Work Text:
Estaba cansado
Estaba solo
Estaba... triste
Blu ya había hecho todo lo posible por intentar encajar en esa tribu, había hecho todo lo posible para que su suegro lo aceptará y no lo viera como un bicho raro, había hecho todo lo posible por intentar adaptarse a su mundo
Sin embargo, no pudo lograrlo, no podía hacerlo por una razón demasiado obvia, era un animal doméstico, un animal que desde que era un bebé se crio con Linda, quien lo cuido con todo el cariño posible para que nada le pudiera faltar, no sabía defenderse por su cuenta, no sabía buscar su propio alimento, no tenia tan buenos instintos de supervivencia, era sorprendente que aún siguiera vivo, pero ya había llegado a su límite, él no era tonto, sabía como era visto por los demás, como si fuera la oveja negra de la especie, y sabía que lo era, sabía que no era aceptado por ellos, únicamente lo toleraban por ser la pareja de Perla
Pero se había rendido
No estaba hecho para estar en la selva
No estaba hecho para sobrevivir en un entorno salvaje
No estaba hecho... para convivir con los de su especie
Quiso ser positivo, quería creer que al momento de conocer a los de su especie sintiera algo, lo que fuera, una conexión, alguna especie de vínculo, pero no sintió nada, solo sintió rechazo y desagrado
- Eh... ¿Blu? -pregunto Perla viéndolo-
Este bajo la cabeza deprimido, la tristeza se podía ver reflejada en su expresión y mirada, algo que fue notado por su esposa, quien se acercó para animarlo
- Los niños vendrá por si.... -fue interrumpida por Blu-
- Quiero volver a Rio -dijo este sin levantar la mirada-
Perla lo miro con cierta tensión y dificultad, acomodándose a su lado mientras intentaba pensar en algunas palabras para consolarlo o hacerlo sentir mejor al ver que no se encontraba bien
- Tal vez.... Este lugar, sea nuestro hogar -dijo Perla con cierto toque de alegría-
El problema es que en vez de tener el efecto que quería, termino provocando el efecto contrario, Blu alzo la cabeza con una mirada atónita en el rostro, no podía creer lo que había escuchado venir de la boca de la guacamaya qué tanto amaba y que había estado dispuesto a dar su vida para salvarla
- ¿Hogar? -repitió Blu sin creerse lo que había escuchado, se giro para ver a Perla y se alejo un poco alterado- ¿Para quien?
- Bueno... -Perla se quedo callada un rato antes de dar un paso al frente y extender su ala izquierda, como si quiera que algo obvio- Para nosotros. Tal vez aquí es, donde pertenecemos -dijo mientras se ponía enfrente de Blu con una sonrisa-
- Bueno, yo no -sin embargo, Blu no se conmovió ni nada por esas palabras, mirando a otro lado y alejándose un poco- Lo he intentado mucho Perla -se giro para verla- Ya no puedo hacer esto
- ¿No puedes hacer que? -pregunto Perla sin entender que estaba diciendo- Los niños se lo están pasando increíble aquí
- Tú llamas, insectos, lodo, ser comido vivo... ¡¿INCREÍBLE?! -Expreso Blu mientras hacía movimientos para dramatizar todo lo que había vivido- No soy como la tribu, no soy salvaje -empezó a caminar de un lado a otro, haciendo mucho énfasis en lo que decía- Soy yo, Blu de Minnesota, y estoy listo para volver a Rio -se dio la vuelta-
- Blu -hablo Perla sorprendía y un poco impactada por lo que escucho- ¡Aquí es donde esta tu familia!
- ¡TU familia! -aclaro Blu dándole la vuelta y viéndola con algo de molestia-
- ¡Mi familia también es tú familia! -volvió a decir Perla algo ansiosa, tratando de hacerle ver a Blu su punto-
- ¡Bueno, estoy seguro que no se siente así! -le respondió Blu, recordando las veces que su suegro lo miró con decepción y hasta rechazo-
- BIEN, SI TANTO QUIERES VOLVER A RIO, HAZLO, VETE, ¡POR QUE NO REGRESAS SIN NOSOTROS!
