiera llega a parecer una sonrisa.

—No es necesario, tengan una bonita noche.

Noah quiere seguirlo, hacerle saber que todo estará bien, que pase lo que pase Kate no volverá a tocarlo, pero sabe que eso no es cierto, no tiene la certeza de que todo estará bien, mucho menos de que esa mujer no volverá a intentar hacerle daño a él o a alguien más, no hay forma de calmar su culpa y el padre en él que nunca llego a ser llora un poco lamentándose sobre ello, por nunca poder ser suficiente, ni siquiera en su trabajo para quien necesita una mano.

—Pobre chico —Murmura Noah, Peter asiente con incomodidad.

—Hablare con su madre, tal vez mandarlo a la universidad de Nueva York no sea tan mala idea ahora, entre más lejos este de esa loca estará mejor.

—Lo sé, pero ¿Se supone que eso es todo? Tu sobrino merece más que mudarse por culpa de una bruja.

—Noah, querido, tú lo dijiste, no hay nada que hacer.

Noah cae de nuevo en el sillón, toma su plato de comida y la pica en desesperación hasta llevarse un trozo a la boca, entonces se paraliza y mira hacia Peter.

—¿Qué? —Le pregunta —¿Me salió otra cana?

—Tú podrías hacerlo. —Dice, Peter lo mira con el ceño fruncido.

—¿Hacer qué?

—Postularte para alcalde, por supuesto, ganarle a esa loca.

Peter se burla hasta que ve los ojos serios de Noah mirándolo como si esperara un "claro, hay que hacerlo"

—¿Hablas en serio?

—¿Por qué no? Tu trabajo no es mejor que eso.

—No tengo vocación política, ni siquiera me interesa quien es el alcalde.

—Pero a tu sobrino si, y mucho, además, eres inteligente, rico y atractivo, cualquiera votaría por ti.

Peter niega. —Bueno gracias por lo obvio, querido, pero eso no sucederá así que sácalo de tu cabeza y te llevo por un helado al terminar tu turno.

—Primero, no soy un perro para que me calmes con un premio —Se queja, Peter alza sus cejas cansado, normalmente eso funciona con sus sobrinos —Segundo, sabes que ganarías, si, no le agradas mucho a la gente, lo harías si creyeran que tienes alma, cosa que en realidad no tienes, pero aun así eres mejor opción que esa perra y yo te apoyaría.

—Gracias por decir que me crees tan desalmado como todos, es lo que yo espero recibir en nuestras cenas de siempre —Espeta limpiándose la boca y dejando el plato lejos. Toma sus cosas para irse cuando Noah lo toma de la mano y lo detiene.

—Muéstrame que no lo eres entonces. Hazlo por Derek ¿En serio lo quieres ver caminar con miedo por este pueblo, que es su hogar, solo porque su abusadora ahora es la alcaldesa? Dices que tomas esos casos porque es divertido, eres el abogado del diablo, entonces sé el abogado del diablo siendo tu propio abogado.

La mente de Peter juega con su cercanía, con la forma en la que Noah lo mira como si no fuera más que oro, como si pudiera creer que Peter es capaz de bajar la luna a sus pies si lo desea, entonces se pregunta si este es el tipo de cosas que debe de hacer para ganarse el amor del hombre, demostrarle que tiene corazón, buscar la alcaldía para proteger a su sobrino, aun si solo lo hace para mantener esa mirada de Noah sobre él.

—Está bien, estoy dentro.

...

Cada vez que pasa más tiempo siendo el tentativo alcalde, es tiempo en el que maldice a Noah y un poco a Derek.

Nunca ha sido una persona sociable, en realidad todo lo contrario, si puede evitar socializar es mucho mejor para él, tiene suficiente con pasar tiempo con su hermana y con Noah, pero ahora se supone que debe de hablar con todo el mundo, sonreír y ser amable y está cansado de la amabilidad falsa, de las sonrisas forzadas y de ser el centro de atención sin tener alcohol en el sistema.

Dejo de tomar alcohol en cuanto Noah dejo de hacerlo, ahora considera que necesita emborrachar a un ex alcohólico y así convencerlo de que ser alcalde es una mala idea.

Una violadora no es una mejor, pero siempre se pierde cuando se trata de políticos ¿No?

—No puedo ser el único que piensa que esto está yendo de la mierda. —Pregunta entre Noah y Lydia, su publicista, Noah niega, pero Lydia asiente así que Peter solo bufa con cansancio.

—Podría ir peor, por lo menos tienes un 30% de aceptación, lamentablemente ese 30 es de gente que vive en tus propiedades así que probablemente piensen que los echaras si no votan por ti.

