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Cuando Will regreso a casa después de lo ocurrido en Egipto en lo único que pensaba era en abrazar a su adorada hija y besar a su amada esposa.
Nunca pensó que lo primero en recibir no sería nada eso, sino a una Sara con mirada determina y con un sobre amarillo en la mano. Suspiro mientras cerraba los ojos derrotados sabiendo bien que era.
Sara salió de la casa con lágrimas en los ojos, miro de reojo al Topick estacionado a unos metros de la casa. Una vez entro a su auto miro por el retrovisor a su hija dormida y sacaba su celular para buscar el número de contacto "Sam".
"Lo siento, hice lo mejor pude, pero ya no puedo. Por favor te lo encargo"
Mientras tanto
Sam suspiro frustrado por enésima vez mientras escuchaba a su padre gritar por el teléfono y a su madre intentando calmarlo ¿La razón? Princeton. La escuela se mostraba recia al dejar que Sam volviera a las instalaciones.
A pesar de que el secretario Keller le había asegurado que, por haber ayudado a salvar el mundo por segunda vez, todos los gastos escolares serían cubiertos por el gobierno. Claro primero deben persuadir al decano para permitirle volver después de todo el show que había hecho aquel Decepticon.
Desvío su atención de sus padres cuando sintió el vibrar de su celular. Releyó aquel mensaje unas diez veces para casi saltar de la silla y salir corriendo de la casa hacia Bumblebee quien ya tenía el motor encendido.
Le gritó a su madre que regresaría más noche cuando la vio salir a buscarlo mientras Bee empezaba a conducir.
La granja Lennox quedaba a una hora de su casa en auto. Vaya sorpresa fue saberlo cuando su padre lo llevo al supermercado y ahí mismo se encontraron a Will y su familia.
Después de eso ambas familias se hicieron cercanas y cabe mencionar que llegó hacerla de niñero para pequeña Annabeth. Aquello fue un buen trabajo a pesar de haber rechazado los pagos pues creía que le debía a Will por el haberle ayudado con Simmons. Lennox quien era muy terco como el insiste en pagarle.
Despertó de sus recuerdos al escuchar el claxon de Bee saludando a Iron Hide ¿Tan rápido llegaron? Apenas se estacionó bajo del camaro para llegar a la casa en pocos pasos. Abrió la puerta con cuidado buscando al soldado.
Lo encontró en el sofá encorvado y con sus manos en el rostro. Estaba seguro de haber escuchado un sollozo, así que a paso lento se sentó a su lado y poso su mano en la espalda del soldado quien ni se inmutó por su presencia.
Simplemente Sam se quedó callado permitiéndole a Lennox sacar su dolor y cuando estuviera listo para hablar el estaría ahí para él.
1 mes después
El delicioso aroma a lasaña recién preparada lleno la casa. Se escuchaba el sonido de los utensilios ser puestos en la mesa.
Lennox suspiro mientras se sentaba de la cama. Miro el reloj aún lado de su cama 3:00 pm. Se levantó y sin molestarse en cambiarse la pijama bajo hasta la cocina donde lo recibió una imagen que se volvió diaria en esa casa.
Sam quien tenía puesto aquel tonto delantal que decía "Besa al chef" (regalo de broma de Epps) estaba poniendo la mesa y dejando aquel delicioso platillo en el centro.
-Buenas tardes coronel - le sonrió al verlo por fin despierto - Siéntate a comer Will - le señaló su lugar en la mesa - Desde ayer no has ingerido nada más que alcohol
Will lo obedeció sin rechistar pues no quería repetir lo ocurrido hace una semana, cuando Sam le pidió comer algo y él se negó ambos terminaron gritándose.
El muchacho enojado había salido de la casa y no regreso hasta pasadas las 10 la noche. Will se encerró en su habitación hasta que escucho la puerta de la casa abrirse. Escucho el sonido del microondas y pasos afuera de su puerta para después esos mismos pasos desaparecer hasta el final del pasillo.
Al abrir la puerta miro en el suelo una bandeja con la comida que Sam había preparado en la mañana antes de la pelea junto con una soda y un postre recién comprado. Tomo aquella bandeja y se encerró nuevamente. Al día siguiente al despertar susurro un lo siento que fue escuchado por Sam quien solo asintió y le sirvió el desayuno.
- Gracias - tomo su lugar en la mesa y se sirvió. Nunca llegó a pensar que el chico sería tan buen cocinero - ¿Hoy no tomarás clases?
-Mi próxima clase es las 5 - Se sentó al otro extremo de la mesa y empezó a servirse. Princeton le permitió reanudar sus clases, pero estás tendrían que ser a distancia.
Al principio a Sam esto le molestó, pero ahora que vivía con Will hasta que pasara su faceta de autodestrucción lo acepto.
Will por otro lado, cuando llegaron las noticias de su divorcio el general Morshower le dio vacaciones (obligatorias claro está) y no podrá regresar a la acción hasta que acepte ayuda psicológica. Y claramente se negaba pues no creía necesitarlas y daba gracias de tener a Sam ahí con el (Claro cuando este no se comportaba como su madre).
Al principio no entendió el porque el chico se quedaba a cuidarlo y sinceramente pensó que estaría cuando mucho una semana, pero había pasado ya un mes. No se queja claro esta pues sin duda el tenerlo ahí es reconfortante de una manera rara pero no le desagradaba.
Sam por otro lado estaba mas que encantado de ayudar. Al principio hubo discusiones como cuando tiro todo el Alcohol lo que provocaría que Will se fuera y Sam junto con Bee fueran a recogerlo a un bar todo ebrio y apunto de golpear a alguien.
-Una vez termines de comer date un baño – Sam quien ya había terminado lavo su plato – Ire a prepararme para mi clase – salió de la cocina no sin antes darle una palmada en el hombro
-Si mama – respondió con una sonrisa y justo como Sam se lo pidió se fue a dar una ducha.