Fue en ese momento donde Perla se dio cuenta de lo que había dicho, había tratado de usar la manipulación emocional con Blu, dándole a entender que debía quedarse "le gustara o no" siendo casi una orden directa de ella, provocando que Blu la viera conmocionado
Pudo sentir como su corazón se llenaba de dolor, como si una mano comenzará a apretarlo con fuerza, no podía creer que su esposa le dijera esas palabras, no podía creer que estaba ignorando todos los esfuerzos que había hecho para intentar adaptarse a ese mundo, a esa tribu, no podía creer Perla, quien debería de poder entenderlo bien después de todo lo que había vivido juntos, parecía no conocer nada de él, y eso fue un golpe bajo para el guacamayo azul
- Okey... entiendo el punto, yo soy el malo aquí, ¿verdad? Debí haberme esforzado más... debí cambiar de comportamiento y ser alguien que no soy para que tú y los demás me aceptarán
- Blu... n-no quise decir eso... -la voz de Perla tembló mientras intentaba explicarse-
- ¿Sabes? -Blu la miro a los ojos, donde podía ver el dolor, angustia y decepción qué tenía- Siempre creí que era el único para ti -se dio la vuelta para que no viera el dolor en su rostro- Pero supongo que era tú única opción
Dicho eso, Blu alzo el vuelo, dejando atrás a una Perla que solo lloraba, viendo como su esposo se alejaba poco a poco de ella, quería volar hacia él, decirle que estaba equivocada, que había hablado sin pensar con claridad, pero no pudo hacerlo, el shock que estaba sufriendo fue tal que no podía hacer nada más que llorar
- Blu... -solo logro decir su nombre mientras las lágrimas no paraban de salir-
Blu giro la cabeza una última vez para verla y luego, con mirada firme, siguió volando para irse de hay, para nunca volver jamás, sabía que su lugar no era hay, jamás sería aceptado, jamás podría formarse parte de la tribu, y estaba bien con eso, acepto que sería imposible para él estar con los de su especie, aunque le doliera tener que dejar atrás a la familia que había formado con Perla, era lo mejor para todos
Sus hijos estaban seguros, estaba más que claro que estarían bien protegidos en ese lugar, la tribu se iba a encargar de eso, sobre todo su suegro, y Perla, por lo que había dicho, estaba más que claro que se había logrado adaptar nuevamente al entorno salvaje, y era normal, estábamos hablando de una ave que vivió gran parte de su vida lejos de los humanos, así que su familia estaba segura en la tribu
Pero Blu no, él no estaba seguro en ese lugar, si siguiera intentando encajar en ese lugar, terminaría sufriendo más o incluso peor, terminaría muriendo, y lo último que quería era eso, no quería preocupar a su familia, no quería preocupar a Linda, y tampoco quería seguir viviendo en un lugar donde claramente no encajaba
- "Supongo... que así es como termina esto" -pensó Blu mientras volaba y unas cuantas lágrimas caían de sus ojos- "Perdónenme niños... pero su papá no puede vivir aquí"
Mientras tanto Perla, seguía mirando el lugar donde se había ido Blu, no podía parar de llorar y encima su propia mente la estaba atormentando con las palabras que le había dicho hace unos segundos, no entendía porque le había dicho eso a Blu, estaba demasiado molesta, pero eso no le daba el derecho de decirle algo tan hiriente a él
- ¿Mamá? ¿Estas bien? -pregunto una voz infantil detrás de ella-
Esta se giro viendo a sus tres hijos, Tiago, Carla y Bia, quienes la estaban viendo con preocupación, incluso Tiago, quien era el más bromista y quien no solía tomarse las cosas enserio, en ese momento, sabía que no era momento para bromas
- Yo... -quería decirles que estaba bien, que no había pasado nada, pero las palabras no salían de su boca-
- ¿Todo bien? -la voz de su padre sonó mientras aparecía al lado de Perla- Hija... ¿Por que estas llorando? ¿Qué ha pasado?