Peter frunce sus labios ante la información de la pelirroja —Genial, si creen que soy un monstruo.

—Nunca han hablado contigo, solo les incomodas. —Dice Noah, Peter alza sus cejas ante esas palabras.

—¿Crees que eso es mejor? Ser tan incomodo que a nadie le agrado, solo estoy haciendo esta estupidez por ti.

—¿Por mí? Pensé que era por Derek.

Peter pone los ojos en blanco. Maldito seas, Noah y lo despistado que eres sobre lo que provocas.

—¿Sabes qué? Vete al demonio, somos demasiado viejos para este tira y afloja.

—No sé de qué estás hablando.

—¿Es en serio? ¿o no quieres saberlo?

La pelea entre ambos se ve interrumpida cuando se escucha un golpe, platos quebrándose y alguien cayendo. Las miradas de todos se posan en el joven mesero que intenta recuperarse después del golpe que recibió en la espalda, su piel pálida se vuelve cada vez más cuando nota que rompió los platos y peor aún que esta frente a Kate quien solo lo barre con la mirada y se aleja como si hubiera visto lo más asqueroso de su vida.

El chico parece esforzarse por no soltar una queja, intenta comenzar a limpiar sin nadie quien le ayude, solo miran para estar pendientes si es que su torpeza se hace peor.

Peter señala con molestia.

—Ese es el tipo de persona que me cree un monstruo, la que ni siquiera se preocupa por alguien que necesita ayuda, así que tal vez no me importe si es una violadora la alcaldesa, aun sea por ti, al cabo ni siquiera te importa.

—Peter —Le ruega cuando lo ve alejarse, Peter pone los ojos en blanco de camino al baño.

—Vete al demonio.

No sabe cuánto tiempo se queda sentado sobre el retrete pensando en todo lo que ha hecho hasta ahora, lo estúpido que fue iniciar esta campaña sin pensar en todas las cosas que podrían afectarle, por ejemplo, la imagen pública, el rechazo, ahora no solo de Noah sino de cualquier maldito habitante de Beacon Hills.

¿Tan malo es que nadie puede quererlo, aunque sea un poco?

Peter termina saliendo del baño y cierra la puerta para que nadie pueda entrar, entonces se mira al espejo, como si estuviera mirado a un desconocido.

Tiene las manos apoyadas en el mármol, los nudillos blancos, la mandíbula tensa pues no sabe cómo enfrentarlo, odia lo que ve, odia que Noah tenga razón, si fuera alguien tan bueno como ese maldito Clark Kent tampoco miraría a Peter, aun si hace su mínimo intento por algo de afecto.

—Eres patético —murmura sin fuerza.

El reflejo frente a él deja de parecer tan enojado como él se siente, ahora parece triste, algo que Peter no quiere ver, pero no puede evitar sentir, como el dolor en su pecho por algo faltante que nunca podrá tener.

Se endereza apenas cuando el teléfono vibra sobre el lavabo pues nombre de Noah ilumina la pantalla así que piensa en aventarlo al retrete o a la basura, decir que lo perdió y en serio perderlo para no tener que contestarle al imbécil ese.

Pero contesta de todos modos.

—¿Dónde estás? —pregunta Noah sin preámbulos. No suena enojado como Peter esperaría, más bien asustado.

Peter bufa con cansancio y abre la puerta del baño para darse cuenta de que el pasillo ya no es el mismo pues una neblina gris se arrastra por el techo y el olor a quemado no tarda en llegar a su garganta.

—En el ala oeste —dice—Ya voy saliendo.

—Peter, hay fuego. Estoy yendo por ti, quédate donde estas ¿Bien?

Peter se queda quieto. Observa cómo el humo se espesa, cómo las luces parpadean. Piensa en Noah corriendo hacia él, en el caos, en el riesgo y niega rápidamente.

—No —responde, más firme de lo que se siente—No te preocupes por mí, voy de salida, el fuego no inicio aquí ¿O sí?

—Ni siquiera lo sé.

—Entonces no puedes arriesgarte, saca a los demás, nos vemos afuera —Le ordena.

—No voy a dejarte ahí. — Expresa Noah con terror. Peter cierra los ojos un segundo.

Se siente horrible por haber esperado que dijera eso, y al mismo tiempo siente un alivio por haberlo escuchado.

—Te vere afuera, lo prometo.