La voz de su padre sonaba llena de preocupación, al punto que Perla estaba a nada de romper a llorar, pero no lo hizo, en lugar de eso, tomo una profunda respiración y miro a su padre fijamente, con una mezcla de emociones
- Antes de responder a eso... Dime una cosa -su voz temblaba un poco mientras hablaba- ¿Tú...ayudaste a Blu a tratar de adaptarse a la tribu?
A lo que su padre, sin la menor pizca de vergüenza dijo que si, había hecho todo lo posible por intentar ayudarlo, contándole con lujo de detalle todo lo ocurrido, pero que por desgracia, Blu no había logrado pasar ninguna prueba, diciendo que estaba bastante decepcionado de él, y las comparativas con Roberto no habían tardado en aparecer
Teniendo diferentes reacciones, Bia no le gustó saber por lo que había vivido su padre, sintiendo que lo habían hecho sufrir sin necesidad, Carla pensó que era algo necesario para aprender a vivir en ese lugar por lo que no le pareció raro, mientras que Tiago le brillaron los ojos, queriendo pasar por esas pruebas, ya que se escuchaban emocionantes
Pero quien no se veía nada contenta era Perla, quien al haber vivido con los humanos y Blu, logró ver ciertas cosas y situaciones de forma diferentes, teniendo un punto de vista más humano, no podía creer que su padre estuviera diciendo que casi mata a Blu y en su rostro no se veía ninguna pizca de pena o vergüenza, sino que lo hablaba con un tono que denotaba decepción absoluta, ahora entendía mejor por que Blu había dicho esas cosas antes. Él podría haber logrado adaptarse si se le hubiera enseñado de otra forma, pues lo que su padre hizo, fue lanzarlo al peligro sin medir las consecuencias
- Ósea... que si le hubiera pasado algo... si se hubiera lastimado... ¿Qué habrías hecho? -dijo Perla con la cabeza baja-
- Simplemente someterlo a más pruebas, sino, no podrá vivir aquí -comentó su padre como si quisiera señalar un punto-
Perla sintió como todo el cuerpo le pesaba, y para hacerlo peor, recordó algo muy importante, Blu era un animal doméstico, éste le había contado sobre su vida con Linda, y había escuchado como esta hablaba con Túlio, contándole como fue criar a Blu desde pequeño y como lo cuido como si fuera su hijo
- Blu... es un animal doméstico... -dijo Perla en voz baja-
- ¿Qué dijiste?
- Que Blu... ES un animal doméstico... Perla alzo la cabeza, con la mirada llena de dolor- Sé crio con los humanos... vivir aquí sería imposible para él... y por eso se fue...
- ¡¿Qué?! -exclamaron sus hijos-
- ¡¿Como que papá se fue?! -exclamó Carla sorprendida-
- No creo que haya tanto problema por eso -dijo Eduardo padre de Perla con cierto desdén en su tono- Alguien como él no pertenece aquí, creo que es lo mejor
- ¿Que... dijiste? -pregunto Perla mirando a su padre con asombro, y no del bueno-
- Que ese tal Blu no pertenece aquí, y creo que es lo mejor que se haya ido, él solo ha dado problemas a nuestra tribu
- Él... intento encajar aquí...
- Intentar no es suficiente hija, sin resultados favorables, los intentos son inútiles
- Él... se esforzó
- Yo digo que no -Eduardo miro el cielo- Él no pertenece aquí, así que lo mejor que podía hacer era irse
Esas palabras fueron como dagas qué entraron solo para dañar más el corazón de Perla, no podía creer que su padre tuviera esa visión de Blu, que estuviera feliz de que él ya no estuviera aquí, era demasiado para asimilar, y lo peor, es que no podía reclamarle nada, por que ella misma había dado el golpe de gracia para que Blu se fuera
- Vámonos niños... -dijo Perla respirando hondo-
- ¿A donde vamos? -pregunto Bia confundida-
- A casa
- Pero si ya estamos en casa -dijo Tiago confundido-
- No está... sino donde crecieron, volvemos a Rio
- ¡¿EH?! -exclamaron los niños junto con Eduardo-
- ¡¿Pero por que mamá?! ¡Aquí la estamos pasando genial!
- ¡Aquí tengo muchos nuevos amigos!
- Hija, piensa con claridad, tú verdadera familia está aquí
Perla solo podía mirar con horror como sus propios hijos negaban la posibilidad de regresar, diciendo que hay la estaban pasando de maravilla, fue ese el momento donde ella se puso en los zapatos de Blu, pudo sentir como nadie lo apoyaba, nadie estaba de su lado, incluso su propia familia no lo apoyaba
- Eso... da igual, volvemos a Rio
- ¡Pero aquí hay más cosas interesantes que allá!
- ¡Aun nos falta aprender muchas cosas de la tribu!
- ¿Y su padre que? -exclamó Perla adolorida por ver como la escena qué tenía enfrente- ¿Acaso él no importa?
- Eh... -los niños guardaron silencio-
- Pero volverá... no creo que nos deje aquí -hablo Bia con cierta inseguridad en su tono de voz-
- No se preocupen por eso -hablo Eduardo tratando de calmar la situación- Da igual si no vuelve, yo y los demás los cuidaremos bien, no tiene que preocuparse por eso
Perla podía sentir un nudo en la garganta, había recordado la mirada y palabras que le dedico Blu antes de irse, pero sobre todo, la decisión tan clara que había tomado cuando alzo el vuelo, estaba claro que no volvería, y teniendo en cuenta todo lo que había escuchado, no podía culparlo por dejarlos atrás, si ellos mismo lo habían hecho una vez llegaron, lo habían dejado solo, sin nadie a su lado, incluso Nico, Pedro, y Rafael no habían aparecido para ayudarlo, y eso lo podía deducir al ver que no estaban cerca de Blu cuando más los necesito, o cuando había pasado por esos momentos difíciles, era como si la tierra se los hubiera tragado
- Entiendo...
- Es bueno oír eso hija, ahora volvamos con los demás... -su padre fue interrumpido-
- Si no quieren volver, esta bien... pero yo no dejare a Blu solo... no otra vez
Antes de que pudiera Eduardo pudiera reaccionar, Perla alzo el vuelto y se fue en la misma dirección que había tomado Blu, ignorando los gritos de sus hijos y padre, no sabía si estaba tomando la decisión correcta, aunque en este punto, había tomado muy malas decisiones y el único perjudicado por ello había sido Blu, y quería disculparse con él por todo lo ocurrido
Eduardo le dijo a los niños que se quedarán hay, que él iría a hacer entrar en razón a Perla, pero cuando empezó a volar, ya Perla se había alejado y aunque le grito para que se detuviera, esta hacia oídos sordos y siguió volando, hasta que Eduardo, con una gran amargura en su pecho, decidió dejar de perseguir a su hija, aunque fuera la única familia que le quedaba, también tenía que cuidar de la tribu, por lo que no podía alejarse demasiado o dejaría a todos desprotegidos
- Si esta es tu decisión... entonces la respetaré -dijo viendo como Perla desaparecía en la distancia- Solo... espero que te cuides mucho
Perla siguió volando mientras miraba a todos lados, tratando de encontrar alguna pista o señal de Blu, pero no logro ver nada y así siguió hasta que cayó la noche, terminando posándose sobre una rama para descansar, pero fue sorprendida por una voz que conocía muy bien
- ¿Perla? -la voz de Blu sonó a su derecha-
- ¡¿Blu?! -dijo Perla girándose para verlo, viéndose notablemente feliz- ¡Te encontré!
- ¿Qué estas haciendo aquí? -pregunto Blu confundido guardando distancia- Espera... no me digas que vas a tratar de hacerme volver, ¿verdad?
- C-Claro que no... v-vine a disculparme por lo que paso...
- No tienes que disculparte -dijo Blu mientras miraba a otro lado- Entiendo que así es como vez más cosas
- Blu... por favor...