Y cuelga antes de que Noah pueda decir su nombre o algo más, entonces se guarda el teléfono en el bolsillo de su abrigo y comienza a avanzar hacia la salida tapándose la boca y nariz, aunque eso no evita que tosa, cada vez el caminar pesa más y el aire quema, pero no dejara que su promesa hacia Noah muera aquí, lo traería de regreso solo para matarlo con sus propias manos.

Entonces escucha el golpe.

No es el fuego, lo sabe, no es una explosión pues viene acompañado por un grito de frustración y después un:

—¡Ayuda!

Peter se detiene pues ahora son muchos golpes, acompañados de varias toces ahogadas

—¡Por favor!

Comienza a correr hacia el dueño de esa voz, pero el salón esta irreconocible, las sillas amontonadas, las mesas caídas, todo por el pánico del momento en el que inicio el fuego y entre todo ello, junto entre el montón de mesas, el joven mesero que hace tan solo unos minutos se encontraba molestando a Kate.

Peter lo mira evaluando la situación, no parece estar más herido que las heridas que pueda tener por tener las mesas sobre él, o eso es lo que cree hasta que nota que su pantalón, en su pierna derecha, está demasiado flojo como si su pierna faltara.

O tal vez su prótesis.

—Vaya —dice Peter, agachándose para empujar una mesa y así ayudar al chico a moverse un poco, él solo suelta un quejido mientras intenta ayudar a Peter. —Esto no estaba en el menú ¿Eh, niño?

El chico suelta una risa rota que termina en tos, Peter puede notar como cada vez se desvanece más, no solo por su pálida piel llena de ceniza sino también por como sus ojos llenos de pánico comienzan a mostrar pupilas dilatadas, está perdiendo el conocimiento.

—Lo... lo siento —balbucea—Debí confundirlo entre la fiesta quemada y la término medio.

—Ya lo noté. —Peter gruñe al mover otra mesa—¿Siempre trabajas en edificios que se incendian o es una noche especial?

—Es... es evento especial —responde el chico, respirando rápido, Peter asiente, sabe que debe de guardar el aire que le queda, pero no está dispuesto a haber regresado por el chico para verlo morir, así que decide seguir intentando hacerlo hablar.

—¿Cómo te llamas?

—Stiles.

—Claro que sí —murmura Peter— ¿Y cuántos años tienes, Stiles?

Stiles duda. Peter ve la mentira antes de escucharla, justo entonces encuentra la forma de acercarse a Stiles y poder levantarlo así que lo hace sin dudarlo.

—Dieciocho.

—Aja, claro que te ves como uno de 18 —Se burla. —Bueno, Stiles, fue una maravillosa velada, ojalá no se repita nunca ¿Te parece si nos vamos?

—Espere —dice Stiles, de repente, con urgencia —La pierna. ¿Puede... puede llevarla?

Peter se queda inmóvil un segundo pensando, por el pánico del chico había pensado que capaz lo lastimo al levantarlo lo cual no creía posible, es tan ligero como una maldita pluma, pero escucharlo lloriquear por la pierna realmente le molesto, así que suspiro mirándolo con frustración, una tos sale antes que el regaño pues este nunca llega al mirar los ojos castaños de ese niño que ruegan por es maldita pierna así que Peter se regaña a sí mismo y piensa en hacerlo lo que Noah haría, va por esa pierna.

—Bien, chico, no te duermas, saldremos de esta ¿Está claro?

Stiles asiente aferrándose a la camisa de Peter mientras este avanza como puede, esquivando escombros y mesas, tosiendo al igual que Stiles pues cada paso hace que el aire se vuelva más escaso, pero piensa en Noah, piensa en cómo no puede dejar que pierda a nadie más.

No sabe cómo, pero logra salir solo que no alcanza a mirar a nadie, solo las luces de las ambulancias, y de pronto, millones de flashes directos a su cara, impidiéndole ver. Intenta que no dañen a Stiles, ni siquiera los mira, solo corre hacia una ambulancia y deja a Stiles caer sobre la camilla con precaución, el chico comienza a desmayarse cuando Peter lo suelta.

—No... —Murmura y mira con pánico a los paramédicos —¡Ayúdenlo, estuvo mucho tiempo dentro!

Los paramédicos asienten, comienzan poniéndole el oxígeno a Stiles y luego la intravenosa, Peter deja la prótesis del niño sobre la ambulancia y solo siente que comienza a respirar cuando ve que el corazón del niño está latiendo.

—¡Peter! —Grita Noah en su dirección, Peter suspira de alivio al verlo a salvo, mejor de lo que el mismo Peter esta, tal vez por eso se desmaya cuando Noah logra alcanzarlo y sostenerlo. —¡Necesito ayuda aquí!