- Lo siento Perla... -Blu suspiro- Yo no estoy hecho para estar aquí
- Lo entiendo... fue... culpa mía por no entenderte... ni dejar explicarte...
- No te culpo por eso -Blu miro el cielo- Estabas feliz por volver a encontrar más guacamayos, descubriste que tú padre y amigos estaban vivos... es normal que no quisieras volver
- Blu....
- No estoy molesto contigo, así que no pienses eso -comentó Blu bajando la cabeza- Pude ver con mis propios ojos qué tú y los niños están donde pertenecen... pero yo no
- N-No digas eso....
- Es la verdad Perla... -se acomodo en la rama- Pero aunque no me guste estar aquí... tampoco los voy a obligar a volver conmigo, si quieren quedarse, háganlo
- ¿Nos... vas a dejar aquí?
- Lo dices como si fueran a estar solos aquí -Blu la miro con cierta tristeza mezclada con alegría- Tiago hizo nuevos amigos, estoy seguro que Carla y Bia también... tú estabas pasando el tiempo con Roberto y demás guacamayos... ¿Y yo? Tratando de ver como sobrevivir a las pruebas que me puso tu padre
- Yo...
- Como dije, no los culpo y tampoco soy tan mezquino para arruinarles la alegría, solo por que yo soy el único que la esta pasando mal... por eso decidí irme yo solo... y también... por lo que dijiste...
Perla empezó a llorar al escuchar eso, Blu realmente era demasiado bueno para ellos, incluso cuando tenía razones para quejarse, podía decirles que básicamente lo habían abandonado a su suerte mientras disfrutaban de su estadía en la tribu, pero decidió irse en silencio, sin reclamarles nada, sin armar ningún escandalo o insultándolos, y eso terminó haciendo que Perla se sintiera peor
- Pero... los niños estarán preocupados...
- He visto que ya no me necesitan para vivir por su cuenta -dijo Blu con cierta sonrisa decaída- Ya dejaron el nido hace tiempo...
- Yo... Lo siento...
- No te disculpes... no hiciste nada malo, simplemente somos de dos mundos distintos, tu te criaste en la naturaleza, yo con los humanos -Blu suspiro mientras retrocedía- Estaba claro que esto pasaría... pero aún así vine por ustedes, y si ustedes están felices.... pues yo estaré feliz por ustedes
Cada palabra que decía Blu era como una apuñalada para Perla, no podía creer que estuviera pasando por esta situación, pero se la tenía merecida, ella lo había obligado a venir aquí, y termino provocando esto, así que si este era su castigo, lo aceptaría sin oponer resistencia
- Iré contigo...
- ¿A donde? -Blu se giro para verla-
- Volveré contigo a Rio
- No lo hagas Perla, tú familia está allá -señaló hacia atrás-
- Pero... mi tú también eres mi familia
- Eso... no fue lo que dijiste antes
- Perdón...
- Tranquila, ya te dije que no te culpo ni estoy molesto contigo... pero no puedes volver conmigo, debes quedarte
- ¿Por que? -pregunto Perla en voz baja mientras empezaba a sollozar-
- Por que tu verdadera familia está aquí -fue todo lo que dijo Blu antes de meterse en un agujero que había en el árbol donde estaban para pasar la noche-
Perla lo miró con lágrimas en los ojos, no podía creer que habían llegado a ese punto, pero no podía culparlo, desde que habían llegado, Blu se sintió apartado del resto, ajeno a todo lo que lo rodeaba mientras que ella y los demás disfrutaban del momento, de la compañía de los demás, olvidándose de él
Se acerco a Blu y se acurrucó a su lado mientras cerraba los ojos para descansar, quería sentir la calidez que este le daba, sentir aquella protección que sintió cuando este salto del avión para salvarla, y la cual solo él podría darle, sin embargo, cuando el sol se asomo y la logró despertar, noto que había sido cubierta por hojas para mantenerla caliente y protegida del sol, pero Blu ya no estaba, provocando que volviera llorar
- Blu.... perdóname...
Blu fue el primero en despertarse y cubrió a Perla con hojas para que pudiera seguir durmiendo, pero alzo el vuelo para seguir con su recorrido para volver a casa, a su hogar, aunque estuviera vacío, al menos tendría a Fernando como compañía, y luego de hacer un viaje largo, haciendo pausas para descansar, por fin había logrado volver a casa, pero en lugar de entrar al instante, se quedo afuera mirando la luna
- Jamás.... llegue a pensar que esto terminaría pasando... pero bueno... esposa feliz, vida feliz... creo -bajo la cabeza- Sí... muy feliz...
A pesar de todo el dolor que había soportado, las humillaciones y la vergüenza, no guardaba ningún rencor hacia los de su especie, ni siquiera a su suegro, ya que sabía que era algo que podría pasar teniendo en cuenta que era un animal doméstico, tampoco estaba enojado con Perla o sus hijos por no haber estado con él en su momento, estaban disfrutando de poder pasar más tiempo con los de su especie y haciendo nuevos amigos, o retomando viejas amistades, y estaba feliz por ellos, esperando que la pasaran muy bien allá
- Fue bonito mientras duró -sonrió un poco de lado mientras suspiraba-
- Blu... -una voz conocida sonó detrás de él-
Este se sobre salto al escuchar aquella voz que conocía muy bien, se giro y se encontró con Perla, quien se veía agotada y con un aspecto deprimente, mismo que terminó provocándole dolor a Blu
- ¿Que... haces aquí Perla? -pregunto Blu saliendo del shock inicial-
- Te dije... que volvería contigo -respondió Perla mientras trataba de recuperar un poco el aliento, mostrando que debió haber volado muy rápido o por mucho tiempo sin tomar un descanso-
- Perla... ya te lo dije -Blu la miro con una mirada suave- Tú familia no está aquí... esta por allá
- Mi familia... mi... familia... -Perla quería decir algo, pero las palabras no le salían-
Blu suspiro mientras empezó a volar un poco, Perla se alarmo creyendo que se iba a ir volando otra vez, pero suspiro aliviada al ver que solo volvía a entrar a la casa, esta voló también, solo para ver como Blu abría una jaula.
- ¿Qué... haces?
- Simplemente... regreso a donde pertenezco -dijo entrando en la jaula y cerrando la puerta-
Perla miro la escena con sentimientos encontrados, ella odiaba las jaulas ya que luego de haber escapado de los contrabandistas, quedo con una especie de trauma por las jaulas, el estar dentro de una provocaba qué tuviera recuerdos de lo que había vivido antes y por eso, siempre se mantuvo alejado de esa jaula, la cual Linda había dejado para que Blu pudiera descansar más cómodo, ya que era una muy buena para las aves como él
La posición en la que se encontraban demostraba los mundos diferentes a los que pertenecían, por un lado teníamos a Perla, la cual era iluminada por la luz de la luna, demostrando que era un ave salvaje, una ave que había nacido para volar en libertad, que no estaba destinada a estar en una jaula
Mientras que por el otro lado, teníamos a Blu, que estaba dentro de la jaula y la luz de la luna no llegaba hacia donde el estaba, dejándolo en la oscuridad, siendo un ave que se crio casi toda su vida en una "jaula de oro", nunca le faltó nada, siempre estuvo seguro y jamás tuvo que preocuparse por que algo malo le pasara, pues estaba protegido
Es cierto que muchas veces, tanto animales como humanos terminan creciendo en una jaula de oro, donde jamás tienen ninguna preocupación o llegan a tener problemas, donde si bien, muchos dicen que eso es malo y que lo mejor sería salir de esa jaula y poder explorar los alrededores, explorar el mundo y ver que hay más allá, como lo vivió Blu en su momento cuando estuvo encadenado a Perla
La libertad, la emoción, la adrenalina que sintió en esa aventura fue una que jamás hubiera llegado a sentir si hubiera decidido quedarse en Minnesota, pero aunque llego a sentirla y era una experiencia que no cambiaría por nada en el mundo, no quitaba que a veces, salir de la jaula, podría traer tanto cosas buenas, como malas
Y Perla lo sabía, lo supo en el momento donde vio a Blu nuevamente en esa jaula, ella había sido la responsable de que Blu por fin saliera de la jaula, que tuviera ganas de explorar el mundo, había hecho que este extendiera sus alas para volar
Pero también, fue la misma que terminó provocando que esas mismas alas, las mismas que la habían salvado, y que eran tan hermosas cuando se abrían, volvieran a cerrarse, fue la misma quien llevo a Blu a un viaje donde claramente él no la paso bien, fue ella quien obligó indirectamente a Blu a intentar encajar en un ambiente donde claramente no encajaba
Dentro de sí, se sentía culpable
Ella fue la responsable de que Blu abandonará la jaula
Pero al mismo tiempo
Termino siendo la causante de que este regresará a la jaula
Miro la luz que tenía debajo suyo, volvió a ver a Blu, quien se acomodo en el suelo para dormir, o al menos intentarlo, Perla estuvo en conflicto consigo misma por unos segundos, hasta que por fin, dio un paso al frente, entrando en la oscuridad para acercarse a la jaula, y abrió el seguro, de la misma que le enseñó Blu
- Mmmm... -Blu abrió los ojos, viendo como Perla abría la jaula- No voy a salir...
- Lo sé... -lo miro con dolor, pero a la vez, con cierto anhelo- Lo se muy bien
Fue ese el instante donde Blu termino viendo algo que lo dejo sin palabras, Perla había entrado a la jaula, cerró la puerta mientras caminaba hacia donde estaba él y se acomodo a su lado, cerrando los ojos
- Que... estas haciendo...
- Me quedaré aquí contigo
- Pero... no tienes que hacer esto... recuerdo que aun... tienes miedo de las jaulas
- Por ti... superare ese miedo
- Pero... dijiste antes que no naciste para estar en una jaula
- Si es la única forma que hay para poder estar contigo... entonces tomaré el riesgo
- Perla...
- Has hecho demasiadas cosas por mí... has sacrificado mucho por mí... -esta lo miro y frotó su picó con el de él- Ahora es mi turno de hacer sacrificios...
- No... tienes que hacerlo...
- Lo sé... tú jamás me lo pedirías... por que eres Blu
Luego de decir eso, se acurrucó con Blu mientras esté empezaba a llorar en silencio, algo que noto Perla y se levantó un poco la limpiarle las lágrimas
Al entrar a esa jaula, de forma simbólica estaba sacrificando su libertad para poder estar con Blu, con aquella ave que le salvo la vida, que le dio la oportunidad de vivir muchos momentos juntos, la ave que estuvo a su lado y estuvo dispuesto hacer todo para rescatarla cuando había sido secuestrada, pero sobre todo
Poder estar cerca de quien amaba
Perla junto su picó con el de Blu mientras la luz que entraba por la ventana empezaba a retroceder lentamente, dejando a ambos en la oscuridad, pero eso no les importaba, no le importaba a Perla, por que mientras estuviera con Blu, se sentiría segura, daba igual donde estuvieran
- Te amo Blu -dijo Perla de forma suave mientras le daba un cálido abrazo- Perdóname por todo el daño que te hice vivir
- Perla...
- Sé... que las palabras no son suficientes... así que déjame mostrarte con acciones, que digo la verdad
- Sabes que.... yo jamás... dudaría de ti...
- Lo sé.... -susurro de forma temblorosa mientras se alejo para verlo a lo ojos, aprovechando la poca luz que había- Y no quiero... dañar más esa confianza que tienes en mí
Fue entonces que le dio un beso mientras la poca luz que había en la casa empezó a desaparecer, dejándolos a ellos dos en aquella jaula, pero estando juntos, Perla sabía que la confianza que tenía Blu sobre ella había sido dañada por sus propias acciones, pero estaba decidida hacer todo lo posible por intentar reparar eso, estaba decidida a mostrarle lo arrepentida que estaba
- "Prometo cambiar... no te volveré a lastimar jamás" -pensó Perla mientras una lagrima caía de sus ojos-
